Luciano Benavides protagonizó una de las gestas más memorables en la historia del Rally Dakar al consagrarse campeón de la categoría motos en la edición 2026, luego de una definición inédita que se resolvió por apenas dos segundos, la diferencia más exigua jamás registrada en la competencia. El piloto argentino alcanzó la victoria tras superar al estadounidense Ricky Brabec, quien había llegado a la última etapa con una ventaja de 3 minutos y 20 segundos.
Durante la jornada final, Benavides mostró una convicción inquebrantable. A pesar de haber perdido el liderazgo en la general y de conocer la ventaja que tenía su principal rival, el salteño mantuvo la confianza. “La carrera hay que correrla y hay que terminarla, así que todavía faltan 100 kilómetros”, expresó antes de salir a disputar el tramo decisivo. Esa mentalidad lo llevó a correr al límite, sin margen para la especulación.
El desenlace del Dakar 2026 fue impredecible hasta el último kilómetro. Brabec parecía tener todo bajo control, pero un error de navegación a pocos kilómetros de la meta cambió el curso de la historia. Benavides tomó el camino correcto, sostuvo el ritmo y logró revertir la diferencia para quedarse con la victoria más ajustada que se recuerde en la prueba más exigente del mundo del Rally Raid.
Tras la consagración, el argentino relató cómo vivió ese momento decisivo: “Estaba todo casi perdido hasta el final. Faltaban tres kilómetros para la llegada y yo tenía la sensación de que podía ganar, no sé por qué, por más que ya casi Ricky estaba en la meta”. Y agregó: “Al final había que tomar una pista arriba entre dos lagos. Yo he tomado la pista buena y cuando he empezado sobre la pista, he visto que Ricky volvía en contramano, pero por otra pista al costado. No podía cruzarse porque había agua, entonces no se podía. Así que primero dije: ‘No puede ser que sea él’. La probabilidad era casi imposible”.
El triunfo de Benavides adquirió un valor aún mayor por el contexto físico con el que llegó a la competencia. El 10 de octubre pasado sufrió una dura caída en el Rally de Marruecos, última fecha del Campeonato Mundial de Rally Raid, que le provocó la fractura de la rodilla y la clavícula izquierda. Los médicos le recomendaron una operación que lo habría dejado fuera del Dakar, pero el piloto decidió apostar a una recuperación alternativa que le permitió largar la carrera.
Sin embargo, los problemas físicos no terminaron allí. Durante el shakedown previo al inicio del Dakar, Benavides volvió a caerse, se lastimó la rodilla ya lesionada y se rompió los meniscos. A pesar de las dificultades para caminar, largó el prólogo y fue cuarto, su mejor resultado histórico en esa instancia.
A lo largo de la competencia, el argentino fue construyendo su victoria etapa tras etapa. Sumó triunfos parciales, soportó jornadas exigentes abriendo pista y mantuvo la regularidad necesaria para llegar con chances al final. En la última etapa, salió decidido a darlo todo y logró alcanzar y superar a Brabec para quedarse con el título que tanto soñó.
Tras la competencia, Benavides regresará al país para someterse a una operación en su rodilla izquierda. Aunque se perderá la próxima fecha del Campeonato Mundial en Portugal, sumó puntos importantes y ya proyecta su regreso en el Desafío Ruta 40, con la mirada puesta en defender el título en la próxima edición del Dakar.