El financiamiento del BID buscará proteger el consumo de gas de hogares vulnerables. El decreto también contempla estudios técnicos y fortalecimiento institucional del sistema energético.
El Gobierno nacional aprobó este miércoles un modelo de contrato de préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por hasta 500 millones de dólares, destinado a financiar un programa de subsidios energéticos para hogares vulnerables. La medida se formalizó mediante el Decreto 1178/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La iniciativa, denominada Apoyo a la Focalización de Subsidios Energéticos con Protección a Hogares Vulnerables, tendrá como objetivo resguardar el consumo energético de los sectores de menores recursos y contribuir a la sostenibilidad fiscal del esquema de asistencia estatal.
Según estableció el decreto, el programa estará organizado en dos componentes. El primero contempla bonificaciones para hogares vulnerables destinadas a facilitar el acceso al consumo de gas, mientras que el segundo comprende acciones de fortalecimiento institucional y estudios técnicos.
Cómo se utilizará el financiamiento
El Banco Interamericano de Desarrollo se comprometió a asistir financieramente a la Argentina por un monto máximo de 500 millones de dólares, conforme al modelo contractual aprobado por el Poder Ejecutivo.
La ejecución del programa estará a cargo del Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Energía. También intervendrá la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales, responsable de la gestión operativa, financiera, contable, presupuestaria y del seguimiento de los recursos.
Por su parte, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad participará como organismo subejecutor de determinadas actividades del componente de fortalecimiento institucional.
Qué dijeron los organismos sobre el préstamo
En los fundamentos de la medida, el Gobierno incorporó la evaluación del Banco Central de la República Argentina sobre el impacto de la operación en la balanza de pagos.
El organismo monetario consideró que el financiamiento tendría un impacto macroeconómico limitado sobre los flujos internacionales y que resultaría compatible con la dinámica prevista para las operaciones externas.
Asimismo, la Oficina Nacional de Crédito Público no formuló objeciones al préstamo y señaló que su costo financiero, de acuerdo con la información y los supuestos utilizados, sería inferior al que la Argentina podría obtener en el mercado.
La autorización del Poder Ejecutivo
El decreto facultó al ministro de Economía, a los funcionarios que designe y al secretario de Finanzas para suscribir el contrato y la documentación correspondiente.
También autorizó modificaciones contractuales, siempre que no alteren sustancialmente el destino de los recursos, no incrementen el monto del préstamo ni modifiquen el procedimiento arbitral establecido.
La disposición no fijó nuevas tarifas, porcentajes de subsidios ni requisitos de acceso para los hogares. Su alcance inmediato fue aprobar el modelo contractual para el financiamiento del programa.