REDACCIÓN ELONCE
Un ciervo fue filmado mientras recorría las calles de Paraná durante la madrugada de este lunes 19 de octubre. El particular encuentro ocurrió alrededor de las 3, cuando un automovilista que regresaba de viaje se encontró con el animal en la intersección de Blas Parera y Churruarín.
Sorprendido por la presencia del ejemplar en plena zona urbana, el conductor decidió registrar la escena con su teléfono celular. Las imágenes muestran al animal desplazándose por el sector durante la noche.
“Volviendo de viaje me crucé con este visitante nocturno en Blas Parera y Churruarín. Quedó rondando por la zona de Río Negro y Francia”, relató el vecino que compartió el video.
El ciervo no sufrió heridas durante el encuentro
El hombre aclaró que su intención fue registrar la inusual aparición del animal y compartir las imágenes, sin intervenir en su desplazamiento.
“El animalito no sufrió ningún daño, solo lo filmé un ratito para que vean quién andaba patrullando el barrio a esa hora”, expresó.
Según su testimonio, después del encuentro el ciervo continuó recorriendo las inmediaciones de las calles Río Negro y Francia.
El episodio volvió a poner de manifiesto la presencia de ciervos en sectores urbanizados de Paraná, una situación que ya había sido registrada en otras oportunidades.
Advierten por la expansión del ciervo axis en Entre Ríos
La aparición del animal se produce en un contexto de creciente preocupación por la expansión del ciervo axis, una especie exótica invasora que ya fue detectada en los 17 departamentos de Entre Ríos.
En septiembre, el investigador del CONICET Carlos Piña explicó a Elonce que la población de estos animales aumentó considerablemente y advirtió sobre sus consecuencias ambientales y productivas.
“El ciervo axis y el cerdo cimarrón están en aumento no solo en Entre Ríos, sino en gran parte del país. Son un problema como especies exóticas invasoras, no tienen predadores, están arrasando con todo. Realmente el problema es grave”, sostuvo el especialista en diálogo con Moviendo el Avispero.
Piña señaló que la expansión de estas especies ya alcanza zonas urbanas y que su presencia dejó de limitarse a campos y ambientes naturales.
El investigador explicó que el ciervo axis es originario de Asia y fue introducido en Argentina durante el siglo pasado. Su capacidad reproductiva y la ausencia de depredadores naturales suficientes favorecieron su propagación.
Qué consecuencias genera su presencia
Entre los principales impactos ambientales, el especialista mencionó la competencia por alimentos y espacios con especies autóctonas, como el guazuncho.
“Un ciervo comiendo alimento le quita lugar, nicho o espacio de vida a las especies nativas”, explicó Piña al describir cómo la expansión del axis puede afectar a otros animales.
También advirtió que los ejemplares pueden ocasionar daños en árboles al desprenderles la corteza con sus astas, además de consumir cultivos y contribuir a la dispersión de semillas de plantas invasoras.
En un relevamiento realizado junto a personal del Parque Nacional Pre-Delta, los investigadores detectaron una densidad de 0,86 ciervos axis por hectárea en los sectores estudiados, una concentración considerada elevada por el especialista.
Cómo se podría controlar el avance de la especie
Ante el crecimiento de la población, Piña consideró que una erradicación completa resulta extremadamente difícil y planteó la necesidad de desarrollar estrategias de control sostenidas.
Según explicó, las intervenciones aisladas no alcanzan para reducir significativamente la cantidad de ejemplares debido a su capacidad de reproducción y desplazamiento.
“No vamos a cambiar mucho si no lo hacemos de manera sistemática, sostenida y con un alcance mucho mayor que la escala predial”, afirmó.
El investigador sostuvo que las medidas deberían involucrar a distintos sectores y mantenerse a lo largo del tiempo para lograr resultados ambientales.