Entre sonrisas, agradecimientos y la expectativa de poner en marcha una nueva herramienta de trabajo, el Centro Educativo Municipal de Integración (CEMI) de Paraná vivió una jornada cargada de emoción. Este miércoles, se concretó la entrega de una rotocultivadora destinada al taller de huerta, un espacio donde jóvenes y adultos con discapacidad desarrollan actividades de formación laboral y aprendizaje cotidiano.
La herramienta fue donada por APAFADID, la Asociación de Padres y Familias de los asistentes a los programas de la Dirección de Integración al Discapacitado de la ciudad. El gesto fue recibido como un verdadero impulso para las actividades del taller, donde los estudiantes aprenden tareas vinculadas a la producción de alimentos y al trabajo con la tierra.
El presidente de la entidad, Héctor Moretti, celebró el logro y destacó el esfuerzo colectivo que permitió concretar la compra. “Realmente hemos podido lograr la adquisición de esta rotocultivadora para el taller de huerta que era tan necesaria para ayudar a los chicos. Estamos muy contentos por haberlo conseguido”, expresó.
Un esfuerzo colectivo por la inclusión
Durante la jornada, algunos docentes del centro educativo ya comenzaron a probar la nueva maquinaria para familiarizarse con su funcionamiento. La herramienta permitirá preparar la tierra con mayor facilidad y ampliar las posibilidades de trabajo dentro del espacio productivo. El representante de la asociación también agradeció a quienes colaboraron para que la iniciativa se hiciera realidad. “Queremos agradecer a Kikan, la ferretería que nos hizo el contacto y nos brindó un precio especial como una atención para el CEMI y para APAFADID”, señaló.
Según explicó, la donación fue posible gracias al compromiso constante de las familias. “Esto se logra con el apoyo de los papás que siempre están acompañándonos. Es un gran avance para los chicos y para todo el trabajo que se realiza en la institución”, remarcó.
Herramientas para aprender y crecer
La directora del CEMI, Verónica De Lisa, destacó que el inicio del ciclo de actividades coincidió con esta noticia que fortalece el trabajo diario de la institución.
“Arrancamos esta semana las actividades por la mañana y por la tarde en todos los talleres. Por eso es muy importante poder contar con herramientas, porque cada taller de formación laboral necesita máquinas o elementos específicos para poder realizar sus producciones”, explicó.
En ese sentido, subrayó que la rotocultivadora permitirá mejorar las prácticas del taller de huerta, uno de los espacios más valorados por los alumnos. “Este regalo que hace APAFADID, con Héctor Moretti y todo el equipo de papás, permitirá que los chicos del taller de huerta puedan comenzar a trabajar con mejores condiciones”, afirmó.
La directora también señaló que el uso de la nueva herramienta implicará un proceso de aprendizaje para los estudiantes. “Es una máquina grande, así que habrá que aprender a manejarla, pero también es parte del aprendizaje y del proceso formativo que viven los chicos en cada taller”, sostuvo.
Un espacio que transforma vidas
Actualmente, el Centro Educativo Municipal de Integración cuenta con 82 alumnos inscriptos que participan en distintos talleres y actividades orientadas a la inclusión social y laboral.
De Lisa explicó que por la mañana se desarrollan cinco talleres, de los cuales cuatro están orientados a la formación laboral y uno está dedicado a la kinesiología y psicomotricidad, donde se brinda una atención personalizada.
“En ese espacio trabajan la psicomotricista, el kinesiólogo y un auxiliar acompañando a los chicos en actividades que requieren un abordaje más específico”, detalló.
Durante la tarde, en tanto, se llevan adelante talleres terapéuticos y recreativos, que complementan el trabajo formativo con actividades orientadas al bienestar y la integración.
Un lugar abierto para jóvenes y adultos
El CEMI recibe jóvenes y adultos con discapacidad a partir de los 16 años y no establece una edad límite para la participación en sus programas.
“Tenemos alumnos de diferentes edades, incluso personas de hasta 60 años que siguen participando de las actividades. Es un espacio pensado para acompañar procesos de integración a lo largo de toda la vida”, explicó la directora.
Si bien la institución logró incorporar a la mayoría de los nuevos inscriptos este año, todavía existe una pequeña lista de espera. “Durante la mañana pudimos dar lugar a todos los nuevos alumnos porque teníamos espacio. Por la tarde queda un grupo pequeño al que estamos tratando de integrar en cuanto se generen nuevos lugares”, indicó.
Desde APAFADID remarcaron que el acompañamiento a la institución continuará, con el objetivo de seguir fortaleciendo los espacios destinados a la inclusión.
Moretti recordó que aún quedan proyectos pendientes de concretar dentro del predio. “Hace años que la edificación no puede seguir avanzando. Tenemos el compromiso de que se continúe con el playón que está proyectado detrás del edificio y seguimos dialogando con las autoridades para que pueda concretarse”, señaló.
El dirigente también remarcó la importancia de ampliar la infraestructura para responder a las necesidades de la comunidad. “Es muy necesario seguir avanzando porque Paraná necesita más espacios y también un hogar destinado a personas con discapacidad”, afirmó. Finalmente, invitó a quienes deseen colaborar con la institución a sumarse a la cooperadora. “Las personas que quieran ayudarnos pueden comunicarse a través de nuestra página de Facebook o en la página web de APAFADID Paraná. Toda colaboración suma para seguir acompañando a los chicos”, concluyó.