La crecida del río Paraná genera importantes costos para los productores ganaderos que deben retirar sus animales de las islas y trasladarlos a tierra firme. Un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reveló que evacuar 500 cabezas de ganado en condiciones normales demanda alrededor de $20,5 millones, mientras que hacerlo durante una emergencia generalizada puede elevar el gasto a casi $30 millones.
El informe, difundido por La Nación, también advirtió que el traslado representa solamente una parte del impacto económico. Una vez que los animales llegan a tierra firme, los productores deben afrontar gastos adicionales de alimentación, alojamiento y cuidado, que pueden representar un sobrecosto de $38 millones mensuales.
La investigación fue elaborada por Matías Martínez, Ernesto Massa y Julián Girard, quienes relevaron establecimientos ganaderos de Villa Urquiza y las islas de Victoria, en Entre Ríos, además de una explotación cercana a Puerto Gaboto, en Santa Fe. El objetivo fue determinar cómo varían los costos y las dificultades operativas según el avance del río.
Cuánto cuesta retirar el ganado de las islas
Para realizar los cálculos, los especialistas tomaron como referencia un establecimiento de Villa Urquiza con 600 animales, de los cuales sería necesario evacuar 500 ante una creciente. El operativo demanda aproximadamente tres días, la participación de 12 trabajadores y 18 viajes en embarcaciones con capacidad para 29 animales cada una.
En condiciones normales, el traslado tiene un costo estimado de $20,52 millones. De ese total, $18 millones corresponden al transporte fluvial y $2,52 millones a las tareas de arreo y contratación de personal. Si el retiro se efectúa durante una alerta, el gasto aumenta a $25,92 millones.
Sin embargo, cuando la evacuación se realiza en medio de una emergencia generalizada, el costo asciende a $29,52 millones. "La diferencia entre retirar en una situación normal y hacerlo durante una evacuación generalizada es de $9 millones, equivalentes a $18.000 por animal", precisaron los investigadores.
Por qué aumentan los gastos durante una creciente
El principal incremento se produce en el transporte por agua, cuyo costo pasa de $18 millones a $27 millones cuando numerosos establecimientos necesitan evacuar simultáneamente. Las estimaciones fueron realizadas con valores correspondientes a septiembre de 2026.
A medida que sube el Paraná, disminuye la superficie disponible para reunir los animales, se complican los accesos a los corrales y aumenta la necesidad de embarcaciones, camiones y trabajadores. La demanda simultánea de estos servicios también puede provocar mayores costos y demoras.
Los investigadores aclararon que los valores calculados no contemplan el transporte terrestre, posibles pérdidas de peso, gastos sanitarios, mortandad, daños en instalaciones ni el posterior regreso a las islas. Por ese motivo, señalaron que la estimación "debe interpretarse como un piso del costo operativo".
Mantener la hacienda en tierra firme puede costar otros $38 millones
"El traslado no resuelve el problema", advirtieron los autores del estudio. Después de retirar los animales, los productores necesitan disponer de campos adecuados, garantizar el suministro de agua y alimento y sostener los cuidados durante todo el período de permanencia fuera de las islas.
En Villa Urquiza, el INTA estimó que alimentar un animal cuesta aproximadamente $14.000 mensuales en condiciones normales. Durante una emergencia, ese gasto podría incrementarse en $3.000 diarios por cabeza, equivalentes a $90.000 adicionales por mes.
Para un rodeo de 500 animales, la diferencia representa un sobrecosto mensual de $38 millones, según el escenario analizado. Esto significa que, si la creciente se prolonga, mantener la hacienda fuera de las islas puede resultar considerablemente más costoso que el propio operativo de evacuación.
Las alturas del río que obligan a retirar los animales
El relevamiento determinó que los establecimientos no enfrentan las mismas condiciones de inundación. La altura de los terrenos, la distancia hasta los embarcaderos y la disponibilidad de sectores elevados modifican los tiempos y las decisiones de traslado.
En Villa Urquiza, el campo estudiado comienza a perder superficie aprovechable cuando el hidrómetro de Paraná registra entre 4,30 y 4,40 metros. A los 4,70 metros se considera una situación de alerta para ese establecimiento, mientras que a los 5,30 metros resulta necesario evacuar la hacienda.
En las islas de Victoria, una marca de 4,50 metros en el hidrómetro de Rosario puede dejar al establecimiento relevado sin superficie disponible. Allí deberían retirarse 35 vacas y 15 terneros. En cambio, cerca de Puerto Gaboto, un campo con 330 cabezas puede conservar hasta 200 animales en sectores elevados, siempre que exista alimento suficiente.
Recomiendan anticipar la evacuación del ganado
Los tiempos de traslado también presentan diferencias importantes. Mientras que en Villa Urquiza se requieren aproximadamente tres días para retirar 500 animales, en Victoria el arreo demanda una jornada, aunque las condiciones de navegación pueden complicarse durante una creciente.
En esa última zona, el tiempo de navegación puede aumentar de cuatro horas y media a seis horas. "Cualquier demora, indisponibilidad de embarcaciones o dificultad de carga reduce el margen de seguridad", advirtieron los investigadores.
Frente a este escenario, el INTA recomendó planificar anticipadamente el retiro de la hacienda, asegurar la disponibilidad de embarcaciones y transporte terrestre y prever los campos donde permanecerán los animales. La anticipación permite reducir los costos operativos y disminuir los riesgos para el ganado y los trabajadores.