

Por primera vez, en más de medio siglo, una campanada rompió el silencio del centro de la ciudad de Gualeguaychú. Como ocurrió entre 1910 y la década de 1970, el antiguo reloj francés instalado en la cúpula del palacio Municipal volvió a resonar.
Se estima que su mecanismo funciona igual que el original, es decir, se le da cuerdas por 15 minutos y dura en funcionamiento más de 50 horas, según datos proporcionados por Patricio Álvarez Daneri, creador de Gualepedia.



El reloj fue restaurado a nuevo por iniciativa de tres vecinos que aportaron su conocimiento y su tiempo para que finalmente esta reliquia de la ingeniería francesa sea protagonista de cada hora de la ciudad como lo es el reloj de la Catedral San José. Fueron Jorge Chávez, Darío Lizzi y el relojero Miguel Ángel Lanterna, los impulsores del histórico gesto que, además, tiene un gran valor patrimonial para la comunidad.

“El reloj fue traído de Francia e instalado un 9 de julio de 1910, pero hace 50 años dejó de funcionar; y un grupo de vecinos, hacía más de 20 años viene ofreciéndose ante el municipio para arreglarlo, ad honorem”, comunicó a Elonce el intendente Mauricio Davico. Y agregó: “El 95% de los vecinos de Gualeguaychú no sabía de la existencia de este reloj, porque hace 50 años no sonaba y, además, estaba tapado por los árboles”.
Tras tomar la decisión de repararlo, Davico ponderó que “es muy emotivo ponerlo en marcha 114 años después, un 9 de julio con vecinos y un relojero experto de la zona”.



Con la puesta en valor del reloj que fue instalado hace 114 años en Gualeguaychú, se iniciaron los actos oficiales en la ciudad por el 9 de Julio, que continuarán desde las 14, en la Costanera, con el desfile de unas cuatro mil personas y la presencia del gobernador Rogelio Frigerio y algunos miembros del gabinete provincial.
“A la celeste y blanca la llevamos en el pecho y cómo no vamos a festejar nuestra Independencia”, fundamentó Davico. (Elonce)