Mientras medio país atraviesa alertas por temperaturas extremas, el índice de rayos ultravioletas viene registrando valores muy altos, incluso para el verano. La intensidad del sol se siente más de lo habitual y cada vez más personas, antes de salir de casa, revisan en el celular el nivel de radiación UV y hasta qué hora es recomendable usar protección solar.
Este fenómeno se da en paralelo al comienzo de una nueva ola de calor que amenaza con quedarse varios días en gran parte del país, con temperaturas que llegarán a los 36 grados.
Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hay alerta amarilla por temperaturas extremas en gran parte del país, que abarca zonas de Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y sectores cordilleranos del sur de Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y el sur de Santa Cruz.
Se considera ola de calor cuando las temperaturas mínimas y máximas superan durante al menos tres días consecutivos ciertos valores umbrales.
Este viernes, el índice UV llegó a 12 en Capital Federal, el valor más alto de la escala. Especialistas explicaron a Clarín que el índice ultravioleta está acotado entre 1 y 13, y que en superficie terrestre no suele superar los valores de 12 o 13.
El índice UV mide la radiación solar ultravioleta que llega a la superficie, específicamente la radiación UVB y UVA asociada al enrojecimiento de la piel, un primer indicador de daño celular y un factor clave en el desarrollo de cáncer de piel.
En concreto, el índice indica cuántos minutos puede exponerse la piel al sol antes de ponerse roja, momento en el que se considera que ya hubo daño en las células.
Un punto clave: el índice UV no está relacionado con la temperatura, no cambia si hace frío o calor. La radiación ultravioleta varía todos los años en niveles similares, pero día a día puede modificarse según la época del año y factores meteorológicos como: la nubosidad, la humedad del aire, la contaminación y las partículas en suspensión
En verano, la radiación es más intensa no por el calor, sino porque el sol incide de manera más perpendicular sobre la superficie terrestre.
Sin embargo, no todos los especialistas coinciden en que el sol “pegue cada vez más fuerte”. El meteorólogo José Javier Merve aclaró que no hay evidencias de un aumento estructural de la radiación ultravioleta asociado a un debilitamiento de la capa de ozono en este período.
“La radiación solar depende del debilitamiento de la capa de ozono, y en estos meses no estamos viendo un fenómeno que indique que estén llegando más rayos ultravioletas a la superficie. Por ese lado, está todo normal”, explicó.
Merve remarcó además que la radiación ultravioleta no está relacionada con la temperatura, y que muchas veces la percepción de mayor agresividad del sol tiene que ver con hábitos de exposición.
“Cuando está fresco, la gente se expone más al sol y después se ven las consecuencias. No está relacionado el calor con la radiación ultravioleta. De hecho, los días con mayor radiación UV suelen ser los más diáfanos, con aire más fresco y descendente desde capas altas de la atmósfera”.
En ese sentido, señaló que el tipo de ambiente también influye en la sensación de intensidad solar, como ocurre en zonas costeras. “No es lo mismo tomar sol en la costa atlántica que en Córdoba o Bariloche. En la playa, la sal y el yodo del mar hacen que el bronceado se acelere y que el sol se sienta más intenso”.
Cómo se interpreta el índice UV
0 a 2 – Bajo: protección mínima.
3 a 5 – Medio: se recomienda protección.
6 a 7 – Alto: protección necesaria, especialmente al mediodía.
8 a 10 – Muy alto: protección especial; evitar el sol directo al mediodía.
11 a 12 (y 13) – Extremo: evitar salir al mediodía; riesgo alto de daño en la piel.
Recomendaciones clave para cuidarse del sol
Ante valores extremos de radiación UV, los especialistas recomiendan:
Aplicar protector solar en cuerpo y rostro 30 minutos antes de la exposición, incluso en días nublados. Reaplicar cada dos horas.
Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16, cuando los rayos UV son más intensos.
Usar protector solar también con cielo cubierto: las nubes dejan pasar hasta el 85% de la radiación UV.
No exponer al sol a menores de 1 año.
No usar protectores solares en bebés menores de 6 meses.
Protegerse con sombrilla, remera, gorra y lentes de sol con filtro UV.
Tomar agua en abundancia para evitar la deshidratación.
Usar productos post solares para hidratar y calmar la piel tras la exposición.
En caso de embarazo, optar por pantallas solares de máxima protección para prevenir manchas.
Con una ola de calor que recién comienza y un sol cada vez más agresivo, mirar el índice UV se volvió tan importante como revisar la temperatura antes de salir de casa.