Un juez del Supremo Tribunal de Brasil ha dado luz verde este martes al expresidente Jair Bolsonaro para que cumpla temporalmente su condena en prisión domiciliaria "humanitaria", una vez que sea dado de alta del hospital donde se encuentra internado debido a una bronconeumonía.
Condenado a 27 años y tres meses de cárcel por golpismo, el exmandatario de 71 años permanecerá en su residencia en Brasilia por un período de 90 días, que podría extenderse, según la decisión del magistrado Alexandre de Moraes, encargado del caso.
De Moraes aceptó parcialmente un recurso presentado por los abogados de Bolsonaro y coincidió en parte con la postura de la Fiscalía, que el lunes se pronunció a favor del régimen domiciliario, argumentando que el exjefe de Estado "requiere atención constante y cuidadosa", según reportes del sitio DW y la Agencia Noticias Argentinas.
El juez determinó que el expresidente podrá estar en su hogar durante un plazo de 90 días a partir de su alta médica, cuya fecha aún no ha sido definida.
Transcurrido ese tiempo, reevaluará las condiciones en las que Bolsonaro deberá cumplir el resto de la pena que le fue impuesta por el Supremo Tribunal, tras ser hallado culpable de haber intentado llevar a cabo un golpe de Estado luego de su derrota en las elecciones de 2022.
La reciente hospitalización de Bolsonaro ha incrementado la presión sobre De Moraes, quien es responsable de su reclusión y que la semana pasada recibió un nuevo pedido de los abogados del exgobernante solicitando la prisión domiciliaria por razones "humanitarias".
Asimismo, el juez se reunió la semana pasada con Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente y candidato presidencial, y en días previos con Michelle Bolsonaro, esposa del exmandatario, en un contexto de creciente atención mediática sobre su situación.