REDACCIÓN ELONCE
La mediación comunitaria en Paraná busca brindar una alternativa ante problemas entre vecinos que no constituyen delitos. El defensor del Pueblo, Lisandro Amavet, explicó a Elonce cómo funciona el mecanismo gratuito, confidencial y voluntario.
La mediación comunitaria en Paraná busca convertirse en una herramienta para resolver conflictos cotidianos entre vecinos sin necesidad de llevarlos al ámbito judicial. El defensor del Pueblo, Lisandro Amavet, explicó a Elonce que se realizó una reunión con autoridades policiales para que las comisarías conozcan qué situaciones pueden ser derivadas al Centro de Mediación Comunitaria.
El encuentro se desarrolló el viernes en la Comisaría Tercera y contó con la participación de responsables de las dependencias policiales, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público de la Defensa y el Centro de Mediación Comunitaria. El objetivo fue explicar los alcances de la herramienta y facilitar su utilización ante situaciones que llegan a las comisarías pero no configuran delitos penales.
“La reunión fue muy interesante y fructífera porque pudimos tratar todos los temas que aquejan a los vecinos y los llevan a concurrir a una comisaría a realizar una denuncia, pero que no llegan a ser delitos, sino problemáticas que pasan en la vida cotidiana”, explicó Amavet.
Qué conflictos pueden resolverse mediante la mediación
Entre las situaciones más habituales, el defensor mencionó inconvenientes entre vecinos por humedad, vehículos estacionados, mascotas, ruidos molestos y determinadas cuestiones familiares vinculadas con aspectos patrimoniales.
“Es toda la complejidad que se da al vivir en comunidad, con problemáticas que no llegan a ser delitos”, resumió el funcionario al diferenciar estas situaciones de aquellas que requieren intervención penal.
En esos casos, la Defensoría propone recurrir al Centro de Mediación Comunitaria antes de iniciar otro tipo de procedimientos. “Cuando hay un conflicto entre vecinos, está esta herramienta que es el Centro de Mediación Comunitaria, que es muy interesante y buena para la comunidad, para los vecinos, a la que pueden concurrir sin llegar a judicializar el tema, sin llegar a la Justicia”, destacó.
Capacitaron a responsables de las comisarías
Amavet explicó que la capacitación surgió a partir de una determinación del Ministerio Público Fiscal respecto de las presentaciones que no corresponden a hechos delictivos.
“A partir de una determinación que tomó el Ministerio Público Fiscal de no recibir más presentaciones que no son delitos, nosotros desde la Defensoría y con el Centro de Mediación Comunitaria fuimos a capacitar a los comisarios y subcomisarios, a la gente que está al frente de las comisarías, para que tengan claro cuál es el ámbito de actuación de la Defensoría y cómo podemos ayudarlos en los conflictos entre vecinos”, señaló.
La finalidad es que las autoridades policiales puedan orientar correctamente a quienes se presentan en una dependencia con un problema que, aunque requiere una solución, no constituye una cuestión penal.
Cómo funciona una mediación entre vecinos
Consultado sobre el procedimiento, el defensor explicó que no se trata de determinar quién tiene razón, sino de generar condiciones para que las partes puedan dialogar y encontrar una solución.
“Es un diálogo cuidado y contenido, llevado por mediadores que están capacitados para esto. En el diálogo y en la mediación se trata de acercar a las partes, hacer conocer cuál es la situación y mirar para adelante, tratando de vivir en comunidad y resolviendo los conflictos”, indicó.
En ese proceso, ambas personas tienen la posibilidad de plantear sus posiciones y escuchar los argumentos de la otra parte. “Uno trata de resolver planteando su posición y escuchando al otro. Es una escucha activa y, a veces, para llegar a un acuerdo ambas partes pueden tener que ceder en algo”, agregó.
Es gratuito, confidencial y voluntario
Uno de los aspectos centrales de la mediación comunitaria es que no tiene costo para los vecinos. Además, todo lo conversado permanece dentro de un ámbito confidencial. “Es gratuito, es confidencial y es voluntario”, remarcó Amavet.
Precisamente por su carácter voluntario, una persona citada no puede ser obligada a presentarse. Si no concurre, desde el organismo pueden reiterar la convocatoria y explicarle las características y ventajas del procedimiento.
“Si no va, nosotros le reiteramos la solicitud, tratamos de explicarle cómo es el procedimiento y que puede tener un buen resultado. No podemos avanzar más que eso”, aclaró.
No es necesario concurrir con un abogado
Otra característica es que las partes no necesitan contar con representación legal para participar. Sí pueden asistir acompañadas por alguien de confianza si así lo desean.
“No es necesario ir con abogados. Se puede ir con alguna persona de confianza para concurrir acompañado, pero es una instancia de diálogo, de acercamiento de posiciones, de poder hablar tranquilos en un ambiente cuidado que tenemos en la Defensoría y guiado por un mediador comunitario que está formado para eso”, explicó Amavet.
Asimismo, aclaró que los testigos no constituyen un requisito para iniciar el procedimiento. “No se necesitan testigos. Se puede proponer alguno, pero no es necesario ni es un requisito”, indicó.
La Defensoría también interviene en problemas de consumo
Además de la mediación vecinal, Amavet recordó que la Defensoría del Pueblo cuenta con un ámbito destinado específicamente a la protección de los derechos de los consumidores.
En ese espacio pueden plantearse inconvenientes relacionados con planes de pago, refinanciaciones, intereses excesivos o modificaciones de montos que dificulten el cumplimiento de las obligaciones asumidas.
“Eso es otro ámbito de la Defensoría, no es una mediación, sino un ámbito de defensa de derechos, en este caso del consumidor, donde tenemos asesoramiento legal”, diferenció.
Qué ocurre ante intereses o cuotas imposibles de pagar
En los casos vinculados con derechos del consumidor, la institución puede tomar contacto con las empresas involucradas cuando existe una posible vulneración.
“Tomamos contacto con las distintas empresas cuando hay una vulneración de derechos, ya sea porque hay excesivos intereses o una refinanciación que no corresponde con los financiamientos establecidos legalmente”, explicó.
También pueden analizarse situaciones en las que cambian las condiciones originalmente pactadas. “Cuando se vulnera lo acordado o hay una redeterminación de los montos que hace que sean cuestiones económicamente imposibles de afrontar por un ciudadano”, precisó Amavet.