REDACCIÓN ELONCE
Vendía pan casero en la calle y hoy sueña con llegar a Miss Universo Argentina. La historia de Julieta Alaniz refleja un recorrido de esfuerzo, resiliencia y transformación personal. A los 22 años, la joven oriunda de Río Cuarto fue coronada como Reina Nacional Trans 2026, un reconocimiento que la impulsó a fijarse un nuevo objetivo: representar a Córdoba en la próxima edición de Miss Universo Argentina.
La joven vive desde hace tres años en la ciudad de Córdoba, pero su historia comenzó en un contexto muy distinto. Durante su infancia recorría las calles de Río Cuarto junto a su familia ofreciendo pan casero, tortas fritas o huevos para ayudar a sostener la economía del hogar. Aquellas ventas puerta a puerta eran una necesidad cotidiana para llevar alimento a la mesa.
"La gente ni siquiera salía para decirte que no necesitaba", recordó Julieta al evocar esos años difíciles. Aunque el presente es muy diferente, aseguró que esa etapa le enseñó el valor del esfuerzo y la importancia de no bajar los brazos frente a las adversidades.
Una infancia atravesada por las dificultades y la discriminación
Julieta nació en Río Cuarto y es la menor de cinco hermanos. Su padre se alejó cuando ella tenía apenas un año y fue su madre quien quedó al frente del hogar. "Fue una infancia complicada. No teníamos recursos y trabajábamos en la calle vendiendo", contó.
Mientras ayudaba a su familia, también comenzaba a descubrir su identidad. Desde la escuela primaria percibía que sus gustos e intereses eran distintos a los del resto de sus compañeros, situación que derivó en burlas y episodios de discriminación que marcaron gran parte de su adolescencia.
"Desde la primaria hubo mucha discriminación. Fue así toda la vida", resumió. En el ámbito familiar el proceso también requirió tiempo. "Al principio a mi familia le costó aceptar que soy una chica trans, pero con el tiempo lo fueron entendiendo", explicó.
La transición y una lucha por ser ella misma
La decisión de iniciar su transición llegó durante la pandemia, mientras aún cursaba la escuela secundaria. Julieta comenzó a dejarse crecer el cabello y a maquillarse con los elementos que tenía a su alcance.
"Era lo que sentía. Me dejé el pelo largo y empecé a maquillarme con lo que tenía, con el presupuesto que había", recordó. Sin embargo, el proceso estuvo acompañado por nuevas situaciones de discriminación dentro de la institución educativa.
Uno de los episodios que más la marcó fue cuando le impidieron utilizar el baño de mujeres. "Me hacían ir al baño para personas con discapacidad. Era todo un show", relató. A pesar de esas dificultades, nunca dudó de la decisión tomada. "Hoy lo cuento con una sonrisa, pero en ese momento fue complicado. Son parte de las luchas que me tocaron vivir", expresó.
De la falta de oportunidades al trabajo independiente
Fuera del ámbito escolar, las situaciones de violencia también eran frecuentes. Julieta recordó que muchas veces recibió insultos desde los vehículos o sufrió agresiones cuando salía con amigas trans. Sin embargo, afirmó que nunca pensó en volver atrás.
Tras finalizar la secundaria intentó conseguir empleo formal enviando numerosos currículums, aunque nunca fue convocada. Esa realidad la llevó a desarrollar contenido para plataformas para adultos, actividad que hoy administra de manera independiente.
"Manejo todo yo. Contesto los mensajes, organizo el contenido, hago las fotos. Es como tener mi propia empresa", explicó. Gracias a ese trabajo logró alcanzar estabilidad económica, pagar el alquiler, viajar, entrenar y comenzar a proyectar metas que antes parecían inalcanzables.
La corona que abrió nuevas oportunidades
La posibilidad de participar en el certamen Reina Nacional Trans 2026 surgió casi por casualidad. Julieta nunca había competido en un concurso de belleza ni tenía experiencia en pasarela, pero decidió inscribirse.
El certamen reunió en Córdoba a 28 participantes de distintas provincias. El sorteo determinó que desfilara en último lugar, una espera que describió como una de las más largas y tensas de su vida. Finalmente, obtuvo el 79 % de los votos del público y fue coronada como la nueva Reina Nacional Trans.
"Escuchaba que la gente decía mi nombre y no lo podía creer", recordó emocionada. La victoria le otorgó una importante visibilidad y la acercó a un nuevo desafío: participar en el casting para elegir a la representante cordobesa de Miss Universo Argentina.
Un sueño que va más allá de una corona
Hoy Julieta continúa viviendo en Córdoba, donde combina su trabajo con entrenamientos y nuevos proyectos personales. Entre ellos, estudiar inglés para ampliar sus oportunidades laborales y prepararse para futuras competencias, publicó Tn.
Cuando regresa a Río Cuarto ya no intenta ocultarse. "Voy con las plumas, los vestidos, los zapatos. Voy siendo yo", afirmó, convencida de que su autenticidad es el mayor logro que alcanzó.
Además de aspirar a representar a Córdoba en Miss Universo Argentina, sueña con tener su casa propia, abrir un local de ropa y recorrer el mundo. Pero su mayor deseo es que su historia inspire a otras chicas trans a perseguir sus objetivos. "Ese es mi sueño. Me encantaría representar a Córdoba y, si se da, llegar a Miss Universo", concluyó.