REDACCIÓN ELONCE
La Feria Internacional del Libro abrió sus puertas en la Ciudad de Buenos Aires con una edición histórica que celebra cinco décadas de trayectoria. El evento, que se desarrolla en el predio de La Rural en Palermo, reúne a escritores, editores y lectores de todo el mundo en una propuesta que combina tradición e innovación, con una fuerte impronta federal.
En ese contexto, el director de la feria, Ezequiel Martínez, destacó a Elonce la relevancia de este aniversario y el crecimiento sostenido del encuentro cultural. “Estamos en la edición 50 aniversario, así que para nosotros es una edición muy especial. Estamos muy felices de recibir a provincias como Entre Ríos en el pabellón Ocre, que es el más federal de nuestra feria”, expresó.
Además, subrayó los cambios implementados en esta edición: “Aprovechamos este aniversario que es una bisagra. Nosotros decimos ‘la feria de siempre como nunca la viste’, entre la tradición y la innovación. Cambiamos la imagen institucional y pasamos de tener una ciudad invitada a tener un país invitado, que en este caso es Perú”.
Innovación y tradición en una edición histórica
La programación incluye propuestas culturales diversas, desde debates literarios hasta espectáculos musicales. Martínez explicó: “Hicimos el debate inaugural. Fue un diálogo entre las autoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada, moderadas por María O’Donnell”.
El director también resaltó el entusiasmo del público joven: “Ver a los jóvenes haciendo filas durante horas, incluso acampando por un autor, emociona. Siempre se dice que el libro de papel desaparece, pero continúan surgiendo nuevos lectores y nuevas generaciones”.
En cuanto a lo que resta de la feria, anticipó: “Son tres semanas intensas. Vamos a tener la visita de dos premios Nobel y múltiples actividades. La idea es mantener siempre propuestas que sorprendan y celebren esta edición”.
Entre Ríos, protagonista en la vidriera cultural
La provincia de Entre Ríos tiene una destacada participación con un stand propio que reúne a más de 20 autores y diversas editoriales independientes. El ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, valoró la presencia provincial: “Estamos muy contentos de estar acá compartiendo nuestro acervo cultural. Es un honor poder abrir las puertas de nuestra cultura al resto del país y del mundo”.
También hizo hincapié en el esfuerzo detrás de la participación: “Estar acá implica muchísimo trabajo, meses de esfuerzo y también voluntad política. Estamos gracias a que el gobernador ha apostado nuevamente por la cultura”.
Por su parte, el secretario de Cultura, Julián Stoppello, remarcó la importancia de la visibilidad: “Esta feria es una vidriera extraordinaria. Permite que autores entrerrianos se muestren frente al gran público y que toda la literatura de la provincia tenga su espacio”.
Una apuesta cultural con impacto a futuro
Stoppello también destacó el rol de las editoriales independientes: “No es solo un stand oficial, sino un espacio abierto a más de 20 sellos editoriales que presentan sus obras en igualdad de condiciones. Es una visibilización no solo editorial, sino de autores y autoras”.
Finalmente, subrayó el impacto económico y cultural del evento: “Es muy importante que se mueva la industria del libro, porque genera nuevas oportunidades para autores y editoriales. Y también proyecta a la provincia como destino cultural y turístico”.
De esta manera, la Feria Internacional del Libro reafirma su lugar como uno de los eventos culturales más importantes del mundo, consolidando su perfil internacional sin perder de vista el valor de lo federal y el impulso a las culturas regionales.