REDACCIÓN ELONCE
Dictaron prisión preventiva para acusado de intentar matar a su ex pareja luego de que incumpliera la medida de arresto domiciliario que cumplía en una institución religiosa de Zárate y volviera a protagonizar un grave episodio de violencia contra la mujer. El juez de Garantías de Paraná en feria, Elvio Garzón, resolvió enviarlo a la Unidad Penal Nº5 de Victoria por el plazo de 45 días mientras avanza la Investigación Penal Preparatoria (IPP) por el nuevo hecho que se le atribuye.
Se trata de Maximiliano Emanuel Romanutti, de 29 años, quien se encontraba sometido a una medida de coerción morigerada en un hogar religioso donde realizaba un tratamiento por problemas de consumo. Sin embargo, el 30 de junio abandonó la institución sin autorización y, días después, volvió a la capital entrerriana, donde habría irrumpido violentamente en la vivienda de su ex pareja.
Durante la audiencia desarrollada el martes 14, el magistrado hizo lugar al pedido formulado por la Fiscalía y rechazó la solicitud de la defensa, que pretendía que el imputado fuera nuevamente derivado al centro de rehabilitación.
En principio, el alojamiento iba a concretarse en la Unidad Penal Nº1 de Paraná, aunque el propio acusado manifestó que podría tener inconvenientes de convivencia con otros internos. Ante ese planteo, el juez resolvió que fuera trasladado a la Unidad Penal Nº5 de Victoria.
Incumplió la medida de coerción y volvió a ser denunciado
De acuerdo con la investigación, Romanutti incumplió las condiciones del arresto domiciliario que se le habían impuesto en el marco de una causa anterior por graves hechos de violencia de género contra la misma víctima.
La Fiscalía sostuvo que el acusado abandonó el establecimiento religioso de Zárate el 30 de junio y posteriormente regresó a Paraná, donde volvió a presentarse en el domicilio de su ex pareja.
Ese episodio dio origen a un nuevo legajo judicial, que se sumó a la causa en la que ya era investigado por los presuntos delitos de violación de domicilio, desobediencia judicial y homicidio agravado por el vínculo y mediando violencia de género en grado de tentativa, en concurso real.
La causa original se remonta al 29 de marzo de 2026, cuando, según la imputación, Romanutti ingresó sin autorización a la vivienda de la mujer, ubicada en barrio Capibá. Allí le exhibió un arma de fuego tipo pistola y le advirtió: "A la madrugada voy a volver", para luego retirarse del lugar.
La acusación por el intento de femicidio
Siempre según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, horas más tarde, durante la madrugada del 30 de marzo, el imputado regresó al domicilio portando la misma arma de fuego mientras la víctima dormía.
La acusación sostiene que despertó a la mujer y le manifestó que "estaba re podrido". Luego le gatilló dos veces en la cabeza, aunque el arma no efectuó los disparos. Después le habría dicho: "En la tercera sale la bala y te mato". La agresión cesó cuando la víctima le recordó que las hijas de ambos se encontraban en la vivienda.
Por aquellos hechos se le imputó haber violado la prohibición de acercamiento que el Juzgado de Familia Nº1 había dictado el 18 de diciembre de 2025, medida que le impedía aproximarse a menos de 200 metros de la mujer, tanto en espacios públicos como privados. A raíz de ello, quedó acusado por violación de domicilio, desobediencia judicial y tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
El nuevo ataque motivó el envío a prisión
Mientras permanecía bajo esa medida alternativa de coerción, Romanutti abandonó el lugar donde cumplía el arresto domiciliario y volvió a contactar a la víctima, situación que derivó en una nueva intervención judicial, publicó Apf.
Según la acusación fiscal, el pasado 12 de julio, alrededor de las 9, el sospechoso regresó a la vivienda de su ex pareja e ingresó "sin autorización y forzando y dañando la cerradura de la puerta principal". Una vez dentro, siempre de acuerdo con la imputación, le arrebató el teléfono celular y comenzó a golpearla con varios puños en distintas partes del cuerpo.
La mujer logró escapar hacia el exterior de la vivienda y pidió auxilio. Personal policial acudió rápidamente al lugar y logró intervenir para asistir a la víctima. Ese nuevo episodio motivó el pedido de revocación del arresto domiciliario y el dictado de la prisión preventiva, medida que el juez Garzón consideró necesaria para garantizar el desarrollo de la investigación y resguardar a la denunciante mientras continúa el proceso penal.