REDACCIÓN ELONCE
El aniversario de Unión tuvo como protagonista a una de sus figuras más recordadas, José Luis Marzo, quien compartió una charla cargada de emoción, recuerdos y sentido de pertenencia en los 119 años de vida de la institución.
“Es el cumpleaños del Tate y hay que disfrutarlo”, expresó al inicio, en una jornada atravesada por el mal clima pero con el sentimiento intacto de los hinchas. Sobre su lugar en la historia del club, aclaró: “Yo no me siento en esa mesa de ídolos, pero la gente te lo hace sentir. Cuando te cruzan, te lo dicen. Me siento orgulloso”.
El exdelantero entrerriano repasó sus inicios en el club santafesino, desde sus primeros pasos en La Tatenguita hasta su llegada a la Primera División, en un proceso que describió como exigente y desafiante.
Un camino de esfuerzo y pertenencia
“Me costó mucho adaptarme al ritmo, a lo que era Unión como club profesional. Pero uno sabía que tenía que aprovechar la oportunidad”, relató Marzo, al recordar sus primeras etapas en la institución.
Su paso por el club estuvo marcado por ascensos, descensos y momentos complejos, pero también por una fuerte conexión emocional con la camiseta. “Sentí cosas que por ahí otro jugador no sintió. Yo jugaba con amor, con cariño, y sabía que tenía que dar el 200% cada vez que entraba”, afirmó.
Uno de los aspectos más destacados de su relato fue la dualidad de ser hincha y jugador al mismo tiempo, algo que, según explicó, intensificaba cada experiencia dentro del campo, publicó Uno de Santa Fe.
Decisiones que marcaron su carrera
“Se te quemaban los papeles. El hincha quiere que ganes siempre, y cuando te toca estar adentro, sentís todo mucho más. A mí me dolía no poder estar en la cancha para cambiar las cosas”, recordó.
Esa identificación con el club también se reflejó en decisiones puntuales, como la recordada jugada ante Lanús, cuando optó por no convertir un gol frente a Unión. “Si hoy me pasa lo mismo, lo vuelvo a hacer. Soy así. Era el primer partido contra Unión, en ese arco que me dio tantas alegrías… y dije ‘no’. Después lo pagué caro, pero no me arrepiento”, confesó.
Además, el exjugador destacó a quienes lo marcaron en su carrera, entre ellos a Dante Fernández: “Me enseñó muchísimo. Era un tipo que te empujaba, que te transmitía energía. Soy un agradecido”.
Un sentimiento difícil de definir
Marzo también valoró el rol del grupo humano dentro del vestuario y la importancia de compartir objetivos comunes. “Cuando tenés un buen grupo, lográs cosas importantes. Y nosotros lo tuvimos”, sostuvo.
Al momento de definir lo que significa el club en su vida, el exdelantero reconoció la dificultad de resumirlo en una sola palabra. “Pasión, amor, corazón… es todo eso. Es Unión. Soy un agradecido al club por la oportunidad que me dio”, expresó.
A 119 años de su fundación, Club Atlético Unión continúa fortaleciendo el vínculo con sus ídolos. Y en esa historia, más allá de su humildad, José Luis Marzo ocupa un lugar destacado.