

La muerte de un paciente internado en el Hospital San Martín de Paraná, que cayó al hueco del ascensor, en abril de 2017, situación gravosa que fue investigada por el Ministerio de Salud, tuvo en forma paralela una investigación penal en la Justicia para determinar responsabilidades por ese deceso.
El cierre del sumario administrativo a nivel de Salud, fue revelado este mes, pero el hecho mereció una investigación en el Ministerio Público Fiscal a cargo del fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull.
El 14 de febrero de 2023 el juez de Garantías Julián Carlos Vergara refrendó una probation en la causa “Cáceres Matías Exequiel s/Homicidio culposo. Su Muerte”.
El fiscal solicitó la suspensión del juicio a prueba por el plazo de un año, petición a la que accedió al juez, imponiéndosele a Cáceres las siguientes medidas: realización de tareas no remuneradas por 96 horas totales en favor de una institución de bien público, debiendo cumplirlas dentro de los 5 meses, a razón de no menos de 15 horas mensuales; b) obligación de mantener el domicilio denunciado en la presente audiencia, y en caso de mudarlo deber de informar dentro de las 48 horas el nuevo domicilio; a la vez, aceptó “como razonable la suma de $50.000 pagaderos en cinco cuotas de $10.000 cada una, lo que estará a cargo de la Oficina de Medios Alternativos (OMA) la modalidad en que deberá hacerse efectiva”.
El caso
Ramona Estela Machado se presentó la mañana del 30 de marzo de 2017 en la Comisaría 2ª de Paraná para contar una historia insólita.
El miércoles 29 de marzo acudió con su pareja, Walter Ignacio Guillen, uruguayo, de 66 años, para una cirugía simple en el Hospital San Martín: una cirugía por un absceso en la zona del coxis.
Guillén fue intervenido a las 19, y tras salir del quirófano fue derivado a la habitación 104 del primer piso, en el sector de Clínica Médica.
La mujer relató que esperó que lo ubicaran en su habitación y que se retiró alrededor de las 20,45, con la idea de regresar al otro día.
El jueves 30 de marzo de 2017 ingresó al Hospital San Martín y se encontró con una mala nueva: su pareja ya no estaba, había desaparecido y nadie sabía a ciencia cierta su paradero.
Detalló que al ingresar a la sala donde había quedado internado Guillen, “se encuentra con que su pareja no estaba, y comienza a preguntar y nadie le respondía, hasta que otra persona internada le manifiesta que su pareja se fue en el horario de la 1 (de la madrugada), aproximadamente, luego encuentra a la enfermera de turno, la cual se había retirado a las 22, la cual le manifiesta que el señor Guillen estaba bastante nervioso y se había sacado el suero, luego con el cambio de guardia, el enfermero que le toma la presión le había manifestado que se quería ir, a lo cual el enfermero le dice que descanse, que mañana se iba de alta, y luego siguió su recorrido”.

En su exposición policial la mujer dijo que su pareja “no es de salir a ningún lado” y por tanto no conocía la ciudad, y aportó un dato: cinco años atrás había estado en tratamiento psiquiátrico en el ahora Hospital Escuela de Salud Mental.
Nadie de momento pudo establecer a ciencia cierta qué ocurrió en el esta distancia de 15 metros que separan la sala 104 del primer piso de la puerta del ascensor.
En su exposición policial la mujer señaló que su pareja “no es de salir a ningún lado” y por tanto no conoce la ciudad, y aporta un dato: cinco años atrás había estado en tratamiento psiquiátrico en el ahora Hospital Escuela de Salud Mental.
Nadie de momento pudo establecer a ciencia cierta qué ocurrió en el esta distancia de 15 metros que separan la sala 104 del primer piso de la puerta del ascensor.
La puerta del ascensor se abrió sin que el ascensor estuviera en el piso, y Guillen, se presume, cayó al vacío. Eso ocurrió en las primeras horas del jueves 30 de marzo.
El entonces director del Hospital San Martín, Fernando Jiménez, confirmó que los dos ascensores estaban en perfecto funcionamiento, que hace un año que fueron instalados y que no se explica cómo se pudo haber abierto la puerta.
Guillen fue encontrado recién el 6 de abril de 2017, y por un hecho fortuito: los empleados empezaron a notar un fuerte olor nauseabundo que provenía del hueco del ascensor.
Siete años después el Estado cerró la investigación, aunque sin demasiadas certezas: ¿qué había ocurrido en el Hospital San Martín y cómo fue que un paciente muere al caer por el hueco del ascensor?, señala el portal Entre Ríos Ahora.
El 13 de junio de 2024 el Ministerio de Salud dictó el decreto Nº 1.435 y dispuso cerrar la investigación sumaria abierta y sobreseer a una bioingeniera de quien se había sospechado que tenía responsabilidad en no controlar el estado de los ascensores y seguir de cerca la prestación que realizaba una empresa privada.