REDACCIÓN ELONCE
El patrimonio de una ciudad constituye su memoria viva, reflejando la historia, la cultura y la identidad de sus habitantes a través de edificios, plazas, monumentos y espacios públicos. Conservarlo no solo permite comprender cómo se fue construyendo la urbe a lo largo del tiempo, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y ofrece un recurso invaluable para la educación, el turismo y la vida comunitaria.
En ese sentido, en diálogo con Elonce, Mariana Melhem, Directora de Patrimonio Urbano y Arquitectura, subrayó que “el patrimonio urbano arquitectónico es parte de nuestra identidad” y destacó la importancia de conservar los edificios históricos de la ciudad de Paraná, desde el Parque Urquiza hasta la Plaza de Mayo, pasando por instituciones como la Casa de Gobierno y la Capilla Norte de San Miguel.
Según explicó Melhem, “tenemos un lugar patrimonial por excelencia, que es el Parque Urquiza, pero también la Plaza de Mayo que es patrimonial desde el punto de vista tanto de su configuración como de lo que implica del punto de vista histórico”.
La directora remarcó que la ciudad “está viva y se transforma continuamente” y que cualquier intervención sobre el patrimonio debe realizarse con conocimiento especializado, respetando los materiales originales y la historia de cada edificio para evitar daños irreversibles.
Restauración y capacitación del personal
En relación al Palacio Municipal, la funcionaria detalló: “Desde el inicio de la gestión, la intendenta estaba muy preocupada por el estado del Palacio. Por eso se hizo una capacitación del personal del palacio que aprendió desde la preparación de los morteros hasta la ejecución de las molduras y la relocalización de los elementos faltantes”.
Además, mencionó que se realizaron estudios técnicos junto a la Universidad Tecnológica Nacional para evaluar el estado estructural del edificio y planificar intervenciones seguras.
Otro de los trabajos destacados, y que está por iniciarse, es la restauración del reloj del Palacio y la regularización de desagües y pisos, así como el traslado de unidades de aire acondicionado para proteger el patrimonio existente. También mencionó que “tenemos pendientes tareas en el Teatro 3 de Febrero”.
Patrimonio como identidad y documento vivo
Para Melhem, cuidar el patrimonio significa preservar la historia: “Los edificios son como un documento construido. Es como tenerlos vivos todo el tiempo, saber cómo se fue construyendo la ciudad a partir de lo que tenemos”.
Recordó que, aunque muchos edificios fundacionales ya no existen, el patrimonio que queda permite recrear la historia de la ciudad: “Cada pieza que perdemos por sustitución es una parte de nuestra historia que se esfuma y que tenemos que ver cómo la podemos contar para que no se pierda”.
Finalmente, destacó la relación entre patrimonio y turismo: “Cuando visitamos un lugar queremos conocer su historia, queremos conocer su cultura. Entonces el patrimonio es una referencia importante”.