REDACCIÓN ELONCE
La situación por el socavón en calle General Galán genera creciente preocupación entre los vecinos de Paraná. El problema, que lleva años sin resolverse, se agravó en las últimas horas cuando una nueva porción de terreno cedió debido a la rotura de un desagüe pluvial.
El deterioro se registra en el tramo final, donde antiguamente existía una traza que conectaba con otros sectores del barrio, pero que con el tiempo desapareció por el avance de la erosión.
Según relataron los vecinos, el fenómeno no es reciente: se trata de un proceso de desgaste que se arrastra desde hace más de una década y que hoy pone en riesgo viviendas y la seguridad de quienes residen en la zona.
Un problema que lleva años sin solución
Uno de los vecinos afectados, Javier Pessoa, explicó: “Es un problema que estamos teniendo hace años, el cual se ha escuchado o no, no lo sé. Hay pedidos de ayuda presentados y no hemos tenido respuesta hasta el momento”.
En ese sentido, detalló el agravamiento reciente: “Hoy se llevó un gran pedazo de terreno y una contención que estaba hecha”.
Además, recordó que los reclamos vienen de larga data: “Estamos hablando de hace unos 10 años que se empezaron los reclamos más fuertes, pero esto viene de 15 o 20 años”.
Falta de obras y respuestas oficiales
El origen del problema está vinculado a un desagüe pluvial que recibe el caudal de barrios cercanos y que resulta insuficiente para contener el volumen de agua en días de lluvia.
“Este es un desagüe público pluvial que junta barrios grandes y vuelca el agua hacia acá. Cuando llueve, con toda la furia, trabaja a caño lleno”, explicó el vecino.
Si bien personal de Defensa Civil se acercó al lugar, las respuestas no trajeron soluciones concretas: “Nos dijeron lo mismo de la vez pasada, que esto está en emergencia, pero no tienen presupuesto o no nos llegó el turno todavía”.
Riesgo habitacional y preocupación vecinal
La situación es cada vez más crítica. Parte del terreno ya cedió y se acerca peligrosamente a viviendas habitadas desde hace décadas.
Pessoa relató su caso personal: “Hace del año 98 que venimos a vivir acá. Acá nacieron mis hijos y acá hicimos nuestra vida”.
A pesar del riesgo, la posibilidad de mudarse no es viable para muchas familias: “No tenemos otro lugar donde ir. Si tuviese la posibilidad, tal vez sí, pero no es intención mía irme de acá”.
Mientras tanto, los vecinos continúan a la espera de una solución estructural que frene el avance del socavón y evite consecuencias mayores.