

El 3 de septiembre de 2020, el exsoldado ucraniano, Viktor Melnyk, un hombre de 1,90 metros y unos 130 kilos, fue descubierto cuando viajaba, escondido en el baúl de un Chevrolet Corsa, por una ruta de Entre Ríos, en pleno aislamiento por la pandemia de Coronavirus.
En un operativo policial de control sobre la Ruta Nº12, en el puesto caminero de Paso Telégrafo, los uniformados detectaron que, el extranjero iba escondido en el baúl del auto. El destino de Viktor Melnyk, antes de ser descubierto en un control de la Policía de Entre Ríos, era Rosario.

Los policías de Paso Telégrafo en Entre Ríos descubrieron al ex soldado ucraniano Viktor Melnyk dentro del baúl de un Corsa.
El caso llegó a los tribunales federales de la capital entrerriana y dos hombres oriundos de Santa Fe, fueron acusados de “tráfico ilegal de personas”. Se trata de Juan Manuel Clucellas, el dueño de la armería más importante de Santa Fe. Clucellas, conducía el auto en el que llevaba al ucraniano en el baúl, cuando fue interceptado por la policía.
El Chevrolet Corsa, conducido por Clucellas, pertenecía al segundo imputado en la causa. Se trataba del empresario santafesino Raúl Sopérez, propietario del auto y de un complejo de cabañas en Corrientes, donde habían cargado al exsoldado ucraniano y donde, un mes después, hallaron 400 kilos de droga.

Juicio por tráfico de personas
Este miércoles, el juez federal Roberto López Arango dio a conocer la sentencia del juicio en el que se acusaba a los santafesinos, Juan Manuel Clucellas y Raúl Sopérez, quienes fueron acusados de “coautoría de tráfico ilegal de personas, en la modalidad de facilitación de permanencia ilegal de personas en el país, art 117 de la Ley Nº2581”.
El magistrado dictó la absolución para ambos, al considerar que no se configuró el delito en el hecho investigado.
En el juicio, la Fiscalía mantuvo la acusación por el delito de facilitación de la permanencia ilegal de extranjeros en el territorio de la República Argentina, con el fin de obtener directa o indirectamente, un beneficio.
Las defensas habían solicitado la absolución al esgrimir las versiones de cada uno de los acusados, quienes habían argumentado historias opuestas.

El ex soldado ucraniano Viktor Melnyk no tenía pasaporte. Dijo que entró ilegal a la Argentina desde Paraguay. Contaba con una credencial de los Reales Tercios de España.
Absolución
En su decisión, el juez afirmó que “no se han acreditado los requisitos objetivos del tipo en cuestión en cuanto no se advierte que, con su conducta, Clucellas, hubiera facilitado la permanencia del ciudadano ucraniano en territorio argentino, solo lo ayudó a transitar el mismo por lo que, mal se puede hablar de permanencia”, sostuvo en la resolución.
"Corresponde por ende la absolución de culpa y cargo de ambos imputados por cuanto las consideraciones antes expuestas deben extenderse para resolver respecto de la imputación de Sopérez. Lógica pura: si no es delito típico la conducta reprochada a Clucelllas, tampoco encuadra la del supuesto coautor o consorte de causa", concluye el fallo absolutorio.

El juez Roberto López Arango.
Lo que habían solicitado
En el comienzo de la causa, el juez federal, Leandro Ríos, dictó el procesamiento de Clucellas y Sopérez por “facilitar la permanencia de un ciudadano de origen extranjero a cambio de un beneficio económico”.
En tanto, en el juicio, los fiscales federales José Candiotti y Juan Podhainy, habían solicitado para el acusado Raúl Sopérez, la pena de cuatro años de prisión efectiva. Mientras que, para Juan Manuel Clucellas, pidieron tres años y dos meses de prisión efectiva, confirmó Elonce.
“En los alegatos, sostuvimos esa postura y consideramos que el ilícito estaba acreditado, por lo que entendíamos que se los debía condenar a ambos imputados”, afirmó el fiscal José Candiotti a Elonce.
El Juez Federal, Roberto López Arango, “dictó el fallo y consideró que se los debía absolver”, dijo el fiscal y explicó la parte medular de la sentencia absolutoria. “Por un lado, el juez indicó que no estaba debidamente acreditado que los imputados supiesen que la persona que iba en el baúl del auto, era de nacionalidad extranjera”, dijo Candiotti.

