Omar Saddiqui Mateen, era un estadounidense de origen afgano y tenía un hijo de 3 años. <b>Experto en armas</b> y, según su padre, <b>tenía conductas homofóbicas</b>. La Policía aseguró que el joven de 29 años murió en el tiro
El sospechoso de la masacre este domingo en un club gay de Orlando expresó lealtad al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en un llamado al servicio de urgencias 911 poco antes del ataque, informaron los medios estadounidenses.
La cadena NBC, citando fuentes policiales, dijo que el atacante, acusado de masacrar a al menos 50 personas la madrugada del domingo,<b> telefoneó al 911 poco antes del tiroteo para anunciar su lealtad al jefe del EI.</b>
En tanto, CNN cita a un funcionario estadounidense que señala que<b> "el FBI inmediatamente creyó que era un ataque islamista por esa llamada"</b>.
"Sabemos que era objeto de una investigación, al menos en el pasado. No estaba en el centro de estas investigaciones, pero era sospechoso de tener vínculos con los radicales islámicos y simpatía con la ideología radical islámica", señaló la fuente a CNN.
Estados Unidos amaneció en shock este domingo ante el peor tiroteo de su historia, que dejó 50 muertos y 53 heridos en una discoteca gay de Orlando, Florida, de acuerdo con el último balance de las autoridades, que investigan el ataque como un "acto terrorista".
<h5>Un experto en armas</h5>
El autor de la masacre del boliche Pulse, en Orlando, Florida -que dejó al menos 50 muertos y 53 heridos esta madrugada- es un ciudadano estadounidense de origen afgano, según publicó la prensa norteamericana citando fuentes oficiales fue identificado como Omar Saddiqui Mateen. La Policía confirmó que murió durante el tiroteo con los efectivos que intentaban sacar a los rehenes.
El atacante había nacido en 1986 y tenía 29 años. Era residente de Saint Port Lucie, a 170 kilómetros al sureste de Orlando, donde se casó en 2009 y tuvo un hijo, hoy de tres años. La familia de Mateen sostuvo que trabajaba en seguridad.
Una fuente citada por CNN señaló que el atacante estaba "entrenado en el uso de armas". Además, de acuerdo a los registros de Florida, tenía licencia para usarlas. El jefe de la policía, John Mina, detalló que el autor llevaba un rifle Ar-15, una pistola en la mano y "un número desconocido de cargas".
El padre de Mateen, en diálogo con NCB News, sostuvo: "Esto no tuvo nada que ver con la religión". El hombre contó que su hijo se había enojado al ver dos hombres besándose en Miami algunos meses atrás y que cree que ese episodio podría estar vinculado con el tiroteo.
<b>"Estamos en shock como todo el país. Pedimos perdón por todo. No estábamos al tanto de ninguna de las cosas que estaba haciendo",</b> agregó.
El ataque comenzó a las 2 cuando un policía se enfrentó al autor delante del club bailable, y el hombre empezó a disparar. Luego, entró en el boliche y tomó rehenes. Equipos de las fuerzas especiales SWAT irrumpieron en el lugar tres horas después, a las 5. Un alto funcionario de la policía federal, Ron Hopper, dijo que las autoridades están convencidas de que "no hay otra amenaza".