Darío Giordano respondió por primera vez a las acusaciones públicas de su hijo Valentín Yan, quien relató que él y su hermano Franco sufrieron violencia durante su infancia. En un comunicado fechado el lunes 12 de octubre, negó esos episodios y aseguró que no discutirá con el joven a través de los medios.
“Rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo el exmarido de Romina Yan.
En el mismo escrito hizo referencia a una causa judicial y afirmó que fue sobreseído en 2018. Esa información fue presentada como parte de su defensa, sin que el comunicado reproducido detalle los fundamentos de la resolución.
Su versión sobre la crianza después de la muerte de Romina
Giordano recordó la muerte de la actriz, ocurrida en septiembre de 2010, y describió el impacto que tuvo en su vida familiar. “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía”, expresó.
Según contó, recibió consejos e intervenciones de distintas personas sobre cómo continuar con la crianza. Afirmó que su prioridad era permanecer junto a sus tres hijos.
“Viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, escribió Darío Giordano.
El pedido de disculpas a Valentín y Franco
Aunque negó las acusaciones de violencia, reconoció que pudo no haber respondido a las necesidades de sus hijos durante el duelo. “Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía”, señaló.
“Es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”, agregó.
También manifestó que no cuestionará los sentimientos de Valentín ni expondrá situaciones privadas para sostener su posición. “No voy a discutir públicamente con mi hijo”, afirmó.
Los cuestionamientos a la exposición del conflicto
En otro tramo, Darío Giordano se refirió a testimonios de Gustavo Yankelevich difundidos en los últimos días. Cuestionó que se describiera el hogar como violento y que, según su planteo, Azul hubiera permanecido allí mientras sus hermanos se alejaban.
El escrito también incluyó referencias a sus hijos Azul y Dante y críticas a la exposición mediática. “La exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad”, sostuvo.
Al cerrar el comunicado, afirmó que su vínculo como padre permanece por encima del conflicto. “Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”, expresó sobre sus hijos.