

Francisco Blaha cumplió 85 años y los celebró haciendo lo que más le gusta: disfrutando del tenis. El deporte es su pasión y si bien ya no juega partidos, sí dedica mucho tiempo a dar clases.
“No juego partidos como tal. Un viejo concepto que deberíamos rescatar siempre es que el buen jugador no necesariamente es buen profesor. Por lo tanto, un buen profesor, al no necesitar ser jugador, a la enseñanza la hace de afuera, que es lo que hago, corrigiendo el estilo de cada uno de los jugadores. Ellos le van poniendo su capacidad, personalidad, intensidad y manera de enfrentar el deporte. Yo trato de que lo hagan de la mejor manera posible”, dijo en diálogo con Elonce.

Explicó que lo fundamental es “unir el deporte con la actividad afectiva. Uno de los logros que hace que no me sienta viejo es que todos mis alumnos podrían ser mis hijos. Eso hace que me sienta joven, que tenga que estar joven. Eso me ayuda a no competir, sino a complementar con los alumnos. Damos mucha importancia a la formación de grupos”.

Deseó que “sigan viniendo los alumnos porque se sienten bien con el tenis y la persona con la que están jugando. Siempre mezclamos varones con mujeres, los que saben más con los que saben menos. El tenis tiene mucho de egoísta. Cuando somos malos queremos jugar con los mejores y cuando somos mejores no queremos jugar con los malos, sino con alguien mejor, lo que hace que intentemos ser mejores”.

“Al dar clases a adultos, el tenis tiene que ser un complemento, una diversión, un relax, un desenchufarse de lo cotidiano. Las clases son dinámicas. Lo intenso es el entrenamiento”, agregó. Elonce.com
