REDACCIÓN ELONCE
Con 37 años de profesión, el odontólogo Raúl Tabares se jubiló en el Centro de Salud "Santa Lucía" de Paraná, donde prestó servicios durante 35 años, a los que definió como “corridos y permanentes”.
“Son sensaciones muy encontradas, porque por un lado uno no quiere despedirse de la atención primaria pública y, al mismo tiempo, siente que ya ha cumplido una etapa y ha aportado su parte a la salud pública. Por eso, en estos últimos días y meses previos a mi jubilación, fueron apareciendo esas sensaciones encontradas”, reveló el dentista a Elonce.
Y destacó: “Voy a extrañar muchísimo la parte pública, porque a lo largo de mi carrera me desempeñé casi en su totalidad en ese ámbito, además de lo privado. Con el paso de los años uno se va adaptando al lugar y termina siendo parte del barrio; en mi caso, incluso estando lejos, me sentí como un vecino más. La gente siempre me respondió de la mejor manera y uno intentó dar lo mejor de sí en su profesión para atender a la comunidad”.
El profesional decidió cerrar su etapa laboral atendiendo pacientes en su última jornada, rodeado del reconocimiento de vecinos y compañeros. Durante la despedida, se vivieron momentos de emoción, con aplausos y muestras de afecto por parte de quienes aguardaban ser atendidos.
Trayectoria y un vínculo con la comunidad
Tabares señaló que eligió la odontología tras no poder ingresar a la carrera de Medicina y que con el tiempo confirmó su vocación. "Siempre tuve la tendencia de dedicarme a alguna rama de la salud", confesó.
El profesional contó que inició su labor en el centro de salud en 1990 y desde entonces mantuvo una presencia constante. De acuerdo a su relato, nunca faltó a su trabajo y desarrolló gran parte de su carrera en el ámbito público.
“Si me preguntan qué elegiría, siempre optaría por la parte pública, porque tiene que ver con la convivencia con la gente y con los compañeros de trabajo. Con el tiempo hemos formado una gran familia y eso me ha dado una enorme satisfacción”, valoró.
En la oportunidad, el odontólogo destacó la relación construida con los pacientes a lo largo de los años. “Se creó una afinidad muy profunda entre el profesional y los pacientes, durante tantos años de profesión”, sostuvo. Además, reconoció que ese lazo será uno de los aspectos que más extrañará tras su retiro.
“Hoy es mi último día y ya tengo los turnos programados, así que vamos a trabajar como siempre. Me despido trabajando, con sensaciones encontradas. Uno sabe que en algún momento tiene que dar un paso al costado, pero los vínculos que se construyen con los pacientes y los compañeros son tan profundos que generan una gran nostalgia”, ponderó Tabares.
“He dejado una parte de mi vida acá”, afirmó al recalcar: "Dentro de mis aciertos y errores, creo que le brindé lo mejor de mí a la población de Santa Lucía".
"Sensaciones encontradas"
Tras su jubilación, Tabares anticipó que continuará algunos años más en el ámbito privado; y luego evaluará cómo transitar esta nueva etapa.
“Aunque no lo parezca, con cada paciente se genera un vínculo. No es que uno dé lecciones de vida, pero muchas veces cumple también un rol de escucha; hay personas que cuentan cosas que no le dirían a nadie más. En el caso de los más jóvenes, uno brinda consejos sobre salud bucodental; algunos los toman y los cumplen, aunque en términos generales la situación de la salud bucal en la población se ha mantenido estancada y no logra mejorar como se esperaría”, expuso el odontólogo en su último día de trabajo en el centro de salud.
Reconocimiento de los pacientes
Vecinos del barrio se acercaron al centro de salud para despedirlo. Algunos expresaron su deseo de que continúe atendiendo, en reconocimiento a su trayectoria.
El profesional agradeció el cariño recibido y destacó el valor humano de su trabajo.
La jornada finalizó con una despedida cargada de emoción, en un espacio que marcó su vida profesional y personal.