Economía Recomendaciones del INTA para la nueva campaña

El INTA anticipa el desafío para la soja ante las lluvias: "Estamos acostumbrados a administrar la miseria, pero no la abundancia"

Diego Santos, referente del INTA Paraná, explicó que la elección de la variedad debe adaptarse a cada ambiente productivo. Ante un escenario con abundantes lluvias, recomendó acortar los ciclos y anticipar la logística de siembra, controles y cosecha.

24 de Agosto de 2026
INTA anticipa el desafío para la soja ante abundantes lluvias. Archivo.

REDACCIÓN ELONCE

Desafío para la soja ante abundantes lluvias. La elección de cultivares de soja en Entre Ríos debe realizarse en función del ambiente, el grupo de madurez, el potencial productivo y la estabilidad de rendimiento. Así lo explicó Diego Santos, ingeniero agrónomo y referente del INTA Paraná, al analizar los ensayos realizados en diferentes puntos de la provincia y las estrategias para afrontar una campaña que podría estar marcada por abundantes precipitaciones.

 

"Nosotros consideramos que la variedad no es un insumo más, sino que hay que pensarla en función del ambiente que se tiene", sostuvo Santos en el programa de Elonce Radio & Stream FM 98.7, Momento de Campo. Según explicó, una correcta elección puede "potenciar el ambiente o disminuir los riesgos" y, por eso, no existe un cultivar que tenga el mismo comportamiento en toda Entre Ríos.

 

 

El especialista ejemplificó que producir en el norte provincial, como en La Paz, presenta condiciones diferentes a hacerlo en Victoria. "Son suelos totalmente distintos, ambientes y variedades diferentes", señaló. El objetivo, agregó, es buscar el mayor rendimiento posible adaptando la genética a las características de cada lote.

 

Cinco ambientes de evaluación en Entre Ríos

 

El trabajo se desarrolla dentro de la Red de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), que permite comparar materiales comerciales. Durante esta campaña se realizaron evaluaciones en cuatro localidades y cinco ambientes, incluyendo experiencias en Paraná, La Paz, Gualeguay y otros sectores de la provincia.

 

El agrónomo explicó que el productor primero debe identificar las limitantes y potencialidades de su lote. Luego llega la denominada "sintonía gruesa": seleccionar el grupo de madurez, es decir, determinar si conviene utilizar un ciclo más corto, intermedio o largo.

 

 

"En general, en ambientes más pobres o siembras más tardías, usamos grupos de madurez más largos; en ambientes más ricos y con potencial, grupos más cortos", detalló. Posteriormente llega la "sintonía fina", que contempla disponibilidad comercial, potencial productivo y estabilidad.

 

Cómo elegir una soja estable y productiva

 

Los ensayos acumulados permiten conocer cómo responde cada cultivar frente a escenarios contrastantes. "Hay diferencias en los materiales no solo en potencial, sino también en estabilidad", afirmó Santos. Ese parámetro permite determinar cuáles soportan mejor campañas desfavorables y cuáles aprovechan condiciones productivas favorables.

 

En Entre Ríos, explicó, los grupos de madurez utilizados se ubican generalmente entre cinco y siete. Una mala elección puede reducir significativamente el rendimiento, especialmente en siembras tardías, donde las plantas disponen de menos tiempo para desarrollarse.

 

 

Sin embargo, el escenario climático previsto obliga a introducir otro factor. Frente a campañas con abundante disponibilidad hídrica, el problema puede dejar de ser cómo administrar la escasez para pasar a gestionar el exceso. "Estamos acostumbrados a administrar la miseria, pero no la abundancia", graficó el especialista.

 

Exceso de agua: recomiendan acortar los ciclos

 

Ante esa posibilidad, Santos recomendó acortar moderadamente los grupos de madurez para evitar que la cosecha quede demasiado avanzada en otoño. "Lo peor que te puede pasar es no poder entrar a cosechar", advirtió al recordar campañas con dificultades provocadas por excesos hídricos.

 

La recomendación es reducir aproximadamente medio grupo de madurez y preparar cuidadosamente la logística. "Hay tres momentos para entrar al lote: cuando se siembra, cuando se hacen las pulverizaciones y cuando se cosecha", explicó. También destacó que variedades con tecnología Bt pueden reducir la necesidad de ingresar al campo para controlar determinadas plagas.

 

 

Respecto de la siembra, aconsejó estar preparados para aprovechar las primeras ventanas favorables entre fines de octubre y comienzos de noviembre, evitando anticiparse excesivamente cuando todavía existen bajas temperaturas en el suelo.

 

MOMENTO DE CAMPO - ING. DIEGO SANTOS: ¿TODAS LAS SOJAS RINDEN IGUAL EN ENTRE RÍOS?

 

Más soja de segunda y cambios en las rotaciones

 

El investigador del INTA consideró además que, frente a condiciones húmedas, cultivos como maíz y sorgo pueden aprovechar mejor el agua disponible. No obstante, aclaró que muchos productores ya tienen definida la soja dentro de sus esquemas de rotación, especialmente después de trigo, cebada u otros cultivos invernales.

 

 

En ese sentido, destacó un cambio significativo en Entre Ríos: durante la última campaña se sembró más soja de segunda que de primera. Para el especialista, mantener los suelos ocupados durante el invierno constituye un avance desde el punto de vista agronómico y ambiental.

 

"Raíces de cultivos creciendo en el invierno, captando dióxido de carbono de la atmósfera y transformándolo en materia orgánica es un avance enorme", remarcó. Y concluyó que el crecimiento de esquemas como trigo-soja o cebada-soja representa "un cambio en la rotación que es muy bueno para todos".

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