La crecida del río Paraná en Pueblo Brugo comenzó a mostrar consecuencias cada vez más visibles durante la mañana de este jueves 22 de octubre. El avance del agua cubrió aproximadamente la mitad de El Saucedal, mientras que en el antiguo muelle de la localidad entrerriana se registró un importante movimiento de embarcaciones y animales provenientes de las islas cercanas.
Las imágenes difundidas desde la localidad reflejaron el impacto de la creciente sobre los sectores costeros. En El Saucedal, el agua avanzó sobre una parte considerable del predio y dejó bajo agua aproximadamente el 50% de su superficie, de acuerdo con los reportes locales.
La situación se produjo en medio del aumento del nivel del Paraná, asociado al fenómeno climático de El Niño 2026. La creciente también generó movimientos en las zonas de islas, donde los productores comenzaron a trasladar animales hacia sectores de tierra firme para evitar que quedaran expuestos al avance del agua.
Intenso movimiento en el antiguo muelle de Pueblo Brugo
Uno de los puntos de mayor actividad durante la jornada fue el antiguo muelle de Pueblo Brugo, donde se realizaron tareas de carga y descarga de animales trasladados desde las islas aledañas.
El movimiento estuvo vinculado con la necesidad de retirar hacienda de los terrenos afectados por la creciente. Las embarcaciones llegaron hasta la costa para permitir el desembarco de los animales y su posterior traslado hacia lugares más seguros.
La actividad refleja las dificultades que enfrentan quienes desarrollan tareas ganaderas en las islas del Paraná, donde el incremento del nivel del río reduce progresivamente la superficie disponible para mantener a los animales.
La creciente también afecta a otras localidades entrerrianas
La situación registrada en Pueblo Brugo se sumó a las complicaciones que provocó el aumento del caudal del Paraná en distintos puntos de Entre Ríos. Según un informe de la Dirección Provincial de Defensa Civil difundido el lunes 19 de octubre, el río presentaba una tendencia creciente en La Paz, Hernandarias, Paraná y Diamante.
En aquella medición, La Paz registró 5,15 metros; Hernandarias, 4,34 metros; Paraná, 3,72 metros; y Diamante, 4,09 metros. Si bien los valores permanecían por debajo de los niveles de alerta establecidos para cada puerto, las autoridades mantenían el seguimiento de la situación hídrica.
En Villa Urquiza, la creciente también provocó dificultades. La balsa La Maroma permanece suspendida debido al aumento del caudal del arroyo Las Conchas, la influencia del Paraná y el deterioro de los caminos de acceso desde Colonia Avellaneda.
Más de 5.000 animales fueron trasladados desde las islas
El movimiento de hacienda observado en Pueblo Brugo forma parte de una problemática que afecta a numerosos productores de la región. El jefe de Prefectura Paraná, Pedro Vila, había confirmado a Elonce que, hasta el 14 de octubre, más de 5.000 cabezas de ganado fueron trasladadas desde las islas hacia el continente, en un operativo que abarcó desde La Paz hasta Ibicuy.
El funcionario también informó que 36 familias isleñas permanecían bajo monitoreo preventivo. En ese momento no se habían registrado evacuaciones de esas familias, aunque se mantenían los preparativos para intervenir ante posibles emergencias.
El costo de retirar animales de las islas
Las consecuencias de la creciente no se limitaron a las zonas inundadas. También representaron un importante desafío económico para los productores ganaderos, que debieron organizar el transporte de sus animales y conseguir campos disponibles para alojarlos.
Un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), difundido por Elonce, estimó que retirar 500 animales de un establecimiento de Villa Urquiza podía costar entre $20,52 millones y $29,52 millones, según las condiciones en las que se desarrollara el operativo.
Además, el informe advirtió que mantener esa cantidad de animales en tierra firme durante una emergencia podía representar un sobrecosto mensual de $38 millones, principalmente por los gastos de alimentación y mantenimiento.