REDACCIÓN ELONCE
Alejandro Carrere, de la UTN Paraná, y Nicolás Brunner, de Ciencias Económicas de la UNER, analizaron en Plaza Mansilla, por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, la situación del financiamiento universitario. Advirtieron sobre el deterioro salarial, las licencias docentes y el presupuesto 2027.
El financiamiento universitario volvió a ocupar el centro del debate ante la convocatoria a la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para este jueves 15 de octubre. Alejandro Carrere, decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Paraná, y Nicolás Brunner, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), expresaron su preocupación por la situación presupuestaria y advirtieron sobre las dificultades para sostener las actividades académicas, científicas y de investigación.
Durante una entrevista en el programa Plaza Mansilla, que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, ambos representantes cuestionaron la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y describieron las consecuencias del deterioro salarial y la reducción de recursos.
Carrere sostuvo que el conflicto había ingresado en una nueva etapa. “Venimos de una situación de no cumplimiento de una ley por parte del Poder Ejecutivo, algo que yo digo que es inédito en nuestra historia democrática, por lo menos del '83 hasta acá”, manifestó.
La quinta Marcha Federal Universitaria y el reclamo por la ley
Brunner recordó que las movilizaciones comenzaron en abril de 2024 y señaló que el escenario había cambiado. Según explicó, el reclamo inicial por mayores recursos se transformó en una exigencia de cumplimiento de la legislación aprobada por el Congreso.
“Hoy estamos exigiendo el cumplimiento de una ley que cuenta con las aprobaciones necesarias por el Congreso e incluso con instancias judiciales que intiman al gobierno a dar cumplimiento”, afirmó.
El decano de Ciencias Económicas indicó que los artículos 5 y 6 de la normativa estaban vinculados con partidas destinadas a becas y salarios. En ese sentido, consideró que la falta de aplicación comprometía la sostenibilidad del sistema universitario.
Advirtieron por un presupuesto insuficiente para 2027
Uno de los principales puntos de preocupación estuvo relacionado con el proyecto de presupuesto nacional para 2027. Los entrevistados señalaron que existía una diferencia del 33% entre los recursos solicitados por el sistema universitario y los contemplados en la propuesta del Poder Ejecutivo.
Carrere explicó que históricamente se consideraba adecuada una distribución del 85% de los fondos para salarios y el 15% restante para otros gastos. Sin embargo, advirtió que el proyecto para 2027 podría modificar esa proporción hasta alcanzar un 95% destinado a remuneraciones y apenas un 5% para funcionamiento, investigación y otras actividades.
“Esto nos pondría en una situación muy compleja”, sostuvo el decano de la UTN Paraná, al referirse a las dificultades que enfrentarían las instituciones para sostener sus actividades.
Docentes que piden licencias y dificultades para sostener las clases
Los decanos describieron situaciones de profesores que evaluaban abandonar sus cargos o solicitar licencias debido al deterioro de sus ingresos y al aumento de los costos de traslado. Carrere relató que, antes de participar de la entrevista, había recibido a un docente que viajaba desde Rafaela y que manifestó dificultades para continuar asistiendo a la facultad.
“Hoy la dedicación simple que tienen no les sirve ni para pagar el combustible que utilizan para venir hasta la facultad”, expresó al referirse a determinados profesores que combinaban su actividad profesional con la enseñanza universitaria.
Brunner coincidió en que la pérdida de personal especializado representaba una dificultad que no podría resolverse inmediatamente con una eventual recuperación presupuestaria. Explicó que la formación de investigadores y docentes requería años de inversión y capacitación.
Laboratorios sin renovación y proyectos de investigación afectados
El decano de la UTN Paraná brindó ejemplos sobre las consecuencias de la falta de recursos. Mencionó que la institución necesitaba renovar equipos informáticos y ampliar la capacidad de sus servidores para acompañar las nuevas exigencias tecnológicas. “Yo tengo un laboratorio de computación donde debería anualmente renovar sus 50 equipos porque tenemos carreras que requieren adoptar nuevas tecnologías, nuevos procesadores”, explicó.
También señaló que los proyectos de investigación de la UTN recibían aproximadamente un millón de pesos anuales, monto que consideró insuficiente para adquirir instrumental, renovar herramientas y desarrollar investigaciones de mayor alcance.
Entre los trabajos que llevaba adelante la institución mencionó estudios sobre la calidad del servicio eléctrico en localidades del interior y la incorporación de tecnologías vinculadas con energías alternativas.
Por su parte, Brunner destacó las investigaciones de la UNER sobre problemáticas sociales y económicas, como el endeudamiento de los hogares de Paraná, aunque reconoció que las posibilidades de desarrollar estos estudios estaban limitadas por la disponibilidad presupuestaria.
Buscarán reunirse con legisladores nacionales
En el marco de la discusión del presupuesto 2027, Brunner anunció que estaba prevista una reunión para el viernes en inmediaciones del Rectorado de la UNER, en Concepción del Uruguay, con legisladores nacionales de Entre Ríos.
El objetivo era transmitirles la situación de las universidades y explicar las consecuencias que, según los decanos, podría generar una nueva reducción de los recursos destinados al sistema.
Los entrevistados remarcaron la importancia de la participación de estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, graduados y vecinos en la quinta Marcha Federal Universitaria. “Aspiramos a que sea otro hito que permita un nuevo avance en el marco de este proceso, de esta discusión”, expresó Brunner.
El valor de la universidad pública y los controles de fondos
Hacia el cierre de la entrevista, Carrere defendió el trabajo de las instituciones universitarias y respondió a los cuestionamientos relacionados con la administración de los recursos públicos.
Explicó que las universidades contaban con mecanismos de auditoría interna, portales de transparencia y controles externos. En particular, mencionó que distintas dependencias de la UTN estaban siendo auditadas por la Auditoría General de la Nación. “Las universidades somos auditadas, tenemos nuestras unidades internas de auditoría”, afirmó.
Finalmente, ambos decanos coincidieron en la necesidad de sostener el reclamo por el financiamiento y remarcaron que las consecuencias de la situación presupuestaria no se limitaban a las aulas, sino que también alcanzaban a la investigación, la formación profesional y el desarrollo económico y social de la región.