El embarcadero flotante de Hernandarias recuperó su acceso después de los trabajos de reparación en la estructura que lo conecta con la pasarela. La habilitación permitió la reapertura del comedor, que permanecía sin funcionar desde el 1 de agosto.
El cierre había sido provocado por un fuerte fenómeno climático que dañó el flotador articulado con el ingreso. Ese deterioro impedía acceder de manera segura a las instalaciones, uno de los atractivos turísticos de la localidad.
La intervención se concentró en recuperar esa pieza y volver a colocarla en el camping. Según informó la Municipalidad, la instalación se completó por la mañana y el paso quedó abierto nuevamente.
La reconstrucción del flotador
Por la complejidad técnica de la obra, la reconstrucción principal fue encomendada a Metalúrgica Gabas. El trabajo requirió desarmar íntegramente la estructura para intervenir sus componentes.
Durante la reparación se reemplazaron chapas y articulaciones. Estas últimas forman parte de la unión del flotador con la pasarela, el sector cuyo daño había obligado a suspender el ingreso.
También se aplicaron pinturas protectoras especiales de uso portuario. De acuerdo con el informe municipal, ese tratamiento se incorporó para proteger la estructura y mejorar su durabilidad.
El costo y la colocación de la pieza reparada
La reparación del embarcadero de Hernandarias demandó una inversión superior a los $26 millones. El municipio indicó que el gasto fue cubierto en su totalidad con recursos propios.
Además de la intervención de la metalúrgica, personal municipal realizó tareas menores en un galpón local. La distribución de los trabajos contempló tanto esas reparaciones como la reconstrucción de la pieza principal.
Una vez finalizadas las tareas, el flotador fue colocado nuevamente en el camping y se restableció la conexión de acceso. Con esa instalación, el comedor flotante de Hernandarias pudo reabrir después de más de dos meses sin funcionar.