REDACCIÓN ELONCE
Robaron un caballo de la Fundación Mi Reino por un Caballo durante la madrugada de este lunes 19 de octubre, en Paraná, luego de que desconocidos ingresaran al predio, cortaran los boyeros y provocaran destrozos. Los responsables intentaron sustraer varios animales, pero finalmente se llevaron a Nano, un equino de tamaño mediano a pequeño. La institución ofreció una recompensa de 250.000 pesos para quienes aporten información certera sobre su paradero.
Celeste Giorgio, presidenta de la fundación, relató a Elonce que desde las primeras horas de la mañana comenzaron una búsqueda para recuperar al animal. Además, confirmó que la Brigada de Abigeato intervenía en el caso y recorría una zona donde un vecino habría registrado movimientos sospechosos.
“En la madrugada de hoy lunes, ingresaron personas a nuestro predio, hicieron algunos destrozos, cortaron los boyeros e intentaron llevarse varios caballos. Finalmente pudieron llevarse uno, que es el que estamos buscando incansablemente desde la mañana de hoy”, explicó Giorgio.
Cómo es Nano, el caballo que buscan
La presidenta de la institución describió las características del animal para facilitar su identificación. Se trata de un caballo de pelaje zaino oscuro, de tamaño mediano a pequeño, sin manchas en las patas y con algunos rasgos particulares que podrían permitir reconocerlo. “Es un caballito zaino oscuro, se llama Nano. Es de tamaño mediano chico. No tiene marcas distinguibles, excepto un lucero en la frente y las orejas, que tienen las puntas un poquito inclinadas hacia adentro”, detalló.
Giorgio explicó que la identificación podía resultar dificultosa porque su pelaje era habitual entre los caballos criollos. Por ese motivo, insistió en observar especialmente la frente y las orejas del animal, dos características que podrían diferenciarlo de otros equinos de aspecto similar.
Una cámara de seguridad aportó una pista
Durante las primeras horas de búsqueda, la fundación recibió información de una vecina de Paraná que había revisado las grabaciones de su cámara de seguridad. En las imágenes aparentemente se observaba a una persona montando un caballo con características semejantes a las de Nano.
“Estamos ofreciendo una recompensa de 250.000 pesos a quien nos pueda aportar el dato certero de dónde está Nano en este momento”, manifestó Giorgio, quien destacó la importancia de contar con información que permitiera orientar la búsqueda.
La presidenta agregó: “Una vecina de Paraná nos envió las imágenes de su cámara de seguridad. Aparentemente había pasado una persona montando un caballo muy similar a Nano por calle Darwin, al final. Avisamos a las autoridades enseguida y actualmente la Brigada de Abigeato está patrullando el lugar”.
No fue el primer robo que sufrió la fundación
El episodio volvió a generar preocupación entre los integrantes de la organización, que ya habían atravesado situaciones similares. Según explicó Giorgio, era la segunda oportunidad en la que les sustraían un caballo, aunque los ingresos de desconocidos al establecimiento habían sido más frecuentes.
“Que nos roban caballos es la segunda vez. La primera fue en febrero del año pasado, pero es la quinta o sexta vez que ingresan a nuestro predio a romper y, a veces, a robar cosas”, recordó.
La referente señaló que, en esta oportunidad, la principal preocupación era recuperar al animal. Mientras continuaban las actuaciones policiales, los responsables de la institución concentraban sus esfuerzos en recibir y verificar los datos aportados por vecinos.
Pidieron información y garantizaron confidencialidad
Desde la fundación solicitaron la colaboración de quienes pudieran haber observado movimientos durante la madrugada o contaran con imágenes de cámaras particulares y comerciales. Los datos podían enviarse mediante las cuentas de Facebook e Instagram de Mi Reino por un Caballo.
“Estamos atentos a los mensajes que nos van llegando en tiempo real. Si tienen imágenes de cámaras de seguridad de sus domicilios, de sus negocios, fotos o lo han visto, pueden comunicarse con nosotros”, indicó Giorgio.
También garantizó la reserva de identidad de quienes colaboraran. “No vamos a revelar los datos de la persona que se contacte con nosotros. A veces hay mucho miedo de parte de la comunidad. Va a ser anónimo, simplemente nos dicen los datos que tengan y nosotros vamos a corroborar enseguida”, aseguró.
Las dificultades económicas que atraviesa la institución
El robo ocurrió mientras la fundación afrontaba dificultades para sostener sus actividades. Giorgio explicó que el funcionamiento cotidiano dependía de las contribuciones de particulares y de las madrinas y padrinos que colaboraban mensualmente con el mantenimiento de los caballos.
“Nos mantenemos gracias a la gente que colabora con la fundación, a las madrinas y padrinos de nuestros caballos, que realizan su donación mensual, y también a otros particulares que donan cuando pueden”, expresó a Elonce.
La presidenta precisó que esos recursos se destinaban al alquiler del establecimiento, los servicios y los impuestos. “Nosotros aquí alquilamos, no tenemos ningún tipo de convenio con el Estado”, sostuvo, al describir las condiciones en las que desarrollaban sus tareas.
La fundación también había solicitado alimentos
Giorgio reveló que, durante la semana anterior, habían tenido inconvenientes para garantizar la alimentación de los animales debido a una demora en la entrega de fardos de alfalfa que habitualmente recibían del municipio. “La semana pasada nos quedamos sin comida. El municipio nos provee el 80% de la comida, que son fardos de alfalfa, pero se demoró el pedido y tuvimos que pedir colaboración a la gente en redes para poder comprar”, relató.
En ese contexto, la institución reiteró que continuaba recibiendo donaciones mediante sus redes sociales. Sin embargo, la prioridad inmediata seguía siendo localizar a Nano y recuperar al caballo sustraído durante la madrugada.
Antes de finalizar la entrevista con Elonce, Giorgio volvió a mencionar sus rasgos distintivos: “Nano es un caballo de tamaño mediano chico, tiene el pelaje zaino oscuro, no tiene manchas en ninguna de sus patas, solamente un lucero en la frente y sus orejitas tienen una leve inclinación hacia adentro”.
La fundación pidió que cualquier persona que tuviera información se comunicara por sus canales oficiales, mientras continuaba la búsqueda del animal.