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El básquet femenino del Club Talleres arrancó con la preparación para 2023

Con las ilusiones renovadas y las expectativas de continuar con el desarrollo de jóvenes jugadoras, las categorías formativas y Primera División del básquet femenino del Rojo pusieron en marcha la pretemporada rumbo a un año cargado.
El básquet femenino del Club Talleres arrancó con la preparación para 2023.
Foto: El básquet femenino del Club Talleres arrancó con la preparación para 2023.
Los diferentes planteles desde Minibásquet hasta las Mayores comenzaron a trabajar la parte física en la sede de Toribio Ortíz mientras finalizan las reparaciones (refacción, pulido, pintado y plastificado) en el piso deportivo de la cancha de Yrigoyen y Feliciano.

En cuanto a la Primera, la noticia es la continuidad al frente del banquillo de Ariel Thuot, entrenador que comandó al "Rojo" al título del Torneo Pre Federal de Entre Ríos tras llevarse en Final Four en diciembre pasado. Además del certamen asociativo de la APBF, el CAT buscará volver a ser protagonista en la Liga Federal después de un 2022 irregular en la competencia nacional.

Respecto de las formativas, la U17 tendrá como DT a Gustavo Acevedo, quien fuera durante varios años coordinador en Paracao y uno de los impulsores del básquet femenino en el sur de la ciudad. Acevedo llevará a Talleres su gran experiencia como formador para dar prolongación al proceso de desarrollo de jugadoras con el objetivo de abastecer al plantel superior.
Por su parte, la categoría U15 tendrá a Thuot como técnico, mientras que Nadia Carrero seguirá con las chicas de U13. La capitana de Primera División trabajará con su hermana Camila y Belén Orduna en las restantes categorías de Minibásquet (Escuelita, Pre Mini y Mini).

NADIA CARRERO Y LA IMPORTANCIA DEL PROCESO DE FORMACIÓN

La entrenadora de categorías formativas y capitana del equipo de Primera División del CAT, Nadia Carrero (ENEBA Nivel 3), charló con el Departamento de Prensa de la institución y habló de la planificación de la enseñanza a largo plazo y de forjar una metodología de entrenamiento que va de la mano de un estilo de juego para todas las divisiones.

"Desde que llegamos en 2019 el primer objetivo fue masificar. La verdad que nos encontramos con muy pocas nenas, solamente con las categorías Premini y Mini. Por suerte hemos podido realizar prácticas abiertas, generar diferentes eventos y actividades para que se traten de sumar más chicas, y de esta manera se creó la categoría Escuelita. Ahora es una categoría que tiene sus horarios específicos para entrenar que por ahí hay pocos clubes que lo poseen. Nosotros tenemos separadas las tres categorías y eso es un avance muy grande porque entendíamos que para contar con un gran semillero debíamos tener un grupo de chicas en Escuelita para ir fortaleciendo de a poco la estructura. Fue un proceso de cero. Nos tocó claramente la opción de tomar nuevas jugadoras y eso no nos asustó para nada", expresó.
¿Cómo se mantiene un proyecto a largo plazo que contemple todo el proceso de formación de una futura jugadora?

- Hubo un momento en el cual tuvimos muchas nenas rondando entre 25 y 30 por categoría que en el club hacía mucho tiempo que no pasaba. Hoy en día seguimos manteniendo esa cantidad que es muy importante; sin embargo, las puertas están abiertas y seguimos invitando a todos aquellos que quieran sumarse. También nos tocó un año muy difícil de pandemia, que si bien bajó notablemente el número, pudimos tener muchas nenas por el trabajo que se hizo.

El año pasado la llegada de Juan Siemienczuk y Ariel Thuot nos dio otras herramientas y nuevos conocimientos, otra manera de jugar al básquet. Es un proceso que lleva tiempo, no es de un día para el otro ni de un año para el otro, seguramente en el camino nos tocará perder muchos partidos, pero la meta es tratar de imponer una idea de juego. Saber a lo que juega Talleres e inculcárselos desde Escuelita, sin la importancia única del resultado porque para nosotros en formativas el ganar debe ser consecuencia de un proceso, de un camino que estamos buscando. Hoy nos importa el desarrollo de las chicas y tenemos que mejorar técnica y tácticamente, potenciar muchos aspectos y dar un salto de calidad en las prácticas.

¿Cómo se logró forjar ese amor que tienen las jugadoras por la camiseta de Talleres y verlas muy identificadas con el equipo de Primera?

- Otro objetivo que teníamos era generar el sentido de pertenencia. Por ejemplo, yo era jugadora de Primera y no sabía quiénes eran las Premini y las Mini, entonces eso me generó como algo y pensé que teníamos que hacer algo al respecto porque eso no podía pasar; 'somos un club, un solo equipo' y nosotros permanentemente tratamos de generar ese amor por el club.

Por ejemplo, las nenas y sus padres nos acompañaron en todo el proceso del Pre Federal el año pasado, nos alentaron siempre y fueron parte de nuestro equipo. A la final vinieron chicas desde Escuelita hasta U17. Las sensaciones que genera tener un grupo de chicas que nos apoya, que se emocionan y que conocen a todas las chicas de Primera, todo eso es impagable, imborrable y vale más que cualquier torneo.

Tenés una vida dentro del club como jugadora y entrenadora. ¿Qué significa seguir ligada a la institución y la posibilidad de dejar una huella en el crecimiento de las jóvenes jugadoras?

- Para mí siempre es un orgullo pertenecer a Talleres. En lo personal cada día me capacito, hago todos los cursos que tengo que hacer, absorbo las enseñanzas de los demás técnicos y progreso para hacerlas mejores a ellas. También una gran responsabilidad en el sentido de trabajar con nenas que están en una etapa de formación, que siguen un proyecto que viene desde Escuelita pero que vemos que de a poquito va dando sus frutos. Para mí decir Talleres es inflar el pecho lo máximo posible.

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