Sociedad Lleva casi tres décadas en el corredor de la muerte

Lleva casi 30 años esperando la pena de muerte: el dramático pedido del único argentino condenado en EE.UU.

Tenía apenas 23 años cuando su vida cambió para siempre en Estados Unidos. Desde entonces, permanece aislado en una cárcel de máxima seguridad y bajo una sentencia extrema. Ahora, su defensa jugó una carta clave ante la Corte Suprema. Qué hizo y cuál es su argumento.

7 de Octubre de 2026
Víctor Saldaño.

Víctor Saldaño, el único argentino condenado a muerte en Estados Unidos, presentó a través de su defensa un nuevo pedido ante la Corte Suprema norteamericana para que revise la pena capital que pesa sobre él. El cordobés lleva casi tres décadas encarcelado en Texas y su abogado fundamentó la presentación en pruebas relacionadas con su salud mental.

 

Saldaño permanece alojado en la Unidad Allan B. Polunsky del Departamento de Justicia Criminal de Texas. Su caso volvió a adquirir repercusión mientras su defensa busca una nueva revisión judicial de una condena que atravesó diferentes instancias desde mediados de la década de 1990.

El abogado Benjamín Wolf presentó la petición ante el máximo tribunal estadounidense y sostuvo que no se valoró adecuadamente el estado de salud mental previo de Saldaño ni el deterioro que, según la defensa, experimentó durante décadas de confinamiento.

 

El crimen por el que fue condenado

 

Saldaño tenía 23 años cuando ingresó de manera indocumentada a Estados Unidos en 1995. Luego de permanecer brevemente en Nueva York, se trasladó a Dallas, donde conoció al mexicano Jorge Chávez.

En noviembre de ese año, ambos secuestraron y asesinaron al comerciante de computadoras Paul King en las afueras de Plano. El crimen tuvo como finalidad robarle 50 dólares y un reloj.

 

En 1996, la Justicia de Texas condenó a Saldaño a la pena de muerte, mientras que Chávez recibió prisión perpetua.

 

La primera condena fue anulada por sesgo racial

 

El primer proceso contra el argentino quedó posteriormente bajo revisión por la intervención de un psicólogo convocado por la fiscalía, quien había sostenido ante el jurado que las personas latinas tenían estadísticamente una mayor propensión a cometer delitos violentos.

A raíz de ese argumento racial, la primera sentencia a muerte fue anulada. Sin embargo, Saldaño volvió a ser juzgado.

 

En 2004 se realizó un segundo juicio y el argentino fue nuevamente condenado a la pena capital, sentencia que dio lugar a posteriores presentaciones de su defensa.

 

El nuevo planteo por su salud mental

 

El pedido presentado por Wolf sostuvo que existen elementos para considerar una alegación prima facie de discapacidad intelectual y puso el foco sobre los antecedentes psiquiátricos del condenado.

La defensa afirmó que Saldaño “padecía esquizofrenia antes de cometer el crimen” y argumentó que esa condición debía ser contemplada al revisar la aplicación de la pena capital.

Al mismo tiempo, aclaró que el confinamiento en el corredor de la muerte no habría originado esa patología, aunque sostuvo que las condiciones de aislamiento durante casi tres décadas profundizaron de manera significativa su deterioro psíquico.

 

Casi tres décadas esperando en el corredor de la muerte

 

El argentino permaneció durante gran parte de su vida adulta bajo una condena a muerte. La extensión del proceso y las condiciones de su detención forman parte de los argumentos incorporados por sus representantes legales.

La nueva presentación busca que la Corte Suprema de Estados Unidos vuelva a intervenir y evalúe si las pruebas médicas y los antecedentes vinculados con la salud mental justifican dejar sin efecto la pena capital.

 

El futuro judicial de Saldaño dependerá ahora de la decisión del máximo tribunal estadounidense sobre el planteo presentado por su defensa.

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