La jugadora de Paracao, Guadalupe Navarro, participará de un nuevo campus de desarrollo de la Selección Argentina U16 de básquet. En diálogo con Elonce, contó cómo recibió la noticia, destacó la posibilidad de compartir la experiencia con su amiga Victoria Jiménez.
Guadalupe Navarro fue convocada a la Selección Argentina U16 de básquet para participar de un nuevo campus de desarrollo que se realizará del 26 al 31 de octubre en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD). La jugadora de Paracao integrará la concentración junto a otras jóvenes del país, en el marco de la preparación para la AmeriCup U18 de 2028.
La basquetbolista entrerriana visitó el programa El Once Deportivo, acompañada por su madre, Fernanda, y compartió sus sensaciones ante una nueva oportunidad de integrar el seleccionado nacional. La convocatoria tendrá un significado especial porque coincidirá con Victoria Jiménez, también jugadora de Paracao y una de sus mejores amigas.
“La verdad me tomó por sorpresa. No sabía que se iba a hacer un campus a esta altura del año. Estoy muy contenta y feliz por estar con una de mis mejores amigas, con Vicky. Lo voy a disfrutar al máximo y espero lo mejor del campus”, expresó Navarro.
La sorpresa de la convocatoria y la alegría de compartirla
La noticia llegó de manera inesperada. Guadalupe recordó que fue su madre quien le avisó sobre la publicación oficial y le envió el comunicado para que pudiera comprobar que su nombre figuraba entre las convocadas.
“Llegué de la escuela y mi mamá me dice: ‘Guada, mirá tu Instagram’, y me manda el comunicado por WhatsApp. Lo abro y me quedé en shock. Me puse muy contenta cuando leí el nombre de Vicky, porque es una experiencia más para las dos”, relató.
Ambas descubrieron prácticamente al mismo tiempo que habían sido seleccionadas y se enviaron la noticia por sus teléfonos. “Nos mandamos un minuto después lo mismo. Estamos recontentas y muy felices las dos”, contó.
Su experiencia en la Selección Argentina y el sueño de 2028
La convocatoria representó una nueva etapa en el recorrido de Navarro dentro de los seleccionados nacionales. Su primera experiencia había sido en abril de 2024, cuando participó de un campus de desarrollo, y posteriormente fue incluida en una preselección durante octubre de ese año. En 2025 volvió a atravesar ambas instancias.
La concentración de octubre estará bajo las órdenes de Paula Budini, con la coordinación de Cristian Santander. El objetivo será continuar el seguimiento y desarrollo de las jugadoras que podrían integrar el seleccionado argentino en futuras competencias internacionales.
“Me encantaría jugar ese torneo con la selección. Es un sueño que ojalá se me pueda dar. Me gusta que empecemos ahora porque podemos ir conociendo a las chicas y haciendo la proyección para 2028. Espero poder quedar con mucho trabajo y esfuerzo”, manifestó.
El cambio físico que marcó su crecimiento deportivo
Durante la entrevista, Guadalupe analizó su evolución desde aquella primera convocatoria de 2024. Uno de los aspectos que consideró fundamentales fue la incorporación del entrenamiento de fuerza a su preparación deportiva.
La jugadora explicó que, durante sus primeras experiencias nacionales, notó diferencias físicas con otras basquetbolistas. A partir de las recomendaciones recibidas, comenzó a trabajar en el gimnasio, una actividad que le permitió mejorar su resistencia y desenvolverse con mayor seguridad dentro de la cancha.
“Cuando no iba al gimnasio no aguantaba un partido. Como mucho, 20 minutos, pero después terminaba muerta. Cuando empecé a ganar masa muscular, pude aguantar más los partidos. Uno va a jugar y lo que más quiere es sumar minutos. Empezar a bancarme más minutos era un montón”, explicó.
El acompañamiento familiar y los aspectos que busca mejorar
Navarro recordó que inicialmente sus padres preferían que esperara un tiempo antes de comenzar con el entrenamiento físico. Sin embargo, el acompañamiento de integrantes del cuerpo técnico de Regatas de Concepción del Uruguay fue importante para que pudiera incorporar esa preparación.
