REDACCIÓN ELONCE
La Cocina del Once presentó un menú completo de la mano del chef Leonardo López: buñuelos de espinaca como entrada, moussaka como plato principal y panna cotta de postre. Ingredientes, secretos y el paso a paso para preparar las tres recetas.
La Cocina del Once volvió a encender sus hornallas con una propuesta pensada para disfrutar en familia y preparar durante el fin de semana. En esta oportunidad, el chef Leonardo López presentó tres recetas que combinaron sabores tradicionales y preparaciones que pueden reproducirse en casa.
Con el acompañamiento de Especias Vélez, el cocinero elaboró buñuelos de espinaca, moussaka y panna cotta, conformando un menú que comenzó con una entrada crocante, continuó con un contundente plato de origen mediterráneo y terminó con la suavidad de un clásico postre italiano.
Como en cada edición del ciclo de Elonce, la cocina en vivo permitió observar las distintas etapas de elaboración, desde el tratamiento inicial de los ingredientes hasta el emplatado. López también compartió recomendaciones para simplificar los procedimientos y conseguir buenos resultados.
Buñuelos de espinaca: una entrada fácil y crocante
Para los buñuelos de espinaca se necesitan 500 gramos de espinaca fresca, dos huevos, 120 gramos de harina leudante, 100 gramos de queso rallado, un diente de ajo picado y aproximadamente 100 mililitros de leche. La preparación se completa con sal, pimienta, nuez moscada y aceite para freír.
El primer paso consiste en lavar y blanquear la espinaca durante uno o dos minutos. Luego se debe escurrir, enfriar y exprimir muy bien antes de picarla. Por otro lado, se mezclan los huevos con la leche y se incorporan la harina, el queso rallado y el ajo.
Finalmente, se agrega la espinaca y se condimenta. La preparación debe quedar húmeda pero espesa. Se toman porciones y se fríen en aceite a una temperatura de entre 170 y 175 grados, en tandas, hasta que estén doradas por fuera y cocidas en el centro. Se escurren sobre papel absorbente y se sirven calientes.
Moussaka: berenjenas, carne y salsa blanca
Para el plato principal, López propuso una moussaka. La receta lleva dos berenjenas grandes, 500 gramos de carne picada vacuna, una cebolla, dos dientes de ajo, 400 gramos de tomate triturado, 100 mililitros de vino tinto, una cucharadita de canela, otra de pimentón, aceite de oliva, sal y pimienta.
La salsa blanca requiere 50 gramos de manteca, 50 gramos de harina y 500 mililitros de leche, además de nuez moscada, sal y pimienta. Para completar el gratinado se utilizan 100 gramos de queso rallado.
Las berenjenas se cortan en láminas de aproximadamente un centímetro, se salan y se dejan reposar durante 20 minutos antes de secarlas y dorarlas con aceite. Paralelamente, se rehogan cebolla y ajo, se incorpora la carne y luego el vino. Una vez reducido, se agregan tomate, canela, pimentón, sal y pimienta y se cocina hasta obtener una preparación espesa.
El armado y gratinado de la moussaka
Para la salsa blanca se derrite la manteca, se incorpora la harina y se cocina durante uno o dos minutos. Después se agrega progresivamente la leche caliente mientras se bate para evitar grumos, hasta que la preparación espese. Se termina con nuez moscada, sal y pimienta.
En una fuente se intercalan capas de berenjenas y carne. La superficie se cubre con abundante salsa blanca y queso rallado antes de llevar al horno. La moussaka debe gratinarse a 200 grados durante 20 a 25 minutos. Una vez retirada del horno, es importante dejarla reposar unos 10 minutos antes de cortarla, para que las capas mantengan su estructura al momento de servir.
Panna cotta, un clásico para cerrar el menú
El postre elegido fue panna cotta. Para prepararla se necesitan 500 mililitros de crema de leche, 100 mililitros de leche, 80 gramos de azúcar, una cucharadita de esencia de vainilla, siete gramos de gelatina sin sabor y 35 mililitros de agua fría. Para terminar se pueden utilizar frutos rojos, fruta fresca o coulis.
Primero se hidrata la gelatina con agua fría durante cinco a 10 minutos. Mientras tanto, se calientan la crema, la leche y el azúcar, evitando que la preparación llegue a hervir. Se retira del fuego, se agrega la esencia de vainilla y posteriormente se incorpora la gelatina hidratada, mezclando hasta disolverla completamente.
La mezcla se distribuye en moldes o vasos y debe permanecer al menos cuatro horas en la heladera. Si se opta por desmoldarla, puede utilizarse agua tibia para facilitar el procedimiento. Para completar el postre, se incorporan frutos rojos, fruta fresca o un coulis. Así, La Cocina del Once completó otra propuesta de tres pasos para llevar las recetas del ciclo a la mesa familiar.