La Fórmula 1 tendrá desde 2027 mayores restricciones para compartir personal y recursos con otros programas deportivos. La decisión de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) podría alcanzar a Alpine, el equipo de Franco Colapinto, por la participación de la marca francesa en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC).
El Consejo Mundial del Deporte Motor aprobó nuevas regulaciones operativas destinadas a impedir que las escuderías utilicen actividades externas para desarrollar tecnología o distribuir gastos que deberían contabilizarse dentro del límite presupuestario de la categoría.
Los cambios exigirán una separación más estricta entre las estructuras de los equipos y otras divisiones de sus compañías. La normativa comprende tanto los espacios de trabajo como los sistemas informáticos y los movimientos de empleados entre programas.
Por qué la medida podría alcanzar a Alpine
Alpine combina su participación en la Fórmula 1 con un programa en el WEC. Esa presencia en distintas competencias coloca a la marca entre las estructuras que deberán revisar cómo organizan sus recursos humanos y tecnológicos para cumplir las exigencias de 2027.
Para Franco Colapinto, el posible efecto estará relacionado con la organización y el desarrollo técnico de su equipo. El alcance sobre Alpine dependerá de los recursos que comparta entre sus programas y de las adaptaciones necesarias para ajustarse al reglamento.
La preocupación del organismo se concentra en evitar que el trabajo destinado a un monoplaza se impute a otra actividad de la misma empresa. La existencia de programas paralelos, sin embargo, no demuestra por sí misma que una escudería haya cometido una infracción.
Qué recursos quedarán bajo mayores restricciones
Entre los activos alcanzados aparecen simuladores, túneles de viento, bancos de pruebas, centros de datos y sistemas informáticos. Son herramientas utilizadas para ensayar componentes, analizar información y desarrollar mejoras antes de llevarlas a pista.
La separación también comprenderá el acceso a las áreas de las fábricas destinadas a cada programa. El personal ajeno a la estructura de Grandes Premios tendrá restricciones para ingresar a los sectores reservados, mientras que los trabajadores de la escudería deberán respetar los límites establecidos para desempeñar tareas en otras divisiones.
El objetivo es que el desarrollo para la Fórmula 1 tenga recursos identificables y sujetos a control. En el caso del equipo de Franco Colapinto, esto podría requerir ajustes en la circulación de información, el uso de instalaciones o la asignación de ingenieros entre actividades.
Las condiciones para trasladar empleados entre programas
Las transferencias internas de personal también tendrán nuevas condiciones. Cuando un trabajador deje la estructura de Grandes Premios para incorporarse a otra actividad alcanzada por las restricciones, deberá contar con un contrato que detalle sus funciones y se desactivarán sus anteriores credenciales y correo electrónico.
Quienes pasen desde el equipo a esos programas deberán permanecer fuera de la estructura de F1 durante al menos doce meses. Para el movimiento inverso, se establece un período mínimo de separación de tres meses antes de la incorporación.
La discusión se vincula con el alcance del límite de gastos, que no incluye todas las erogaciones de una escudería. Entre los conceptos excluidos figuran los contratos de los pilotos, los salarios de los tres empleados mejor remunerados que no compiten al volante y las actividades de marketing.