Londres respaldó el desarrollo de Sea Lion y prepara disposiciones legales para impedir que empresas británicas deban cumplir determinadas medidas argentinas. El anuncio coincidió con el pedido de Argentina al Tribunal del Mar para frenar el proyecto.
El Reino Unido anunció este martes que prepara medidas legales para proteger a empresas y personas vinculadas con actividades comerciales en Malvinas frente a las acciones argentinas. La decisión refuerza el respaldo de Londres al proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
El gobierno británico recurrirá a la legislación de Protección de Intereses Comerciales, conocida por sus siglas PTI. El objetivo declarado es impedir que compañías bajo su jurisdicción sean obligadas a cumplir medidas argentinas de alcance extraterritorial relacionadas con el archipiélago, según informó Infobae.
Las disposiciones todavía requieren legislación secundaria. Según el comunicado oficial, Londres buscará tramitarla con rapidez para que entre en vigor antes de que termine el año.
El respaldo británico a las empresas
El secretario de Estado de Empresa y Comercio, Jonathan Reynolds, sostuvo que su gobierno actuará frente a los intentos argentinos de obstaculizar actividades que el Reino Unido considera legítimas. También anunció que continuará trabajando con las compañías afectadas.
El secretario de Relaciones Exteriores, Ed Miliband, calificó como “inaceptables” los intentos de Argentina de presionar a empresas e individuos. Defendió la posibilidad de que las compañías tomen decisiones comerciales sin lo que describió como coerción política.
El comunicado británico reafirmó además su respaldo al desarrollo de recursos naturales por parte de los habitantes de Malvinas. Esa posición es rechazada por Argentina, que cuestiona las autorizaciones unilaterales para explotar hidrocarburos en el área en disputa.
La presentación argentina ante el Tribunal del Mar
El anuncio se produjo el mismo día en que Argentina presentó una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar. El pedido busca detener actividades hidrocarburíferas autorizadas por el Reino Unido en la Cuenca Malvinas Norte.
Según la información difundida, la presentación incluye cuatro requerimientos: impedir nuevas actividades extractivas, restringir el uso de información técnica obtenida durante las exploraciones, evitar nuevos permisos y preservar los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental.
La solicitud se vincula con el procedimiento arbitral iniciado el 28 de septiembre bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Argentina pretende obtener una protección provisional mientras se desarrolla esa instancia.
El proyecto petrolero que concentra la disputa
Sea Lion es impulsado por la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Las compañías mantienen como objetivo comenzar la producción en 2028, mientras Argentina intenta frenar el desarrollo mediante acciones judiciales y diplomáticas.
El lunes, el primer ministro británico, Andy Burnham, había respaldado el emprendimiento durante una intervención ante la Cámara de los Comunes. Allí reiteró el apoyo de su gobierno a los habitantes del archipiélago y al proyecto petrolero.
Con las nuevas disposiciones, Londres busca sostener la participación empresarial en Malvinas frente a las restricciones argentinas. En paralelo, el pedido presentado ante el Tribunal del Mar queda sujeto a la evaluación de esa instancia internacional, que deberá decidir si corresponde adoptar medidas provisionales.