El riesgo país argentino aumentó 8,6% y alcanzó los 925 puntos básicos durante la jornada financiera del jueves, en un contexto de fuertes pérdidas para los bonos soberanos y las acciones locales. El índice MSCI Merval retrocedió 4,1% en pesos y 4,3% medido en dólares, mientras que los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraron caídas de hasta 16,1%.
La jornada estuvo marcada por una fuerte volatilidad en los mercados internacionales, particularmente en Estados Unidos, donde las acciones tecnológicas sufrieron una ola de ventas vinculada con la incertidumbre sobre el futuro de la inteligencia artificial y posibles cambios regulatorios.
En ese escenario, el índice Nasdaq se desplomó 5,5%, mientras que el indicador de volatilidad conocido como índice del miedo aumentó casi 70% y alcanzó los 27,54 puntos, su nivel más elevado desde fines de marzo.
Los bonos argentinos cayeron hasta 3,1%
Los títulos públicos argentinos denominados en dólares profundizaron sus pérdidas. El Global 2035 encabezó las bajas con un retroceso de 3,1%, seguido por el Global 2041, que perdió 2,8%, y el Global 2030, que cayó 2,7%.
Como consecuencia, los rendimientos anuales de algunos bonos soberanos aumentaron considerablemente. En el caso del GD2030, la tasa alcanzó el 16,5%, reflejando el mayor rendimiento exigido por los inversores para mantener deuda argentina.
El riesgo país, elaborado por J.P. Morgan, se ubicó en 925 puntos básicos, tras registrar su mayor incremento diario desde mediados de octubre de 2025, antes de las elecciones legislativas nacionales.
Desde la consultora Criteria señalaron que el contexto internacional de tasas elevadas y la mayor desconfianza hacia los países con menor calificación crediticia contribuyeron al deterioro de los activos argentinos.
"El spread entre CCC y B ya está en niveles de 1.000 puntos básicos", explicó Nicolás Max, director de inversiones de la firma.
La incertidumbre política también afectó al mercado
El analista Andrés Reschini sostuvo que los inversores adoptaron una posición más cautelosa frente a los activos argentinos, especialmente los bonos soberanos emitidos en moneda extranjera.
"Argentina entró en un período en el que el mercado toma una postura más cautelosa en cuanto a los activos locales, sobre todo con los soberanos en moneda extranjera", explicó en declaraciones a Ámbito.
El especialista vinculó parte de esa incertidumbre con el escenario político internacional y las dudas sobre los lineamientos económicos que podrían predominar después de las elecciones presidenciales argentinas de 2027.
En particular, mencionó el resultado electoral de Estados Unidos, donde el Partido Demócrata obtuvo importantes victorias, y la derrota de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.
"Las dudas sobre los lineamientos políticos que regirán luego de 2027 se profundizaron", señaló Reschini.
Por su parte, Jackie Maubré, asesora de Knightrader Capital Argentina, consideró que los avances macroeconómicos todavía conviven con dificultades en la actividad económica.
"El mercado no cuestiona los avances logrados, sino la capacidad de sostenerlos en el tiempo y a partir de ello generar expansión y crecimiento de largo plazo para la Argentina", afirmó.
Caputo habló sobre la relación con Estados Unidos
En medio de la incertidumbre financiera, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que los resultados electorales estadounidenses no modificarían sustancialmente la relación bilateral entre Argentina y Estados Unidos.
Durante su participación en la conferencia anual de FIEL, realizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el funcionario sostuvo que ya había conversado sobre el escenario político con representantes del Tesoro estadounidense durante el G20.
"Con respecto a la elección, yo creo que para la Argentina no cambia. Ya lo hablé con el Tesoro en el G20. Era esperado, tal vez no por tanto, pero no va a cambiar esencialmente la relación", expresó.
El ministro también advirtió sobre las posibles consecuencias de un tipo de cambio más elevado, al señalar que podría generar efectos negativos sobre la inflación y las cuentas fiscales.
El Banco Central compró dólares, pero cayeron las reservas
En el mercado cambiario, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó con un ritmo moderado de adquisición de divisas durante noviembre.
La autoridad monetaria compró 42 millones de dólares durante el jueves, con lo que acumuló adquisiciones por aproximadamente 16.000 millones de dólares en lo que va de 2026.
En noviembre, las compras alcanzaron los 51 millones de dólares, equivalentes a un promedio diario de 13 millones, considerablemente inferior a los 66 millones registrados durante octubre.
Sin embargo, el organismo también realizó un pago de 880 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que contribuyó a una reducción de las reservas internacionales.
Como resultado, las reservas brutas disminuyeron 793 millones de dólares y finalizaron la jornada en 49.642 millones de dólares.
Rafael Di Giorno, de Proficio, consideró que una recuperación sostenida de las compras de divisas podría contribuir a reducir la presión sobre los bonos soberanos y el riesgo país.
El Merval tuvo su peor caída diaria desde junio
La Bolsa porteña también registró una jornada de fuertes pérdidas. El índice MSCI Merval cayó 4,1% en pesos, hasta los 84.594,69 puntos, mientras que medido en dólares retrocedió 4,3%, hasta las 50,39 unidades.
Se trató de la mayor caída diaria del indicador desde el 24 de junio.
Entre las acciones líderes, YPF encabezó las pérdidas con una baja de 7,1%, seguida por Transportadora de Gas del Sur, que retrocedió 6%, y Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), que perdió 5,3%.
También registraron caídas Edenor, con 5,2%, y Ternium, con 4,6%.
En Wall Street, las acciones argentinas tuvieron un desempeño todavía más negativo. Bioceres lideró las bajas con un desplome de 16,1%, seguida por Mercado Libre, que perdió 12,1%, e YPF, con una caída de 7,1%.
Mercado Libre cayó tras presentar sus resultados
Las acciones de Mercado Libre sufrieron una fuerte caída luego de que la compañía presentara sus resultados correspondientes al tercer trimestre de 2026.
La empresa registró ingresos por 10.750 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 45%, superior a las expectativas del mercado.
Sin embargo, la rentabilidad resultó inferior a las previsiones de los analistas. El beneficio por acción fue de 8,83 dólares, frente a los 9,30 dólares esperados.
La diferencia entre el crecimiento de los ingresos y la evolución de las ganancias generó una reacción negativa entre los inversores, que también observaron la persistente presión sobre los márgenes operativos de la compañía.
El mercado espera más inflación y menos crecimiento
En paralelo, el Banco Central publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a octubre, que reflejó un deterioro de algunas proyecciones económicas.
Los analistas elevaron al 1,8% la inflación estimada para octubre y redujeron del 1,5% al 0,7% la previsión de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026.
Además, proyectaron que el dólar mayorista alcanzaría los 1.590 pesos en diciembre, en un escenario de menor dinamismo económico.
Desde Grupo SBS y Puente señalaron que la evolución de los activos argentinos continuará condicionada por la incertidumbre política, el comportamiento de las reservas internacionales y las perspectivas de crecimiento.
Los especialistas coincidieron en que la estabilidad cambiaria y la acumulación de divisas representan factores relevantes, aunque no necesariamente suficientes para lograr una reducción sostenida del riesgo país.