REDACCIÓN ELONCE
Augusto Picco en Patronato pasó de comenzar la temporada con pocas posibilidades de sumar minutos a transformarse en una pieza importante del mediocampo y asumir la responsabilidad de llevar la cinta de capitán. A sus 23 años, el futbolista reconoció que atravesó momentos difíciles, pero destacó que mantenerse preparado resultó fundamental cuando finalmente apareció su oportunidad.
“La verdad que estaba tranquilo porque me sentía preparado, sentía que venía haciendo las cosas bien, entrenando bien, cuidándome. Cuando vos te sentís tranquilo y confiás en lo que venís haciendo, es un plus. Me agarró en un momento preparado y sentía que lo podía hacer bien”, expresó Picco.
El volante admitió que al comienzo del campeonato tenía varios futbolistas por delante en la consideración. Sin embargo, sostuvo: “Cuando arrancamos el año me veía con pocas posibilidades porque estaba Fede (Bravo) adelante mío, después Marcos Enrique; para jugar de mixto estaba Brandon (Cortés), estaba Barinaga, Enrique también lo podía hacer, Pacco, que es un muy buen jugador. Pero nunca me desenfoqué de lo que yo quería, que era sumar la mayor cantidad de minutos posible”.
La sorpresa de convertirse en capitán
El crecimiento deportivo estuvo acompañado por una responsabilidad que Picco no esperaba: recibir la cinta de capitán del conjunto rojinegro. Si bien había ocupado ese rol durante su etapa en cuarta división, reconoció que hacerlo en el plantel profesional representó un desafío completamente diferente.
“La verdad que no me lo esperaba. Había sido capitán todo el año en cuarta división, pero en Primera es otra cosa, son otras responsabilidades. Un club tan grande de la categoría y de la provincia, y tantos capitanes de renombre que usaron la cinta. Vos te ponés a pensar en usarla hoy y es algo importante que conlleva una gran responsabilidad”, sostuvo.
Según relató, Marcelo Fuentes le comunicó la decisión y también le realizó una advertencia. “Me dijo que por la personalidad que tenía, por el puesto en la cancha, que está siempre cerca del árbitro, creía que podía llevar la cinta. También me dejó en claro que eso no me confunda, que tenía que seguir como venía porque si cambiaba algo de lo que venía haciendo, no solamente iba a perder la cinta, sino que también iba a perder el puesto”.
El aporte de Marcelo Fuentes
Picco destacó el trabajo realizado por Fuentes desde su llegada y consideró que la experiencia del entrenador fue importante para gestionar al plantel en un momento complejo de la temporada.
“El técnico no solamente es armar la formación, sino llevar el grupo, mantener a todos motivados, exigirles a todos lo mismo. Eso creo que es muy importante y está quedando demostrado”, consideró el mediocampista.
Además, destacó el valor de contar con entrenadores identificados con la institución. “Que sean gente de la casa es un plus porque saben cómo resolver situaciones, saben cómo es el club, qué pasa en el club. Cuando viene uno de afuera lleva un tiempo de adaptación. Que haya gente con sentido de pertenencia es lo mejor que le puede pasar a un club”.
“El grupo es lo que nos va a sacar adelante”
El mediocampista repasó las numerosas lesiones y dificultades que atravesó el plantel durante la temporada. Frente a ese escenario, consideró que la fortaleza colectiva será determinante para alcanzar el objetivo de asegurar la permanencia.
“Son muchas adversidades y te pueden desgastar. El grupo se repone, el grupo está. Me parece que lo que nos va a sacar adelante es estar todos juntos y priorizar el objetivo grupal que tenemos”, afirmó.
Picco también reconoció que el objetivo deportivo cambió con el transcurso del campeonato. Patronato comenzó la temporada con expectativas de pelear en los puestos superiores, pero los resultados obligaron al equipo a concentrarse en conservar su lugar en la Primera Nacional.
