Economía

El potencial del mercado de commodities en Argentina

La crisis financiera del 2020 impactó tanto en mercados globales como en los emergentes. El comercio internacional se redujo y, para un país como Argentina, esto derivó en una crisis en la producción y restricciones financieras.

25 de Febrero de 2021

La crisis financiera del 2020 impactó directamente tanto en los mercados globales como en los emergentes. El comercio internacional se redujo en gran medida, y, para un país como Argentina, esto derivó en una crisis en la producción y en muchas restricciones financieras, debido al conflicto de divisas.

Sin embargo, el panorama internacional parece que va a mejor. A día de hoy, los economistas ven con buenos ojos la liquidez en las transacciones, la reducción de las tasas de interés y el aumento del precio en el mercado de materias primas. Además, muchos gobiernos apuestan a reducir la presión fiscal para incentivar la producción.

Por otro lado, tras el estancamiento que tuvo lugar en 2020 los precios internacionales de las materias primas aumentaron, algo que supuso un buen augurio para Argentina, principal productor de soja, trigo y maíz.

Según la economista María Castiglioni Cotter (Directora en C&T Asesores Económicos) habrá una recuperación del PBI, con un precio elevado en las materias primas que impactará en la oferta de divisas y en la recaudación fiscal. Sin embargo, para Castiglioni Cotter, todavía hay que revisar el déficit fiscal del gobierno y las dudosas proyecciones del presupuesto para el 2021. En base a su análisis, los gastos sociales no fueron incluidos en el presupuesto. Lo mismo sucedió con el control de precios. A fin de mantener los precios cuidados para la mayor parte de la población, se han otorgado numerosos subsidios a las grandes cadenas mayoristas de alimentos, de transporte y energía, que no se tomaron en cuenta.

Como signo positivo, la economista destaca los bajos costos en el sector de la construcción en dólares, algo que podría ayudar considerablemente a la reactivación económica, además de crear muchos puestos de trabajo.

 

Con todo, la economía argentina tiene varios desafíos por delante. El gobierno deberá sortear un escenario complejo, tras la enorme emisión de moneda para paliar la crisis social y la crisis de moneda dura del Banco Central argentino. La tensión monetaria, producto del financiamiento del déficit, continúa a pesar de registrar una leve caída. Por otra parte, comienzan a notarse las presiones inflacionarias, contenidas durante el 2020. El país se enfrenta actualmente a una inflación que algunos sitúan en un 54% para este año. Este panorama complica al sector privado, con pocas posibilidades para la predicción de sus negocios y una fuerte presión impositiva, además de la crisis social, que ya ha dejado a un 45 % de la población en la pobreza.

En agosto del año pasado, la presión cambiaria sufrió uno de sus peores momentos, aunque comenzó a estabilizarse hacia finales de año. Hoy en día, el mercado de dólares no oficiales continúa bajando, lo que significa un gesto positivo para la inversión. El gobierno apuesta por tranquilizar la economía, mantener los precios para paliar la crisis social y reducir la inflación. La normalización de la economía vendrá si las diversas actividades se recuperan.

Las actividades de los comercios y restaurantes presentaron una gran mejoría, con protocolos y una apertura en todas sus actividades. Asimismo, hubo una reactivación en el sector del turismo con actividades abiertas y libertad para viajar dentro del país. El gobierno incentivó la facilidad de pago y créditos para aquellos que quisieran viajar durante la temporada de verano.

 

Con todo, los augurios positivos y el viento de cola deberán aprovecharse al máximo para lograr crecimiento, sostenibilidad y estabilidad en el mercado argentino, pero también hay muchos desafíos por delante. La brecha cambiaria, la inflación y la presión fiscal continúan siendo debates irresueltos que afectan la posibilidad de ingresar al mercado global con mayor soltura. Con suerte, el aumento de los commodities dará un respiro tanto al sector público como al privado.