Más de 10 cuadras de fila para conseguir trabajo se formaron este lunes en Moreno, provincia de Buenos Aires, donde cientos de personas se acercaron a un nuevo bazar que ofrecía apenas 30 puestos laborales. La convocatoria se difundió por redes sociales y provocó una concurrencia masiva, con aspirantes que soportaron el frío y la lluvia durante varias horas.
La búsqueda de personal correspondía a CityStore, un comercio ubicado sobre calle Victorica, que necesitaba incorporar trabajadores para tareas de reposición, depósito y administración. Algunas personas incluso pasaron la noche en la calle para asegurarse un lugar entre los primeros postulantes, publicó Clarín.
Aunque inicialmente se había informado que los currículums se recibirían hasta las 16, las puertas permanecieron abiertas hasta las 17. Cuando cerraron, todavía había numerosos aspirantes esperando. El personal de reclutamiento salió a recibir los CV de quienes no habían logrado ingresar.
“Mi último laburo fue hace seis meses”
Entre las personas que aguardaban se encontraba Gabriela, una mujer de 50 años que viajó desde Merlo con la esperanza de acceder a una entrevista laboral.
“Mi último laburo fue hace 6 meses en un kiosco, vendieron el fondo de comercio y quedé afuera. Anteriormente, estuve un año y pico sin trabajar. Y un trabajo fijo registrado desde 2023 que no tengo”, contó a Clarín.
La mujer explicó que actualmente depende de los ingresos de su marido y que su edad representa una dificultad adicional para conseguir empleo.
“Ahora vivimos con lo que hace mi marido. Me quedan 10 años para jubilarme y quiero tener los aportes que me faltan”, manifestó.
Horas de espera bajo la lluvia y el frío
Natalia Pintos, de 49 años, también se acercó al comercio para entregar sus antecedentes laborales. Contó que llevaba cuatro meses desempleada y que había llegado a las 9 de la mañana. “Ya nos hicimos amigas entre todas. Pensábamos que íbamos a lograr entrar para entregar en mano y que nos hicieran preguntas, pero ahora lo que nos queda es que ellos vean los currículums y nos llamen”, expresó.
Por su parte, Ailén Guzmán, de 23 años, relató que perdió su trabajo en un comercio de indumentaria que cerró hace tres meses. “Trabajaba en un local de indumentaria, pero cerró hace tres meses por la crisis económica y desde ahí estoy buscando trabajo”, señaló.
La joven explicó que actualmente realiza trabajos ocasionales colocando pestañas y que, cuando llegó al lugar, ya había personas esperando con carpas y bancos.
Entregaron sus currículums sin conocer el sueldo
Otra de las situaciones que llamó la atención fue que numerosos aspirantes desconocían las condiciones salariales de los puestos ofrecidos.
Melissa Chauvet, de 27 años, y Mayra Ángel, de 28, también se acercaron al bazar después de perder sus respectivos empleos.
Melissa trabajaba cuidando a una mujer mayor hasta hacía tres semanas, mientras que Mayra había quedado desempleada un mes atrás, tras trabajar en una sanguchería de Paso del Rey.
“No sabemos ni cuánto vamos a ganar y, sin embargo, dejamos CV igual”, expresó Mayra, al explicar que la necesidad de conseguir empleo estaba por encima de las expectativas salariales.
Melissa, por su parte, señaló que la masiva convocatoria reflejaba las dificultades que atraviesan personas de diferentes edades para insertarse en el mercado laboral.
“Si mandás por internet no te llaman”
Agustín Martín, de 26 años, también participó de la convocatoria. Contó que lleva seis meses desempleado y que realiza trabajos ocasionales de electricidad.
El joven vive con sus padres y aseguró que intenta colaborar con los gastos familiares cada vez que consigue algún ingreso. “Vivo con mis papás y cuando puedo los ayudo. A gatas llegamos para comer”, expresó.
Además, describió las dificultades que enfrenta al intentar presentar sus antecedentes laborales. “Es complicado porque si vas a entregar en mano no te lo toman, y si mandás por internet no te llaman”, lamentó.
Una situación que ya se había repetido en Moreno
La convocatoria de CityStore recordó un episodio similar ocurrido en mayo, cuando el frigorífico Cabaña Don Theo anunció la búsqueda de 60 trabajadores.
En aquella oportunidad, también se formaron filas de más de mil metros y hubo personas que comenzaron a esperar desde las 2 de la madrugada.
Ambas búsquedas laborales se difundieron ampliamente en redes sociales y convocaron a una cantidad de postulantes muy superior a las vacantes disponibles.
En el caso del bazar, la fila continuaba durante la tarde, incluso después del horario previsto para recibir currículums.
Los testimonios de quienes participaron reflejaron una preocupación compartida: la dificultad para conseguir un empleo estable, independientemente de la edad, la experiencia laboral o la formación.