“Se armó un equipo para pelear arriba porque vinieron jugadores de mucho renombre y trayectoria, sumado a pibes con muchos minutos del año pasado que se pudieron sostener. Después la categoría es tan dura que durante el año van cambiando los objetivos. Hubo un momento de decir: ‘Estamos en esta, hay que enfocarnos y tratar de salir’”, reconoció.
De la pensión a sentir que Patronato “es todo”
Picco llegó a Paraná cuando tenía apenas 15 años. Proveniente de Arroyito, Córdoba, había pasado por diferentes clubes de su región hasta que un amigo que estaba en Patronato lo invitó a realizar una prueba. En 2019 comenzó su etapa en la pensión del club.
“La verdad que no me costó porque siempre fue lo que quise. Siempre tuve la mentalidad de que quería jugar al fútbol. Me lo tomaba muy profesional. Cuando salió la oportunidad estaba muy contento”, recordó.
Sobre el desarraigo, señaló: “Extrañás las comodidades de tu casa, el plato de comida calentito de tu mamá, llegar de entrenar y que esté tu familia, cenar y estar todos en el sillón mirando algo. Pero estaba tan convencido de lo que quería que lo disfruté. Todo el proceso de la pensión creo que fue el más importante desde que llegué”.
A ocho años de aquella llegada, su vínculo con la institución cambió completamente. “Patronato hoy en mi vida es todo porque uno se vino a los 15 años, hoy tengo 23, hace ocho años que estoy en esta ciudad. Conocí gente maravillosa que hoy es parte de mi vida”.
El sentido de pertenencia
Picco también resaltó la importancia que tienen los futbolistas formados en las divisiones inferiores y consideró que compartir el plantel profesional con compañeros surgidos de la cantera genera un sentimiento especial.
“Cuando vos tenés ese sentido de pertenencia, creo que das un plus. Si vos amás al club, tenés ese sentido de pertenencia de que sufriste, que saliste de abajo y ves a compañeros que la pelearon con vos desde abajo, verlos en Primera es un plus”, explicó.
El mediocampista aseguró que disfruta de su cotidianeidad dentro de la institución. “Estoy todo el día pensando en Patronato. Uno se levanta a la mañana contento de ir a la Capillita, de pasar tiempo en el club, de ver cómo crece, de hoy tener un gimnasio hermoso y tener comodidades. Uno va contento y disfrutando de lo que está viviendo”.
El sueño de quedar en la historia del Rojinegro
El objetivo inmediato, remarcó, no admite distracciones. “Hoy estoy solamente enfocado en salvarnos. Cuando, si Dios quiere, cumplamos ese objetivo, sacarnos esa mochila de encima y ahí planificar a futuro”.
Sin embargo, Picco reconoció que tiene un sueño a largo plazo con la camiseta rojinegra. “Si salís de este mal momento, uno piensa en cosas grandes, obviamente con Patronato, lo que sería lograr un ascenso”.
“Ves gente que quedó en la historia del club con un ascenso, con un gol. Sería un sueño quedar en la historia de un club tan grande en la provincia. Sería hermoso”, confesó.
El mensaje de Picco para los hinchas
Sobre el cierre, el capitán se dirigió especialmente a los simpatizantes después de una temporada que estuvo lejos de las expectativas iniciales. El jugador reconoció la responsabilidad del plantel y agradeció el acompañamiento recibido incluso en los momentos más complicados.
“Primero que nada, pedirles disculpas por la situación que estamos viviendo. Somos los máximos responsables porque somos los que entramos a la cancha y, más allá de que haya factores externos que juegan también, los responsables somos nosotros”, afirmó.
Finalmente, transmitió confianza para el tramo decisivo: “Agradecer por el apoyo y decirles que se queden tranquilos porque creo que el equipo se está brindando al máximo y más todavía. Que confíen que jugando como lo venimos haciendo los últimos partidos vamos a salir de esta situación. Ojalá cumplamos ese objetivo y después a corregir y hacer autocrítica para que el año que viene sea algo muy distinto a lo que fue este año”.