Productores chaqueños recuperaron el mercado chileno después de varios años sin operaciones. Walter Detzel, conocido como el “Messi de la Sandía”, encabezó gestiones para restablecer la confianza de los compradores y facilitar un nuevo envío de zapallos.
Chaco volvió a exportar zapallos a Chile después de varios años de interrupción comercial, tras una extensa gestión encabezada por Walter Javier Detzel, conocido como el “Messi de la Sandía”. El primer camión con zapallo plomo salteño fue programado para partir el viernes 30 de octubre desde la región de Juan José Castelli, con destino al mercado chileno, en una operación que permitió recuperar el vínculo con empresarios importadores de Santiago.
La reactivación comercial se produjo después de una experiencia negativa registrada a fines de 2022, cuando dos camiones cargados con zapallos permanecieron aproximadamente 15 días detenidos en Aduana debido a exigencias administrativas y dificultades operativas. La demora provocó el deterioro de la mercadería y pérdidas económicas para los compradores, quienes decidieron suspender sus operaciones con productores de la región.
Detzel, responsable de Sandías Castelli, impulsó desde 2023 distintas gestiones para modificar las condiciones que dificultaban las exportaciones. Su trabajo incluyó reclamos por las exigencias burocráticas, contactos con autoridades nacionales y conversaciones con los empresarios chilenos para recuperar su confianza.
La experiencia que provocó la pérdida del mercado chileno
El conflicto comercial comenzó a fines de 2022, cuando empresarios de Chile llegaron a la zona de Juan José Castelli para adquirir zapallos. En aquella oportunidad, concretaron la carga de dos camiones con destino al país vecino, pero la operación enfrentó dificultades que terminaron afectando la mercadería.
Según explicó Detzel, entre los obstáculos figuraban requisitos de acondicionamiento exigidos por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), como el embolsado obligatorio, el etiquetado y el troquelado de los productos.
A esas condiciones se sumaron inconvenientes operativos en la frontera, que provocaron una demora cercana a los 15 días. Como consecuencia, los zapallos sufrieron un deterioro considerable y los importadores debieron afrontar importantes pérdidas económicas.
La experiencia llevó a los empresarios chilenos a abandonar las operaciones comerciales con productores de esa región chaqueña.
Las gestiones del “Messi de la Sandía” para recuperar las exportaciones
Ante la pérdida de ese mercado, Walter Detzel comenzó a gestionar cambios en las condiciones de exportación. Desde 2023 impulsó reclamos para simplificar los procedimientos que, según su evaluación, dificultaban la comercialización internacional de productos hortícolas.
Entre sus acciones se encontraron contactos con Federico Sturzenegger, quien posteriormente asumió al frente del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
Las modificaciones regulatorias impulsadas desde el Gobierno nacional permitieron eliminar distintas exigencias relacionadas con el acondicionamiento, envasado y comercialización de productos hortícolas destinados a mercados externos.
Sin embargo, Detzel explicó que la simplificación de los procedimientos no era suficiente para recuperar las operaciones. También resultaba necesario convencer a los compradores que habían sufrido pérdidas y habían decidido dejar de adquirir mercadería argentina.
“Lo que más nos pone contentos no es solamente que salga un camión. Lo verdaderamente importante es que logramos recuperar un mercado que habíamos perdido por culpa de tantas trabas burocráticas”, expresó.
Los compradores chilenos volvieron a confiar en los productores
El responsable de Sandías Castelli sostuvo que las conversaciones con los empresarios importadores se extendieron durante varios años. Durante ese período les explicó las modificaciones que se habían producido y las nuevas condiciones para concretar operaciones comerciales.
“Estos empresarios se habían ido con una experiencia terrible, habían perdido mercadería y no querían volver nunca más. Nos llevó años convencerlos de que las cosas habían cambiado”, relató.
Finalmente, los compradores aceptaron retomar el vínculo con los productores chaqueños y avanzar con una nueva operación de exportación. “Hoy volvieron a confiar en nosotros y eso tiene un valor enorme”, destacó Detzel.
El envío de zapallo plomo salteño representó así el primer paso para recuperar una relación comercial que había quedado interrumpida desde la experiencia de 2022.
