El petróleo Brent alcanzó los 110 dólares por barril por primera vez desde mayo, impulsado por el temor a una escalada de los conflictos bélicos y nuevas interrupciones en el suministro mundial de energía. La cotización internacional avanzó un 3,7% durante la jornada y acumuló su segunda semana consecutiva de ganancias, en medio de una creciente preocupación por el abastecimiento de crudo y combustibles.
El aumento estuvo relacionado con los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, contra Arabia Saudita, así como con las ofensivas de Rusia y Ucrania sobre instalaciones energéticas. Según informó Bloomberg, estos acontecimientos llevaron a los operadores a reforzar sus posiciones ante la posibilidad de nuevas dificultades en el suministro.
La última vez que el Brent había alcanzado ese nivel fue casi cinco meses atrás, cuando las interrupciones en el comercio internacional de petróleo derivaron en un acuerdo transitorio para reabrir el estrecho de Ormuz. Aunque actualmente el tránsito por esa vía marítima se aproxima a los niveles anteriores a la guerra, la persistencia de riesgos geopolíticos mantiene la presión sobre las cotizaciones.
Las dudas sobre el diésel ruso impulsaron los precios
Otro de los factores que influyeron en el mercado fue la incertidumbre sobre un acuerdo entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Moscú para liberar varios cientos de millones de barriles de diésel ruso.
Legisladores estadounidenses presentaron este viernes un proyecto para bloquear la iniciativa, ante la preocupación de que una flexibilización de las restricciones permita incrementar los recursos disponibles para financiar la guerra de Rusia contra Ucrania.
La continuidad de las limitaciones sobre el combustible ruso obliga a las refinerías de otros países a procesar mayores cantidades de petróleo para cubrir la demanda. A esto se sumaron nuevos ataques contra infraestructura energética rusa, entre ellos uno reportado sobre la refinería de Riazán, que incrementó las dudas acerca de la capacidad de garantizar los suministros comprometidos.
El diésel y la nafta también registraron fuertes aumentos
La tensión internacional se trasladó a los combustibles derivados del petróleo. En Nueva York, el diésel cerró a 4,90 dólares por galón, mientras que sus contratos de futuros y los de la nafta alcanzaron niveles récord para esta época del año, de acuerdo con Bloomberg.
El encarecimiento de los derivados reflejó las dificultades que enfrenta el mercado para equilibrar la oferta y la demanda, especialmente ante las restricciones comerciales y los daños registrados en instalaciones de producción y refinación.
Esta situación agregó presión sobre el Gobierno estadounidense, que busca contener los precios de los combustibles antes de las elecciones legislativas previstas para el 3 de noviembre.
El petróleo acumuló una suba superior al 75% durante 2026
El petróleo registró un incremento superior al 75% en lo que va de 2026, impulsado principalmente por las interrupciones del abastecimiento relacionadas con los conflictos en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania.
La presión resultó todavía mayor sobre algunos combustibles. Según Bloomberg, los futuros europeos del diésel más que duplicaron su precio durante el año, reflejando las dificultades de abastecimiento y la creciente demanda de productos refinados.
La agencia también señaló que el salto registrado este viernes interrumpió una semana de variaciones relativamente moderadas en los contratos de futuros, pese al deterioro del panorama energético internacional. Al mismo tiempo, las posiciones abiertas en Brent habían descendido a comienzos de octubre a su nivel más bajo desde marzo de 2025, una señal de cautela entre los operadores ante la volatilidad del mercado.