REDACCIÓN ELONCE
El vehículo comenzó a desarrollarse en marzo e involucró a docentes y alumnos. "Hay que ir con la mejor, si se rompe algo, arreglarlo y meterle fichas para adelante, que el auto está hermoso y se va a disfrutar”, dijo un estudiante.
La Escuela de Educación Técnica N.º 1 General Francisco Ramírez presentó oficialmente el auto eléctrico que representará a la institución en una nueva edición del Desafío Eco YPF. El equipo viajará este fin de semana a Junín, provincia de Buenos Aires, para participar de la competencia que reúne a estudiantes de escuelas técnicas de todo el país.
El vehículo fue desarrollado a partir de un trabajo que comenzó en marzo y contó con la participación de alumnos y docentes. En la etapa de preparación también recibieron el acompañamiento del equipo de competición de Rodrigo Lugón, que les abrió las puertas de su taller y compartió sus conocimientos técnicos.
Meses de trabajo y expectativas para la competencia
La profesora Andrea Franco, responsable del proyecto, destacó el esfuerzo realizado durante los últimos meses y la expectativa que genera la llegada de la carrera.
“Tenemos demasiada ansiedad, expectativas y ya está todo puesto a punto. Ahora solamente queda correr”, expresó. Además, explicó que el trabajo comenzó en marzo, con los preparativos y las decisiones sobre cómo encarar el proyecto y qué vehículo utilizar.
Franco contó que lleva cuatro años vinculada a la iniciativa, aunque esta es la primera vez que está a cargo de todo el proyecto.
Uno de los estudiantes que forma parte del equipo manifestó su entusiasmo por haber terminado el auto y estar a pocos días de viajar. “La verdad que alegría, una emoción ya haber culminado con el trabajo y estar a vísperas de ir”, señaló.
Sobre las expectativas para la competencia, agregó: “Con todas las de ganar, sinceramente. Hay que ir con la mejor, si se rompe algo, arreglarlo y meterle fichas para adelante, que el auto está hermoso y se va a disfrutar”.
El acompañamiento de un equipo de competición
Uno de los aspectos destacados del proyecto fue la vinculación con el equipo de Rodrigo Lugón, piloto y referente del automovilismo. El contacto surgió durante una exposición realizada junto a Bulonera del Litoral.
“Nos pusimos a hablar, coincidimos y se fueron dando las cosas. Terminamos en su taller y nos abrieron las puertas para que podamos trabajar ahí y nos enseñaran”, relató uno de los integrantes.
El estudiante valoró especialmente la posibilidad de acceder a herramientas y conocimientos que no siempre están disponibles en la escuela. “La verdad que mucho conocimiento, precisión. Es complicado tener esos conocimientos acá en la escuela y, gracias al Desafío Eco, podemos acceder a ellos y a esos contactos”, sostuvo.
La colaboración también fue importante para resolver algunas dificultades técnicas. Valentín, encargado de la parte mecánica, explicó que su trabajo incluyó las ruedas, el chasis, la dirección y la alineación.
“Algún tipo de dificultad puede ser el tema de la alineación, porque acá en la escuela no tenemos las herramientas ni los conocimientos que se utilizan prácticamente en eso”, indicó. La situación pudo resolverse con el acompañamiento del equipo de competición, que les prestó herramientas y les explicó cómo realizar los ajustes.
Una estudiante estará al frente del equipo
Bárbara asumirá este año el rol de jefa de equipo, después de haber trabajado durante las dos ediciones anteriores en la parte mecánica. La estudiante destacó que la organización y la atención a los detalles serán fundamentales durante la competencia.
“Me llevo lo mejor siempre, el conocimiento y los buenos momentos. De las cosas malas se aprende y, la verdad, no ha pasado mucho: hay más cosas buenas que malas”, expresó.
Cómo será la competencia y quién conducirá el auto
Bautista será el piloto del vehículo eléctrico. El estudiante, que también compite en karting en la categoría 150, destacó la confianza que le genera conducir un auto construido por sus propios compañeros.
“Es una sensación muy linda porque sabés cómo está hecho el auto, cómo lo armaron y tenés mucha confianza sobre el vehículo”, señaló. Según contó, el rodado alcanzó una velocidad máxima de 36 kilómetros por hora durante las pruebas. También explicó que la experiencia es diferente a la del karting por la velocidad, el peso y las características de las ruedas.
En Junín, el equipo participará de distintas pruebas. El cronograma incluye el Setup Challenge, que contempla un circuito con conos y una prueba de frenado; el sprint femenino, en el que competirá la piloto del equipo; una carrera de resistencia (Endurance) y una prueba de cuarto de milla, en la que gana el vehículo que llega primero a la meta.