El crédito al consumo cayó 1,6% real durante septiembre, con bajas en tarjetas y préstamos personales. En contraste, los hipotecarios aumentaron 3,2% y los prendarios volvieron a crecer después de seis meses. Los datos surgen de un informe del Banco Central.
El crédito al consumo cayó en septiembre de 2026, mientras que los préstamos hipotecarios y prendarios registraron aumentos, según el Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Las financiaciones destinadas al consumo retrocedieron 1,6% en términos reales y ajustados por estacionalidad, en un contexto de menor utilización de tarjetas de crédito y préstamos personales.
El informe oficial indicó que el crédito en pesos al sector privado presentó una contracción mensual del 0,8% real, aunque registró una expansión promedio de $1,4 billones durante septiembre en términos nominales. Esta diferencia reflejó el impacto de la inflación sobre la evolución del financiamiento.
En relación con el Producto Interno Bruto (PBI), el stock de préstamos en pesos representó aproximadamente el 9,1%, mientras que al incorporar las financiaciones en moneda extranjera alcanzó el 12,5%. Los datos mostraron comportamientos diferentes entre las líneas destinadas al consumo, las actividades comerciales y los créditos con garantías reales.
Tarjetas de crédito y préstamos personales registraron caídas
Dentro del financiamiento al consumo, las tarjetas de crédito tuvieron una disminución del 2,4% real mensual, mientras que los préstamos personales retrocedieron 0,8%, según las estadísticas del BCRA.
La reducción se produjo pese a que la tasa de interés promedio de los préstamos personales descendió 3,2 puntos porcentuales durante septiembre y se ubicó en 62,7% nominal anual (TNA).
Sin embargo, esta tasa constituye una referencia general del sistema financiero y no necesariamente refleja las condiciones que recibe cada solicitante. El costo de un préstamo depende del monto requerido, el plazo de devolución, el perfil crediticio y las características de la entidad que ofrece el financiamiento.
Qué tener en cuenta al solicitar un préstamo
Las condiciones de acceso al crédito pueden variar entre bancos y proveedores financieros no bancarios, debido a sus diferentes estructuras de financiamiento y criterios de evaluación.
Por ese motivo, una reducción de la tasa promedio no implica necesariamente una disminución inmediata y equivalente en todas las ofertas disponibles. Su traslado a los usuarios puede producirse de manera gradual y con diferencias entre entidades.
Para comparar alternativas, resulta importante considerar el Costo Financiero Total (CFT), que incorpora intereses y otros gastos asociados, además del valor de las cuotas y los plazos de devolución. Estos factores permiten evaluar el costo efectivo del financiamiento.
También retrocedieron los préstamos comerciales
El informe del Banco Central mostró que las líneas comerciales registraron una caída del 0,9% real durante septiembre, con diferencias entre los instrumentos utilizados por empresas y otras actividades productivas.
Los adelantos bancarios presentaron una disminución del 4,8% real mensual, mientras que las financiaciones mediante documentos descontados y a sola firma aumentaron 0,7%.
Estos resultados reflejaron una evolución desigual del crédito comercial, con una contracción más pronunciada en los adelantos y un incremento moderado en otras modalidades de financiamiento.
Los créditos hipotecarios mantuvieron su crecimiento
En contraste con las líneas destinadas al consumo, los préstamos con garantía real aumentaron 2,2% durante septiembre. Dentro de ese segmento, los créditos hipotecarios registraron una expansión del 3,2% real respecto de agosto.
El BCRA destacó que las financiaciones hipotecarias mantuvieron una trayectoria de crecimiento ininterrumpida durante más de dos años y acumularon una suba interanual del 34% a precios constantes.
La expansión estuvo impulsada principalmente por los préstamos ajustados por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), una modalidad vinculada con la evolución de la inflación que permite financiar operaciones inmobiliarias a largo plazo.
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad aportó financiamiento
El Banco Central también informó sobre las medidas vinculadas con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que contemplaron licitaciones de depósitos a plazo fijo ajustables por UVA por hasta $2 billones.
El objetivo de este mecanismo fue proporcionar fondos a las entidades financieras para otorgar créditos hipotecarios destinados a la adquisición de primeras viviendas por parte de personas humanas.
Hasta septiembre se habían adjudicado dos licitaciones de $200.000 millones cada una. Las condiciones establecieron plazos mínimos de 15 años, montos máximos de 150.000 UVA y tasas de hasta UVA más 7,5% nominal anual.
El mecanismo buscó sostener la disponibilidad de financiamiento hipotecario y facilitar el acceso a préstamos de largo plazo. Su evolución dependerá de las condiciones crediticias y de la demanda de los hogares.
Los préstamos prendarios volvieron a crecer después de seis meses
Otra de las novedades del informe fue la recuperación de los créditos prendarios, que registraron un incremento del 1% real mensual durante septiembre.
El resultado marcó el primer crecimiento después de seis meses consecutivos de caídas y representó una mejora para una modalidad de financiamiento utilizada principalmente en la adquisición de vehículos.
La evolución de estas líneas puede influir en las decisiones de compra de automóviles, aunque las operaciones también dependen del anticipo disponible, las tasas de interés, el valor de las cuotas y los plazos ofrecidos.
Aumentaron los depósitos a plazo fijo en pesos
En cuanto a la liquidez del sistema financiero, el Banco Central informó que los depósitos a plazo fijo del sector privado aumentaron 1,8% real durante septiembre, impulsados principalmente por las colocaciones de personas jurídicas.
En paralelo, la tasa Tamar de los bancos privados descendió del 24,7% al 24,1%, mientras que los medios de pago medidos a través del M2 privado transaccional crecieron 0,5% real.
Por su parte, el agregado monetario M3 privado avanzó 0,7% y la Base Monetaria registró un incremento mensual del 2,6% real, ajustado por estacionalidad.
Estos indicadores mostraron una mayor acumulación de fondos en pesos dentro del sistema financiero, mientras que la evolución del crédito continuó presentando diferencias entre los préstamos al consumo, las líneas comerciales y las financiaciones con garantías reales.