El servicio de agua potable fue restablecido en el casco céntrico de Paraná luego de que cerca de la medianoche finalizara la reparación de una antigua cañería ubicada en avenida Francisco Ramírez y calle 25 de Mayo. El abastecimiento desde el centro de distribución Ramírez operaba con normalidad desde la madrugada y durante la mañana se normalizarían progresivamente el caudal y la presión.
La intervención del personal municipal se realizó sobre un conducto distribuidor de 350 milímetros de hierro fundido. En el lugar se reemplazó un tramo de aproximadamente tres metros por una nueva pieza de PVC.
Con el servicio restablecido, la provisión de agua potable recuperaría durante la mañana sus niveles habituales de caudal y presión en el casco céntrico y en los barrios San Martín, Hipódromo, Paraná V, Rocamora y parte de Santa Lucía.
En tanto, rige una reducción de calzada sobre avenida Ramírez hasta que finalicen las reparaciones correspondientes.
Sectores que tuvieron inconvenientes con el suministro
En esas zonas se habían registrado casos de baja presión o falta de agua mientras avanzaban los trabajos de reparación sobre el tramo afectado de la red pública distribuidora.
La intervención se había iniciado a raíz de una rotura detectada en el antiguo conducto ubicado en inmediaciones de avenida Ramírez y calle 25 de Mayo.
El inconveniente se produjo en el marco de una maniobra realizada mientras se reparaba otra avería registrada durante la mañana sobre una cañería distribuidora de 150 milímetros, situada más al norte de avenida Ramírez.
Cómo se produjo la rotura
La primera reparación se desarrolló en el tramo comprendido entre las calles Toscanini y Pérez Colman y, según se informó, las tareas se realizaron conforme a los protocolos correspondientes.
Sin embargo, posteriormente se produjo una fisura en el caño de hierro fundido situado en proximidades de calle 25 de Mayo.
De acuerdo a lo informado por fuentes municipales, la rotura pudo haberse originado por una fisura preexistente en el antiguo conducto, que durante la maniobra habría superado su tensión por fatiga.
El deterioro de la antigua cañería
El estado del conducto estaba relacionado con el deterioro acumulado por el paso del tiempo, sumado a la acción reiterada de la presión y los movimientos propios del sistema público de distribución de agua potable.
Ante la avería, el personal municipal intervino sobre el conducto de 350 milímetros y retiró aproximadamente tres metros de la antigua cañería de hierro fundido.
Ese sector fue reemplazado por una pieza de PVC y los trabajos finalizaron cerca de la medianoche. Posteriormente comenzó el restablecimiento del abastecimiento desde el centro de distribución Ramírez.