REDACCIÓN ELONCE
El Hospital Escuela de Salud Mental lleva adelante una experiencia sostenida de emprendimientos sociolaborales que forman parte central de los procesos de atención en salud mental, entendiendo el trabajo como un derecho y como una herramienta terapéutica clave. Estas iniciativas, impulsadas por equipos interdisciplinarios, se desarrollan tanto en la sede central como en el Hospital de Día, y están destinadas a usuarias y usuarios del sistema público de salud.
Actualmente, funcionan múltiples emprendimientos productivos dentro del hospital, entre ellos el Lavadero de la Estrella, espacios de comunicación, cocina, papelería, huerta y carpintería. Nicolás García, integrante del equipo, explicó que “tenemos los emprendimientos del Hospital Escuela de Salud Mental, los emprendimientos del Hospital de Día”, y detalló que muchos de ellos son sostenidos por personas que transitan distintos dispositivos de atención.
Estos espacios no solo generan producción y comercialización, sino que también habilitan experiencias concretas de trabajo real. “Lo que tienen estos emprendimientos son llevados adelante por usuarias y usuarios del sistema de salud público”, remarcó García, señalando la importancia de que no se trate de talleres ocupacionales aislados, sino de verdaderos dispositivos sociolaborales.
El trabajo como derecho y parte de la salud mental
Desde el equipo profesional destacan que la inclusión laboral responde a demandas históricas de las personas usuarias. Rocío Reynoso señaló que “la demanda de la necesidad de trabajo viene siendo un pedido de usuarios usuarias histórico y por eso también se ha construido como una política institucional poder pensar estos dispositivos sociolaborales como parte de la atención de los procesos de salud, enfermedad, cuidado”.
La metodología de participación es personalizada y voluntaria. Cada usuario o usuaria elige el emprendimiento en el que desea participar, en función de su proceso singular. “Pensar la inclusión laboral como el acceso al derecho al trabajo, pensando al trabajo también como parte de la salud mental”, afirmó Reynoso.
Además, el Hospital de Día complementa la atención clínica tradicional con propuestas culturales, recreativas y laborales. Allí funciona la Casa del Río, un espacio de comercialización ubicado en calle Bravard 266, que nuclea la producción de los distintos emprendimientos y permite un intercambio económico real con la comunidad.
Impacto, comunidad y cambio de paradigma
Los emprendimientos tienen un impacto profundo en la vida cotidiana de quienes participan. Nicolás García destacó que “ordena el cotidiano también de de las y los usuarios”, y agregó que contar con un espacio laboral implica responsabilidades, horarios y vínculos que forman parte del proceso terapéutico.
Muchos de los participantes atraviesan situaciones de vulnerabilidad social y experiencias laborales inexistentes o interrumpidas. En ese sentido, Reynoso subrayó: “Muchos no han accedido a una educación formal. Y estas son incluso sus primeras experiencias en relación a un trabajo”. Según explicó, estas vivencias generan transformaciones significativas en la identidad y en la forma de vincularse con otros.
Este enfoque se enmarca en la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657 y en un cambio de paradigma que concibe la salud mental desde una perspectiva comunitaria. “Nosotros decimos salud mental no es cosa de locos, es cosa de todos”, expresó Reynoso, sintetizando una mirada que busca correr el foco del encierro y promover la inclusión social.