Pachu Visconti, un entrerriano de 31 años, emprendió un viaje por distintas provincias argentinas junto a su galga, a bordo de un Fiat 128 de casi cuatro décadas. Entre desperfectos mecánicos, paisajes patagónicos y encuentros inesperados, llegó a Bariloche y ya planifica el regreso por la Ruta 40.
De Gualeguaychú a Bariloche en un Fiat 128 modelo 87 es la aventura que emprendió Pachu Visconti, un entrerriano de 31 años que decidió recorrer miles de kilómetros junto a su perra La Flaca. Después de planificar y ahorrar durante mucho tiempo para sus vacaciones, convirtió un automóvil que utilizaba para desplazarse por su ciudad en el protagonista de una travesía por distintos destinos argentinos.
El joven partió el 23 de septiembre desde Gualeguaychú con un itinerario que incluía varias localidades de Buenos Aires y la Patagonia. Su compañera de viaje es una galga que recibió cuando era cachorra y a la que llamó La Flaca por su aspecto pequeño y delgado.
En diálogo con el medio barilochense El Cordillerano, Visconti contó que compró el Fiat 128 hace aproximadamente tres años, mientras avanzaba con otro proyecto automotor. Sin embargo, la llegada de sus vacaciones lo llevó a cambiar de planes y apostar por el vehículo clásico para salir a la ruta.
Cómo surgió la idea de viajar en un Fiat 128
El entrerriano explicó que originalmente estaba dedicado a restaurar una camioneta, pero las tareas demandaron más tiempo y recursos de los previstos. Ante esa situación, decidió preparar el automóvil que ya tenía para concretar el viaje.
"Yo tenía el proyecto de restaurar una camioneta y se prolongó en el tiempo, se fue haciendo cada vez más largo y más difícil entonces, me llegó la fecha en la que tenía vacaciones y ahí se transformó el proyecto del autito para ir y venir en el viajero", relató.
La experiencia no era completamente nueva para él. Antes de recorrer la Patagonia, había realizado un viaje internacional con el mismo vehículo. "Fui a Camboriú, Brasil, pero sin mi mascota, a Bariloche sí me vine con ella", recordó.
Los desperfectos mecánicos que modificaron el recorrido
El viaje comenzó con destinos previamente seleccionados. "Salí con la idea de visitar lugares específicos, por ejemplo, Sierra de la Ventana en Buenos Aires, quería conocer el cruce de Buenos Aires a Río Negro, es decir Viedma con Carmen de Patagones", explicó.
Su intención era continuar hacia Puerto Madryn, recorrer Las Grutas y llegar a Bariloche por la Ruta Nacional 23. Sin embargo, una falla mecánica obligó a modificar el itinerario y buscar asistencia para continuar avanzando.
"Se me rompió la caja del auto y terminé yéndome hasta Trelew. Ahí di con unos mecánicos que me ayudaron, aproveché de conocer Playa Unión y todos esos lugares increíbles y decidí venirme hacia Bariloche, haciendo noche en Esquel", detalló.
La experiencia de recorrer la Patagonia con La Flaca
A pesar de los inconvenientes, el joven destacó que el automóvil respondió satisfactoriamente durante buena parte del recorrido. Además de la rotura de la caja de cambios, tuvo que afrontar un problema con el radiador.
"Como lo mantuve bien, las fallas no fueron tantas, solo que hay que ir controlando el aceite, el agua, todas esas cosas", señaló sobre los cuidados necesarios para viajar en un vehículo con casi 40 años de antigüedad.
Durante la travesía también aprovechó para conocer distintos paisajes patagónicos. Su paso por Puerto Madryn coincidió con la temporada de avistaje de ballenas, mientras que las paradas en Playa Unión y Esquel formaron parte de una experiencia que fue adaptándose a los imprevistos.
De Bariloche a Mendoza: los planes para regresar a Entre Ríos
Tras llegar a San Carlos de Bariloche, Pachu y La Flaca continuaron disfrutando de los paisajes cordilleranos. Sin embargo, el viaje todavía no terminó y el entrerriano ya tiene pensado un recorrido diferente para regresar a Gualeguaychú.
"De acá tengo pensado subir y hacer la ruta de los Siete Lagos y después, seguir subiendo por la 40 hasta Mendoza para desde allí, ya comenzar a pegar la vuelta a casa", adelantó.
Mientras define los próximos kilómetros, comparte imágenes y experiencias de su aventura en su cuenta de Instagram, donde documenta los lugares que visita junto a su inseparable compañera de cuatro patas y su Fiat 128.