Topa se emocionó hasta las lágrimas al recordar la visita que hizo a una niña internada para cumplir una promesa de sus padres. La familia le había asegurado que lo conocería después de una operación, pero la intervención no tuvo el resultado esperado y decidieron contactarlo.
El animador explicó que acompañó a los padres en un momento especialmente doloroso. “Fue una de las cosas más fuertes que viví”, expresó al reconstruir el encuentro y el esfuerzo que le significó cantarle a la pequeña.
El testimonio fue compartido en La Sillita, el podcast conducido por Gaspi Díaz, y recogido por Infobae. Durante la conversación, el actor contó cómo se organizó la búsqueda para que pudiera llegar hasta la clínica.
La promesa que los padres querían cumplir
La niña se llamaba Milagros y era seguidora de Topa. Antes de la operación, sus padres le habían prometido llevarla a verlo y habían preparado la ropa que usaría para ese encuentro.
“Le habían dicho: ‘Si salís de la operación bien, te vamos a llevar a ver a Topa’”, recordó. Aunque la evolución posterior fue desfavorable, la familia quiso sostener aquella promesa.
“Los papás sintieron esa cosa de: ‘Le habíamos prometido esto y queremos cumplirle’”, relató el animador. Según explicó, comenzaron a buscar distintas formas de comunicarse con él.
Cómo lo encontraron y llegó a la clínica
Los familiares recurrieron a contactos, llamados a Disney y personas que podían ayudar a localizarlo. “Me empezó a llegar por red humana que me buscaban por todos lados”, describió.
El mensaje finalmente llegó cuando Topa terminaba de grabar Junior Express en Munro. Desde allí se dirigió a la clínica para encontrarse con Milagros y sus padres.
Al recordar la visita, contó que la niña se encontraba en un estado de salud muy delicado. “Yo sentí que en algún lugar estaba, su almita o algo. Los papás ahí con su amor”, expresó sobre su percepción de aquel momento.
La canción y una reflexión como padre
La familia le pidió que cantara para ella. Al llegar a esa parte del relato, el artista se quebró: “Me costó muchísimo. Fue la vez que más me costó cantar”.
Pese a la emoción, pudo hacerlo. “Le canté y, en algún lugarcito, sus papás cumplieron con lo que creían”, sostuvo al explicar el significado que tuvo para él acompañarlos.
El recuerdo lo llevó también a reflexionar desde su propia experiencia de paternidad. “Hoy como papá eso entiendo. Los papás hacen todo”, concluyó Topa, todavía conmovido por la historia.