

Apenas dos años atrás, en 2022, Bruce Willis anunció su retiro de la actuación por padecer afasia, un trastorno neurológico que, al año siguiente, se completó con un serio diagnóstico. Bruce sufría de demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que no tiene cura.
La noticia devastó a su familia, incluida a su ex esposa, Demi Moore, madre de sus tres hijas mayores. Desde ese momento, tanto Demi como la pareja de Willis, Emma Hemming, y sus cinco hijas, forjaron un círculo de contención, amor y cuidados, sabiendo que no hay manera de detener lo peor.
Es que la demencia avanza a gran velocidad y sus secuelas imposibilitan al protagonista de Duro de matar, que ya perdió la capacidad de hablar . Por eso, su familia se prepara, entendiendo que no hay manera de detener este flagelo que apaga la vida del actor.

El gesto de Demi Moore
"Demi sabe que el tiempo se les escapa. Bruce tiene problemas con el habla y no puede comunicarse. Hoy en día, su familia percibe con una mirada lo que intenta decir y lo que necesita", agregaron en el mismo medio sobre la progresión de la enfermedad del artista.
A la vez, informaron que Willis ya ni reconoce a varias personas, entre ellas a Demi. A pesar de esta horrible situación, la actriz no dejó su costumbre de hacerle visitas semanales. "Ella nunca lo abandonará ni defraudará", aseguraron.