El laboratorio Valmax paralizó por completo su producción, desvinculó a 30 de sus 60 trabajadores y bloqueó el acceso a su planta de Ituzaingó, en la provincia de Buenos Aires. La empresa, que desarrolló el mercado argentino de la solución fisiológica en monodosis, atraviesa una crisis financiera y mantiene deudas salariales.
La firma adeuda el 50% de los sueldos de septiembre y paga los haberes de manera fraccionada desde abril. El Ministerio de Trabajo bonaerense intervino en el conflicto y citó a sus autoridades a una audiencia este lunes, con la orden de presentar una propuesta concreta.
Según publicó Infobae, los registros del Banco Central muestran que el laboratorio acumula 196 cheques rechazados por falta de fondos, por un total de $156.526.850. No registra rechazos por defectos formales ni por problemas de registración.
Sueldos en cuotas y pagos sin fecha
El conflicto salarial comenzó a quedar expuesto el 30 de abril, cuando la dirección comunicó que desdoblaría los haberes por el “complejo contexto económico y la situación financiera actual”. Ese primer cronograma contemplaba pagar la mitad el 7 de mayo y el resto el 20.
Los trabajadores denunciaron que el esquema se mantuvo durante los meses siguientes y que la empresa dejó de cumplir las fechas acordadas. Sobre el saldo pendiente de septiembre, sostienen que no recibieron información acerca de cuándo ni cómo será cancelado.
La paralización productiva se produjo en un escenario de mercadería acumulada y menores ventas. De acuerdo con fuentes vinculadas a la empresa y a sus empleados citadas por Infobae, Valmax tendría stock suficiente para abastecer la demanda hasta fin de año.
La expansión y la caída de las ventas
Bajo la conducción de Alfredo Delgado, el laboratorio había ampliado su producción con productos de marca propia y fabricación para terceros. También incrementó su participación en licitaciones públicas para convertirse en proveedor del Estado, con una plantilla que se mantuvo entre los 60 y 70 empleados.
Según esas fuentes, el aumento de la producción derivó en un exceso de stock que coincidió con una caída de las compras de farmacias, hospitales y droguerías. A ese escenario se sumaron las demoras en los pagos de las compras estatales.
El cambio de conducción se había concretado en febrero de 2014, cuando el fundador, Peter Ploder, vendió su participación del 66,6% a Delgado, hasta entonces socio minoritario. Posteriormente, se incorporaron al directorio sus hijos Cristian y Javier.
Una trayectoria que comenzó en 1980
Valmax fue fundado en 1980 por Ploder, un austríaco que se graduó de farmacéutico en la Universidad de Buenos Aires y desarrolló su trayectoria profesional y empresarial en la Argentina. Su apuesta inicial fue la solución fisiológica en monodosis, un formato que no tenía desarrollo local.
Las ampollas individuales de suero se comercializaron tanto con marca propia como mediante la fabricación para otras compañías. Con los años, el laboratorio sumó las lágrimas artificiales Valmafilo, que se convirtieron en otro de sus principales productos.
Tras el cambio de propietarios, la compañía orientó su actividad hacia la elaboración de formas líquidas y semisólidas, estériles y no estériles, para terceros. Ahora, con la producción detenida y salarios pendientes, sus autoridades deberán presentar una propuesta ante la cartera laboral bonaerense.