REDACCIÓN ELONCE
Tres policías retirados recorrieron 277 kilómetros en bicicleta entre Cerrito y Yuquerí, acompañados por otros dos compañeros que brindaron asistencia logística durante las dos etapas. La travesía se desarrolló los días sábado 19 y domingo 20, principalmente por caminos rurales de tierra, ripio y broza.
La iniciativa fue protagonizada por cinco integrantes de la Promoción 56 de oficiales de la Policía de Entre Ríos, todos retirados del servicio. Ariel Medrano, de Paraná; Juan Beguerie, de Concordia, y Cristian Quiroz, radicado en Cerrito, fueron quienes pedalearon.
Guillermo Ocampo, de Concordia, y Rolando Leones, de Paraná, los acompañaron en camionetas y estuvieron a cargo del apoyo mecánico, los alimentos y la hidratación.
“La idea surgió en una charla entre amigos a los que nos gusta el ciclismo. Decidimos unir Cerrito y Yuquerí en dos etapas”, explicó Quiroz a Elonce.
La primera etapa hasta Federal
El grupo salió desde Cerrito el sábado 19 a las 6:30. El itinerario pasó por Las Garzas, Alcaraz, Sir Leonard, Bovril, Sauce de Luna y Conscripto Bernardi. Los ciclistas llegaron a Federal alrededor de las 15:30, después de casi nueve horas de recorrido y 165 kilómetros transitados.
Durante la jornada realizaron diferentes paradas para descansar, estirar las piernas, hidratarse y consumir frutas y alimentos que les permitieran reponer energías.
En Bovril efectuaron una de las postas principales, luego de haber completado cerca de 80 kilómetros. En el trayecto también debieron solucionar una pinchadura y asistir a uno de los ciclistas que sufrió calambres.
“No era una competencia. La idea y la meta eran llegar. Cada uno lo hizo a su tiempo y a su ritmo; cuando alguno se cansaba, parábamos, descansábamos unos minutos y seguíamos”, relató Quiroz.
Descanso y una segunda jornada con llovizna
Después de llegar a Federal, los integrantes del grupo descansaron, cenaron y pasaron la noche en un hospedaje. El objetivo era recuperar energías antes de afrontar los 112 kilómetros restantes.
El domingo 20 salieron rumbo a Yuquerí. Durante los primeros minutos debieron pedalear bajo una leve llovizna, que luego cesó.
La segunda etapa atravesó Nueva Vizcaya, El Redomón, Los Charrúas y El Retobado. Finalmente, el grupo arribó a Yuquerí cerca de las 14.
Allí fueron recibidos por otros compañeros y familiares en el predio del Círculo de Oficiales. Después de completar la travesía, compartieron un asado y recordaron las experiencias vividas durante las dos jornadas.
Un recorrido por caminos rurales
De los 277 kilómetros realizados, solamente unos 15 fueron sobre asfalto. La mayor parte del trayecto transcurrió por caminos vecinales de tierra, ripio y broza.
La elección respondió al interés del grupo por el ciclismo rural y al objetivo de circular por sectores con menor tránsito vehicular. El recorrido también les permitió conocer y disfrutar diferentes paisajes del territorio entrerriano.
“Pasamos por lugares increíbles de nuestra provincia. Por donde circulábamos, la gente nos saludaba atentamente y con mucha cordialidad”, destacó Quiroz.
Los ciclistas utilizaron camisetas confeccionadas especialmente para el desafío. En algunas localidades, vecinos y niños se acercaron para saludarlos y tomarse fotografías con ellos.
Compañeros desde hace 35 años
Los cinco integrantes se conocieron en la Escuela de Policía y mantienen su amistad desde hace aproximadamente 35 años. Algunos también compartieron destinos y funciones durante sus carreras dentro de la fuerza.
Para ellos, la travesía fue una oportunidad para reencontrarse en una actividad diferente y fortalecer los vínculos construidos durante más de tres décadas.
“Fue una experiencia inolvidable, con momentos y anécdotas que quedarán en el recuerdo. Confirma y consolida la camaradería de compañeros que, pese al tiempo y la distancia, continúan viéndose, juntándose y emocionándose con iniciativas como esta”, expresó Quiroz.
El ciclista consideró que la actividad también representó una forma de cuidar la salud física y mental después del retiro policial. Los participantes mantienen una vida deportiva activa y cuentan con experiencia en ciclismo, atletismo, natación, duatlón y otras pruebas combinadas.
Beguerie participó en competencias de ciclismo de montaña, mientras que Medrano y Quiroz intervinieron en circuitos de duatlón y pruebas de resistencia.
El apoyo logístico y familiar
La tarea de Ocampo y Leones resultó fundamental durante toda la travesía. En las camionetas transportaron herramientas para reparar pinchaduras y solucionar posibles desperfectos mecánicos.
También llevaron agua, bebidas isotónicas, frutas y otros alimentos necesarios para sostener el esfuerzo durante varias horas.
El acompañamiento de las familias fue otro de los aspectos destacados por los protagonistas. Una de las esposas se sumó al apoyo logístico desde Federal y colaboró con la comida preparada para el recibimiento en Yuquerí.
“Siempre es necesario el apoyo de la familia. Sin esa ayuda es muy difícil, casi imposible, realizar estas cosas. La familia es fundamental”, remarcó Quiroz.
Además, agradeció especialmente a su esposa, sus hijos y sus padres, a quienes definió como sus ejemplos. También reconoció a las familias de sus compañeros y a los vecinos de Cerrito que los alentaron mediante mensajes durante el recorrido.
Nuevos desafíos y una propuesta solidaria
El grupo proyectó que esta fuera la primera de varias travesías. La intención es repetir la experiencia anualmente, agregar kilómetros y alternar diferentes destinos dentro de la provincia.
Para las próximas ediciones también evalúan incorporar una finalidad solidaria. La propuesta podría consistir en reunir ropa, alimentos no perecederos u otros elementos destinados a escuelas rurales, organizaciones o instituciones ubicadas sobre el recorrido.
“Estuvimos 32 años al servicio de la gente y queremos seguir involucrándonos. Hacer la travesía con un fin benéfico sería una manera muy linda de ayudar”, sostuvo Quiroz.
En el plano personal, el policía retirado señaló que el desafío tuvo como objetivo incentivar a otras personas y a su propia familia. “Todos los objetivos que nos proponemos se pueden cumplir. Algunos son difíciles y requieren sacrificio, pero siempre se puede. No importa la edad: con 52 años tenemos muchos planes relacionados con estas actividades”, concluyó ante Elonce.