Un ensayo con semillas chilenas afectado por la sequía
El proyecto también incluyó una experiencia productiva destinada a evaluar la adaptación de variedades de zapallo demandadas por los consumidores chilenos.
Los propios empresarios importadores llevaron semillas de zapallo camote, una variedad comercializada en Santiago de Chile, con el objetivo de comprobar su comportamiento en las condiciones agrícolas de Juan José Castelli.
Sin embargo, el ensayo enfrentó dificultades debido a una sequía que se extendió aproximadamente entre 45 y 50 días sin precipitaciones suficientes. La falta de agua afectó el desarrollo del cultivo e impidió obtener los resultados esperados.
Ante esa situación, los productores buscaron alternativas para concretar la operación comercial. En otras zonas donde las lluvias habían sido más favorables, existía disponibilidad de zapallo plomo salteño, una variedad con características similares a las del camote requerido por el mercado chileno.
Los empresarios evaluaron esa posibilidad y finalmente decidieron adquirir la mercadería disponible para avanzar con la exportación.
El papel de Sandías Castelli en la operación
Detzel aclaró que los zapallos destinados a Chile no fueron producidos por Sandías Castelli. La empresa participó mediante asesoramiento técnico, acompañamiento de los ensayos agrícolas y vinculación comercial entre productores chaqueños e importadores.
El objetivo, según explicó, fue aprovechar la experiencia acumulada durante años para facilitar oportunidades comerciales a otros establecimientos de la región.
“Nosotros no producimos la mercadería de este camión. Acompañamos, asesoramos y pusimos nuestra experiencia al servicio de quienes sí tenían la producción”, señaló.
También remarcó que la apertura de mercados externos debe beneficiar al conjunto del sector productivo y no solamente a una empresa. “Queremos que todos los productores puedan exportar, que todos tengan las mismas oportunidades. Ojalá este sea el primero de muchísimos camiones más”, manifestó.
Destacaron el acompañamiento de SENASA y Aduana
Durante la organización del nuevo envío, Detzel destacó la predisposición del personal de SENASA y Aduana para acompañar la operación dentro de los requisitos sanitarios y aduaneros vigentes.
Según explicó, esa colaboración permitió facilitar las gestiones necesarias para avanzar con el despacho de la mercadería y evitar inconvenientes similares a los registrados en 2022.
La experiencia también permitió retomar el diálogo entre los distintos sectores involucrados en la cadena exportadora, desde los productores hasta los organismos de control y los compradores del exterior.
Para Detzel, la recuperación del mercado chileno constituye una oportunidad para ampliar las exportaciones hortícolas y desarrollar nuevas variedades adaptadas a las preferencias de los consumidores del país vecino.
El antecedente de las 84 toneladas de zapallo exportadas a Uruguay
La nueva operación con Chile se sumó a otros antecedentes comerciales impulsados por Walter Detzel desde Juan José Castelli.
En noviembre de 2025, después de haber concretado una primera exportación de sandías, el productor participó de un envío de 84 toneladas de zapallo anco coquena hacia Uruguay, presentado entonces como una operación inédita para el país.
Aquella experiencia permitió avanzar en la comercialización internacional de productos hortícolas de la región y fortalecer los vínculos con compradores extranjeros.
Ahora, la recuperación del mercado chileno representa otro paso en ese proceso, con la posibilidad de ampliar los destinos comerciales para los productores chaqueños.
Las expectativas para las próximas campañas
Más allá del primer camión, el desafío será sostener las exportaciones y organizar la producción de acuerdo con las necesidades del mercado chileno.
Entre las prioridades se encuentran continuar los ensayos con semillas de zapallo camote, mejorar la adaptación de las variedades y fortalecer la coordinación entre productores y compradores.
“Hay que seguir innovando, produciendo y abriendo mercados. El potencial de nuestra región es enorme”, sostuvo Detzel.
La reanudación de las operaciones comerciales abrió así una nueva posibilidad para los productores de Juan José Castelli y otras zonas de Chaco, después de varios años de dificultades para acceder al mercado chileno.
El objetivo será transformar este primer envío en una relación comercial sostenida, que permita generar nuevas oportunidades para las economías regionales y ampliar la presencia de los productos hortícolas argentinos en el exterior.