Además, Candiotti agregó que “por otro lado, el juez sostuvo que no estaba debidamente acreditado, un requisito del tipo penal, que es la permanencia en el país”, resaltó.
“Desde Fiscalía, tenemos una postura contraria y como lo dijimos en los alegatos y tal como lo había mencionado el juez Federal Ríos; los imputados tenían conocimiento de que el ciudadano era extranjero. Además, Melnyk tenía consigo los documentos extranjeros y los testigos indicaron que el propio ucraniano, admitió que había ingresado al país, sin pasar por la Aduana”, explicó a Elonce.
Entre los argumentos que mencionó el fiscal y que sostendrían la acusación a Clucellas y Sopérez, dijo que “uno de los imputados recordó que se habían encontrado en las cabañas de Sopérez y relató que `vino el ucraniano a la tarde y al otro día, emprendimos el viaje´. Esto es un material probatorio que acreditaría el conocimiento que tenían sobre el origen del hombre que iba en el baúl del Corsa”, dijo Candiotti.
Apelarán el fallo
“También nos parece que está debidamente acreditada la permanencia en el país (que exige el tipo penal), ya que durmieron con el ucraniano en las cabañas de Corrientes y luego viajaron. Por lo cual, solamente el delito cesa, en el momento de que esa permanencia es interrumpida, al descubrirse en un control policial, que el ucraniano viajaba en el baúl del auto”, argumentó el fiscal al dialogar con Elonce.

Fiscal federal José Candiotti.
“Vamos a ir a casación con estos argumentos, como lo hacemos cuando estamos desconformes con alguna resolución”, dijo y agregó que “lo importante, es que exista una instancia superior que revise estas decisiones, cuando alguna de las partes, no están conformes con el fallo”, anticipó Candiotti a Elonce.
El contexto del traslado
Por su parte, el fiscal federal, Juan Podhainy, también dialogó con Elonce y en su alocución, sostuvo que correspondería un veredicto de culpabilidad sobre “la persona que es dueña del lugar donde se encontraron con el ucraniano y que fue donde, al mes siguiente, se encontró media tonelada de marihuana y nosotros, valoramos esta circunstancia como el contexto en el cual se dio el acontecimiento del ingreso irregular de un ciudadano extranjero, del cual, los imputados conocían que era extranjero y que posibilitaron que esta persona permanezca con irregularidad en el país”, subrayó Podhainy.
“Era el titular de las cabañas donde se encontraron con el ucraniano, pernoctaron y además, era el titular del vehículo en el cual, trasladaron al ucraniano. Justamente, en esas cabañas, un mes después, hallaron casi media tonelada de marihuana. Por esta situación, esta persona (Sopérez) fue condenado a 8 años y medio de prisión, y, su sentencia fue confirmada por la Cámara”, remarcó el fiscal al dialogar con Elonce.

Fiscal federal Juan Podhainy.
“Todo esto, sirvió de contexto para valorar la gravedad de los hechos, por tal motivo, creemos que el fallo, es contrario a la prueba producida y contiene, alguna valoración que no es correcta en el tipo penal”, consideró Podhainy y agregó que “por esas razones, vamos a ir a la Casación Penal”, concluyó el fiscal.
Los empresarios juzgados
El caso tomó relevancia cuando se supo que Juan Manuel Clucellas, era el dueño de la armería más importante de Santa Fe y quien había sido demorado cuando llevaba al ucraniano en el baúl del auto del empresario Raúl Sopérez, quien era dueño del Chevrolet Corsa y del complejo de cabañas Don Quico, en Corrientes, donde, un mes después, en octubre de 2020, se secuestraron, por orden del juzgado federal Nº2 de San Martín (provincia de Buenos Aires), 400 kilos de marihuana y varias armas, entre ellas un subfusil calibre .22 réplica de un AK-74, una versión más moderna del clásico Kalashnikov AK-47.

