REDACCIÓN ELONCE
El Primer Festival de las Vejeces se desarrolló en el campus de la Uader, con propuestas deportivas, una feria de emprendedores y espacios de promoción de la salud. Los organizadores destacaron ante Elonce la importancia del encuentro intergeneracional y anunciaron nuevas actividades.
El Primer Festival de las Vejeces se desarrolló este viernes en el campus de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), en Paraná. La iniciativa, organizada junto al Centro de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Entre Ríos, reunió a personas mayores, estudiantes y docentes en una jornada de integración, actividades recreativas y promoción de la salud.
Durante el encuentro, los participantes disfrutaron de una feria de emprendedores, espacios de orientación sanitaria y prácticas deportivas. La propuesta buscó fortalecer los vínculos entre generaciones y promover una mirada integral sobre el envejecimiento.
En diálogo con Elonce, la presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados, Griselda Ledesma, expresó su satisfacción por la convocatoria. “Para nosotros como centro de jubilados es un honor, un orgullo y una gran alegría estar compartiendo con los jóvenes, que nos dan vitalidad. Estamos muy agradecidos a la facultad y a la universidad por abrirnos sus puertas”, manifestó.
La importancia del encuentro entre generaciones
El rector de la Uader, Luciano Filipuzzi, también participó de la jornada y destacó la iniciativa impulsada por la facultad y el Centro de Jubilados. Además, remarcó que estas propuestas permitieron acercar la universidad pública a distintos sectores de la comunidad.
“Nos parece fantástico que se pueda integrar a los adultos mayores a este hermoso campus”, sostuvo. En ese sentido, explicó que uno de los objetivos institucionales consistió en fortalecer la relación de la universidad con su entorno y generar espacios de aprendizaje compartido.
“Para nosotros es fundamental que se acerquen, compartir experiencias con ellos y aprender de sus vivencias. Eso es parte de lo que tiene que realizar la universidad: interactuar con el entorno”, expresó el rector. También destacó el trabajo de los estudiantes, quienes acompañaron las actividades y brindaron información sobre distintas herramientas relacionadas con la salud.
El compromiso social de los estudiantes universitarios
Filipuzzi señaló que las experiencias comunitarias constituyeron una parte importante de la formación profesional. En ese marco, resaltó la participación de los jóvenes en actividades que les permitieron vincular los conocimientos académicos con situaciones concretas.
“Para nosotros es fundamental que nuestros estudiantes interactúen en este tipo de actividades porque marca una genética propia. Queremos que nuestros estudiantes y todos aquellos que se acercan a la universidad tengan también un compromiso social”, afirmó.
El rector también hizo referencia al valor de la educación pública y a la responsabilidad de quienes transitan por las instituciones universitarias. Consideró que la formación debía trascender las aulas y promover profesionales comprometidos con la sociedad.
Deportes, emprendedores y promoción de la salud
Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud, Aníbal Sattler, brindó detalles sobre las actividades que se organizaron durante el festival. La programación comenzó durante la mañana e incluyó propuestas recreativas, deportivas y educativas.
“Empezamos desde temprano con la feria de emprendedores y los stands de salud que organizaron nuestros estudiantes de una de las cátedras de segundo año de Enfermería”, explicó.
Asimismo, detalló las disciplinas que pudieron practicar los participantes: “Empezamos con prácticas deportivas de tejo, newcom y golf croquet”. El decano sostuvo que la propuesta apuntó a compartir experiencias y favorecer el intercambio de conocimientos entre estudiantes y personas mayores.
Una mirada integral sobre las vejeces
Sattler explicó que el encuentro formó parte de una propuesta institucional más amplia, vinculada con la promoción de la salud integral de las personas mayores. En ese sentido, destacó que la facultad creó un programa específico para acompañar distintas etapas del envejecimiento.
“El objetivo fue el encuentro intergeneracional. Ese ha sido y será el lema de estas jornadas”, indicó.
El decano también planteó la necesidad de revisar determinados términos y estereotipos relacionados con la edad. Al referirse a una asignatura de la carrera de Enfermería, denominada Cuidado del Adulto y el Anciano, expresó: “No me gusta el nombre anciano. Cuando cambiemos el plan de estudio, seguramente será uno de los primeros nombres que vamos a modificar”.
La importancia de una vejez activa
Durante la entrevista, Sattler profundizó sobre la necesidad de comprender el envejecimiento como una etapa que puede incluir nuevos proyectos, actividades y vínculos sociales.
“Cuando uno pasa cierta edad, cuando se jubila, la vida continúa y hay que llegar con la mayor vitalidad posible, con una vejez activa, con relaciones sociales, vínculos y actividades”, afirmó. En esa línea, destacó el trabajo que desarrolla el Centro de Jubilados y Pensionados de la Provincia de Entre Ríos y explicó que la facultad buscó acompañar estas experiencias mediante propuestas educativas, recreativas y de promoción de la salud.
“La vida no se termina cuando dejo de trabajar. Empieza otra etapa que tiene que ser de disfrute, de movilidad, de hacer lo que quizás no pude hacer antes. A veces cuesta, es difícil, pero nosotros estamos para acompañar esos procesos y esas trayectorias de vida”, manifestó.
Un convenio para continuar con nuevas ediciones
Uno de los anuncios centrales de la jornada fue la firma de un convenio que permitió establecer el compromiso de continuar desarrollando encuentros similares en el futuro.
“Firmamos un convenio porque quisimos comprometernos a que este sea el primero de muchos encuentros que vendrán”, señaló Sattler al explicar el propósito de sostener la iniciativa.
El festival tenía previsto finalizar a las 18, aunque el decano destacó el entusiasmo de los participantes y dejó abierta la posibilidad de extender las actividades. De esta manera, la primera edición reunió a distintas generaciones en un espacio de intercambio, recreación y aprendizaje, con la intención de dar continuidad a la propuesta.