En particular, mencionó a Fernanda Jonas y al preparador físico de la institución uruguayense, quienes dialogaron con su familia después de que Guadalupe integrara la Selección de Entre Ríos. Finalmente, comenzó a entrenar en diciembre y sostuvo esa actividad desde entonces.
En cuanto a su evolución técnica, reconoció que actualmente busca mejorar sus decisiones ofensivas y desarrollar nuevas herramientas. “Suelo tirar bastante, pero siento que también me fluye más el juego al momento de asistir. Me está costando empezar a atacar un poco el aro, pero estoy trabajando en eso”, señaló.
El respaldo de su hermana Yara y sus comienzos en el básquet
Otro de los aspectos que destacó fue el acompañamiento de su hermana Yara Navarro, quien también cuenta con experiencia en la Selección Argentina y en el básquet internacional. Guadalupe explicó que mantienen conversaciones frecuentes sobre su actividad deportiva, especialmente después de los partidos importantes.
“Yarita siempre está cuando se necesita. Me aconseja y me encanta hablar con ella. Sabe aconsejar muy bien. Cuando termina un partido, por ejemplo en los torneos nacionales, siempre hay un mensaje”, contó.
La joven comenzó a practicar básquet a los seis años en Estudiantes de Paraná. Posteriormente pasó por Talleres y finalmente llegó a Paracao, donde desarrolló gran parte de su formación y construyó un grupo de compañeras con las que comparte entrenamientos y competencias desde las categorías menores.
La campaña de Paracao y un triunfo que recordó especialmente
Durante la entrevista, Navarro repasó la participación de Paracao en la Liga Federal Formativa, competencia en la que el equipo logró posicionarse entre los principales protagonistas del país, aunque finalmente no consiguió acceder a la instancia decisiva.
Uno de los momentos más significativos fue el triunfo ante Berazategui, un rival con antecedentes destacados en el básquet femenino nacional. La victoria generó una enorme satisfacción entre las jugadoras, que comenzaron a tomar dimensión del nivel competitivo que habían alcanzado.
“Cuando ganamos contra Berazategui, no les puedo explicar la felicidad que había en el entorno de Paracao. Era impresionante porque nunca habíamos experimentado esa felicidad de ganarle a un equipo tan importante. Berazategui es muy buen equipo y campeón nacional en varias oportunidades”, recordó.
Una victoria por 73 puntos que no alcanzó para clasificar
La basquetbolista reconstruyó una de las situaciones más exigentes de aquella competencia. Después de perder frente a Centro Galicia, Paracao necesitaba conseguir una amplia diferencia ante Libertad de Sunchales para mantener sus posibilidades de clasificación.
Durante el partido, el entrenador les comunicó que debían ganar por al menos 70 puntos. Aunque la exigencia parecía difícil de alcanzar, el conjunto paranaense consiguió imponerse por una diferencia de 73 tantos. “Nos propusimos algo y lo hicimos. Ganar por 70 es irreal en un partido, pero lo logramos. Este equipo va a poder llegar muy lejos y estoy muy contenta de ser parte”, destacó.
Sin embargo, el resultado no fue suficiente para acceder a la final, debido al sistema de clasificación y los resultados de las otras zonas. Paracao terminó como el segundo mejor segundo de las semifinales, cuando solamente avanzaba el mejor ubicado entre ellos.
El próximo desafío con la camiseta argentina
Más allá de aquella eliminación, Navarro valoró el crecimiento colectivo del plantel y el trabajo realizado junto al entrenador de Paracao, conocido como Memo. También destacó la amistad construida con sus compañeras, especialmente Victoria Jiménez y Olivia, con quienes comparte gran parte de su actividad cotidiana.
Ahora, la jugadora se prepara para afrontar una nueva concentración nacional, donde buscará continuar desarrollándose, conocer a otras basquetbolistas y demostrar sus condiciones para futuras convocatorias.
Con la AmeriCup U18 de 2028 como horizonte, Guadalupe Navarro afrontará esta experiencia con el objetivo de seguir creciendo dentro del básquet argentino y mantener vigente el sueño de representar al país en una competencia internacional.