Secuestro de casi una tonelada de marihuana en dos procedimientos relacionados, en Itá Ibaté, Corrientes; uno de ellos, en el complejo de cabañas Don Quico, perteneciente a Sopérez. Foto: (Ministerio de Seguridad)
La versión de la ruta
En el juicio, Clucellas declaró y dijo algo inesperado. En su nueva declaración dio otra versión de la original. En un principio el vendedor de armas de Santa Fe, había dicho que llevaba al soldado en el baúl del auto porque lo había encontrado en la ruta haciendo dedo y había decidido levantarlo.
En esa historia, bastante desopilante, incluyó que le había pedido al exsoldado ucraniano que se metiera en el baúl para que no lo vieran los policías que hacían controles en Paso Telégrafo. Cuando los agentes efectivamente lo pararon, Clucellas les dijo que llevaba un ciervo, pero cuando abrieron el baúl se encontraron con el gigante ucraniano hecho un bollito.

Contradicción en sus dichos
En su nueva declaración, el dueño de la armería dijo que, en realidad, se había encontrado con Melnyk en Corrientes, en el complejo de Cabañas Don Quico, propiedad de Sóperez. Detalló que el ucraniano durmió en ese alojamiento. Es decir, se desdijo de su primera versión, ya no lo había levantado en la ruta cuando hacía dedo.
Pero el dueño de Don Quico, condenado a ocho años por narcotráfico, negó esa versión, porque él vive allí. Entonces, Clucellas dijo que, probablemente, Sóperez nunca vio al ucraniano.

El allanamiento en el complejo de cabañas.
Lo que dijo el exsoldado ucraniano
El propio Viktor Melnyk, cuando llegó a Rosario, tras estar demorado unos días en Entre Ríos, dio una versión disparatada que muchos creyeron. Era una historia de amor, que escondía la verdadera razón de su visita, que se sospecha tenía que ver con el narcotráfico.
Melnyk tenía pasaporte, fue encontrado días después en la guantera del auto, pero cuando lo atraparon solo cargaba un permiso de residencia otorgado en Málaga, España, que había vencido el 31 de julio. También llevaba un carnet de conducir de España que había vencido el 17 de enero de 2022 y una extraña identificación como “teniente” de los “Reales Tercios de España, fechada el 15 de marzo de 2019.

Viktor Melnyk cuando fue detenido en Paraguay.
La inverosímil “historia de amor”
Ante los medios rosarinos el ucraniano admitió haber entrado a la Argentina de manera ilegal desde Paraguay. Y aseguró, a su vez, que tenía domicilio en la avenida Francia, en Rosario, donde vivía su pareja, una joven rosarina. El argumento que dio a la Justicia es que había cruzado de manera ilegal para poder estar presente en el nacimiento de su hija.
Un medio local tituló en ese momento: “La increíble historia de amor del ucraniano que encontraron en el baúl de un empresario santafesino”.
“El primer culpable soy yo, solo quería ahorrar 30 minutos para llegar, porque eran muchos para mí”, explicó el exsoldado ucraniano, que dijo que era representante de la empresa española Mora Water System, que se dedica a la potabilización del agua y que quiere instalarse en la región. Todo era una farsa.

Efectivos de la SENAD de Paraguay detuvieron al exsoldado Viktor Melnyk, acusado de ser parte de una organización a la que le secuestraron 947 kilos de cocaína.
Detenido con una tonelada de cocaína
El extraño caso del exsoldado ucraniano, Viktor Melnyk, tuvo novedades en 2022, y la fantasiosa versión que había dado en Entre Ríos, comenzó a desenmascararse. Eso, ocurrió en Paraguay.
El exsoldado de elite ucraniano, fue detenido en Paraguay con un cargamento de 947 kilos de cocaína y se lo considera conectado con una organización que tendría aceitados contactos políticos en ese país.
Su historia quedó catalogada como algo inverosímil y extraño, y pasó a ser una noticia extravagante más, hasta que, en enero de 2022, la Secretaría de Narcotráfico (Senad) de Paraguay, lo detuvo en una estancia con 947 kilos de cocaína. La mansión era de su socio Fernando Enrique Balbuena, hijo del exdiputado guaraní Elvis Balbuena.

Secuestraron 947 kilos de droga.
Nexo con Europa
Según la imputación del Ministerio Público de Paraguay, a la que accedió La Nación, a Melnyk le decían “Ruso” y “Putín”, aunque su pareja admitió, en diálogo con este diario, que había sido “custodio de magnates de Moscú”.
“Este exsoldado ucraniano es un engranaje vital dentro de la organización porque, según las tareas de inteligencia criminal, es quien actuaría de nexo con los compradores de la droga en Europa”, afirmaron los investigadores en Paraguay.