Un hombre de 70 años murió ahogado mientras arreaba hacienda en Villa Ocampo, en medio de la crecida del Paraná. La víctima intentó recuperar un animal que estaba en el agua. La Sociedad Rural de Reconquista buscaba campos disponibles para trasladar ganado.
Murió un hombre mientras trasladaba ganado en una zona inundada por la crecida del Paraná, en el norte de Santa Fe. La víctima, identificada como Jorge Eliezer Hardy, de 70 años, falleció este jueves 15 de octubre mientras participaba de un arreo de hacienda en Villa Ocampo, departamento General Obligado. El episodio ocurrió cuando intentó reorientar a un animal que se encontraba en el agua.
El hecho se registró alrededor de las 12.40 en la zona de El Víbora, un sector de bañados ubicado a unos 15 kilómetros al este del casco urbano de Villa Ocampo. Según la información publicada por La Nación, el hombre trabajaba en el traslado de animales ante el avance del río Paraná sobre los campos de la región.
El accidente ocurrió dentro del campo Mian, aproximadamente dos kilómetros al sur del segundo puente nuevo conocido como El Pindó. Hardy colaboraba con el movimiento de hacienda perteneciente a un vecino de apellido Ketler, en una zona donde las inundaciones dificultaban las actividades ganaderas.
Cómo ocurrió el accidente durante el traslado de ganado
De acuerdo con el relato de testigos, mientras el grupo arreaba los animales, Hardy observó que uno de ellos se encontraba dentro del agua e intentó reorientarlo. Para hacerlo, ingresó a una laguna, pero desapareció de la superficie. Posteriormente, fue encontrado sin vida.
El llamado al sistema de emergencias 911 se realizó alrededor de las 12.40 del jueves. Tras recibir el aviso, se dispuso la intervención de personal policial y de los organismos correspondientes para establecer las circunstancias del fallecimiento.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, personal de Criminalística y Bomberos Voluntarios de Villa Ocampo. También intervino el Ministerio Público de la Acusación (MPA), con sede en los tribunales de Reconquista, que tomó conocimiento del procedimiento.
Qué determinó el informe médico sobre la muerte
El médico policial, doctor Argañaras, examinó el cuerpo y estableció que la causa del fallecimiento fue asfixia por inmersión. Según el informe, no se observaron signos de violencia que indicaran la participación de terceros en el episodio.
A partir de esas conclusiones, las autoridades judiciales prescindieron de la realización de una autopsia. El fiscal adjunto de la Cuarta Circunscripción, Leandro Leonel Arraga, dispuso posteriormente la entrega del cuerpo a los familiares de la víctima.
El sector donde ocurrió la tragedia integra el valle aluvial del Paraná y forma parte de los humedales del sitio Ramsar Jaaukanigás. Se trata de una extensa región de tierras bajas, lagunas y bañados donde la actividad ganadera quedó condicionada por las variaciones del nivel del río.
La crecida del Paraná complicó las tareas ganaderas
La crecida del Paraná provocó anegamientos en campos e islas del norte santafesino, lo que obligó a numerosos productores a movilizar sus animales hacia terrenos más elevados. El objetivo de estos traslados fue evitar que la hacienda permaneciera en sectores alcanzados por el agua.
Las dificultades se concentraron especialmente en los establecimientos ubicados en zonas bajas, donde los caminos rurales y las áreas destinadas al pastoreo quedaron afectados. En esas condiciones, los arreos requirieron mayores esfuerzos de organización y coordinación entre los trabajadores.
El desplazamiento de bovinos y equinos también implicó atravesar sectores con agua acumulada y terrenos de difícil acceso. Estas circunstancias incrementaron las dificultades de las tareas rurales, particularmente cuando los animales debieron ser retirados de campos inundados.
La Sociedad Rural de Reconquista buscaba campos disponibles
Ante la emergencia hídrica, la Sociedad Rural de Reconquista lanzó una convocatoria para identificar campos disponibles para alquiler o pastaje, con el propósito de facilitar la reubicación de animales provenientes de establecimientos afectados por la inundación.
La entidad solicitó la colaboración de propietarios y personas que tuvieran información sobre terrenos aptos para recibir hacienda. La iniciativa buscó conectar a los productores que necesitaban trasladar sus animales con establecimientos que contaran con espacio disponible.
Además, la organización pidió “especial precaución, paciencia y comprensión” a quienes circularan por la región, debido a los movimientos de ganado realizados en caminos y sectores rurales como consecuencia de la crecida.
La emergencia hídrica y sus consecuencias en la producción
La disponibilidad de campos alternativos se convirtió en una de las principales necesidades de los productores afectados. El traslado de animales permitió reducir su exposición a las inundaciones, aunque también generó mayores exigencias de transporte, manejo y alojamiento de la hacienda.
En este contexto, la coordinación entre establecimientos rurales e instituciones del sector resultó fundamental para organizar los movimientos. La convocatoria de la Sociedad Rural apuntó a reunir información que facilitara las tareas mientras persistieran los anegamientos.
La muerte de Hardy ocurrió precisamente durante uno de esos operativos de traslado, en una región donde el avance del agua modificó las condiciones habituales de trabajo. El episodio puso de manifiesto los riesgos que enfrentaron los trabajadores rurales al intentar resguardar los animales en campos afectados por la crecida del Paraná.