El juicio político en Paraguay contra Santiago Peña sumó este viernes un nuevo capítulo luego de que el Senado rechazara el pedido de prórroga de 72 horas presentado por el presidente renunciante. El mandatario había solicitado más tiempo para preparar su defensa y presentar pruebas frente a las acusaciones que enfrenta.
La solicitud fue formalizada mediante una carta dirigida al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez. En el documento, Peña cuestionó el escaso margen de tiempo otorgado para responder al expediente y consideró que las condiciones establecidas comprometían su derecho a defenderse.
Según explicó, recibió la notificación oficial el jueves 5 de noviembre a las 22:15, acompañada de un extenso expediente. "La misma se recibió a las 22:15, acompañada de un libelo acusatorio de 15 páginas y los anexos con unas 300 fojas", detalló en su presentación.
Peña cuestionó los plazos para preparar su defensa
El presidente sostuvo que disponer de menos de 12 horas para analizar la documentación, designar un abogado y organizar su descargo resultaba insuficiente. Por ese motivo, solicitó formalmente una extensión de 72 horas antes de comparecer ante los legisladores.
"Claramente al tratarse de un proceso del cual puede surgir una sanción, aplican las garantías del debido proceso", argumentó Peña. Además, remarcó la necesidad de contar con tiempo suficiente para elegir un abogado de confianza y ejercer su defensa.
"Sin dudas, resulta insuficiente un plazo inferior a 12 horas para que un proceso cumpla los estándares de un Estado de Derecho", sostuvo el mandatario en la carta, según informó la Agencia Noticias Argentinas.
El Senado rechazó el pedido de prórroga
Pese a los argumentos presentados, el Senado rechazó la solicitud y mantuvo el avance del procedimiento parlamentario. La convocatoria original establecía que Peña debía comparecer este viernes a las 10 para responder a la acusación.
El mandatario había anticipado públicamente su intención de defenderse ante el Congreso, incluso después de presentar su renuncia. Sin embargo, esa dimisión todavía no había sido aceptada por los legisladores.
Mientras continuaba la actividad parlamentaria, periodistas permanecían frente a la residencia presidencial. Según medios paraguayos, Peña se encontraría en el domicilio, aunque no hubo confirmación pública de su ubicación. Una periodista de C5N intentó comunicarse desde la vivienda, pero nadie respondió.